Lidl es una de las compañías con mayor cuota del mercado en muchas localidades en el sector de la distribución comercial. En los últimos años ha conseguido posicionarse por su división de productos de marca propia con diferenciación por la calidad.

Uno de los objetivos de la empresa germana consiste en reducir los niveles de contaminación en los próximos años. Además de una mejora continua en los sistemas de iluminación, la empresa apuesta por iniciativas de distinta índole, todas ellas relacionadas con la disminución de los niveles de CO2.

Lidl es una de las marcas de distribución que más apuesta por la sostenibilidad

Según se puede leer en la propia web de la firma de distribución, apuesta por la utilización de una flota de camiones que funcionan a gas licuado del petróleo (GLP), además de apostar por el transporte intermodal y la disposición de una red de puntos de recarga para coches eléctricos, entre otras políticas llevadas a cabo.

Sin embargo, no todas las acciones que se han dispuesto hasta el momento son las únicas vías para reducir las emisiones contaminantes. Ahora, según se ha podido saber gracias al portal especializado Eurotransport, la cúpula de Lidl ha acordado con el fabricante de camiones eléctricos Eimride la utilización de una serie de unidades para los próximos meses.

¿Qué detalles se saben del acuerdo de colaboración? De materializarse el anuncio, estaríamos ante la primera compañía del sector de distribución en confiar en la movilidad eléctrica.

Lidl da un golpe en la mesa en la industria con esta apuesta logística

Quedan solo un par de semanas para conocer cómo será el camión eléctrico de Tesla. Mientras tanto, podemos imaginar cómo podría ser el futuro del sector del transporte de mercancías mediante el Einride T-Pod, el modelo que no posee ventanas ni puesto para el conductor por ser completamente autónomo.

Lidl podría ser el primer distribuidor en utilizar un camión eléctrico en sus aprovisionamientos. Spring Wise

Tal y como describe la propia compañía de camiones de nueva factura, no necesita cabina. Es más, se decidió prescindir de ella con el único objetivo de incrementar el volumen de carga y el número de baterías eléctricas instaladas.

Pese a su condición de ausencia de habitáculo, es importante destacar que puede llegar a ser controlado por un operario de forma remota a través de un centro de control.

Es un vehículo especialmente destinado al transporte de mercancías dispuestas en forma de palés. Su configuración está expresamente preparada para dar cabida hasta un total de 15 palés, tal y como se puede leer en el portal Foro Coches Eléctricos. Ahora bien, ¿será válido para los transportes de larga distancia?

El camión T-Pod solamente dispone de un máximo de 200 kilómetros de autonomía

En estos términos, no es aún lo suficientemente eficiente como para recorrer cientos de kilómetros al día. De hecho, su autonomía está supeditada a un máximo de 200 kilómetros cada ciclo de carga. Por tanto, su uso está condicionado al transporte de distancias medias.

Lidl, a sabiendas de esta penalización, utilizará una flota de estos camiones para dar soporte a la región sueca de Halmstad, lugar en el que posee diversos centros en los que se almacenan parte de los productos de distribución.

Una apuesta sostenible que no parará con esta decisión

El fabricante alemán ha repetido en varias ocasiones su firme apuesta por la sostenibilidad en la movilidad y logística del negocio en el que opera. En función de cómo se desarrolle esta estrategia de reducción de costes se implementarán nuevas soluciones capaces de reducir los índices de producción de emisiones contaminantes que genera la compañía.

El fabricante Einride cederá varias unidades del T-Pod a Lidl para promover el transporte alternativo. Uncrate

El propio Johannes Fieber, Director General de Lidl, ha querido afianzar la apuesta de la empresa por la conducción alternativa que posibilite una reducción de la contaminación. En unas declaraciones realizadas en referencia a la conducción eléctrica, el jefe de la empresa ha mostrado su compromiso por este acuerdo.

El siguiente paso es caminar hacía una flota de camiones 100% eléctricos, que nos permitan reducir nuestras emisiones contaminantes en su totalidad.

Como es lógico, en los próximos meses se realizarán minuciosos estudios para comprobar si verdaderamente merece la pena, en términos económicos, la gradual electrificación de la flota de vehículos. En última instancia, también deberían integrarse los costes humanos de largo plazo al no necesitar plantilla de conductores.

Quién sabe si en los próximos meses veremos al fabricante incrementar su apuesta por la conducción alternativa. De resultar positivo en los planes estratégicos de la empresa, podríamos ver en los próximos años otras empresas del sector utilizando propuestas semejantes a la llevada a cabo ahora por Lidl.

Así pues, habrá que estar atentos a ver cómo se desarrolla un proyecto que la competencia seguirá con lupa ante las altas probabilidades de convertirse en una puesta sostenible, viable y, en última instancia, rentable.