La movilidad del futuro requiere un periodo de adaptación. Se necesita una aclimatación para instalar un número mínimo de postas para recargar los coches eléctricos, una mejora en la infraestructura que apoye una reducción de las emisiones contaminantes, fijar una estrategia para ir reduciendo el acceso de aquellos vehículos más problemáticos, etc.

Aún queda mucho por hacer, pero se requiere participación activa por parte del público, fabricantes de automóviles, proveedores de suministro energético y, sobre todo, contribución del ente público. La alternativa ya está marcada, tan solo hay que implementar las mejoras que contribuyan a la causa.

Es importante descubrir cómo será el sistema de recarga del coche eléctrico

Siguiendo este patrón, es necesario modelar cómo será el futuro de la recarga de coches eléctricos. Este es, quizás el mayor problema por la dificultad que existe al trazar una línea sobre esta tecnología. ¿Carga en solo 5 minutos o es algo impensable? ¿En casa o en la vía pública?

Existen aún una serie de incógnitas que hacen dudar a las empresas. Es cierto que proyectos como el que quiere llevar a cabo Ionity o E.ON ofrecerán una mayor productividad a las mecánicas alternativas, pero aún es pronto para apostar por un estilo u otro de recarga.

Sin embargo, Londres cree tener claro que la vía pública seguirá siendo el principal espacio para aprovechar y cargar nuestro futuro coche no contaminante. Por ello, empresas como OVO energy o Ubitricity ya están, curiosamente, instalando postas de recarga utilizando el alumbrado público.

OVO energy y Ubitricity y su interesante aportación a la movilidad

Londres, según se puede leer en el portal Electrek, podría estar siguiendo la misma política empleada desde hace años en los países nórdicos, principales áreas de interés del coche eléctrico en Europa. De hecho, Noruega es el mejor ejemplo de conversión del parque automovilístico en el mundo.

OVO energy es una de las 2 compañías que está incluyendo este servicio a través de las farolas. alphr

¿Por qué no aprovechar la infraestructura que nos ofrece nuestra propia ciudad para adaptarla a las nuevas necesidades del mercado? Esto es justo en lo que estaría pensando compañías como OVO energy o Ubitricity, las cuales creyeron que las farolas podrían contribuir al desarrollo de la movilidad alternativa.

Este tipo de apuesta innovadora ha sido acogida de buen agrado por parte de la Administración londinense. Varios barrios de la capital inglesa como Chelsea o Kensington ya han aprobado planes para incrementar el número de postas eléctricas.

Es importante recordar que Londres es una de las ciudades europeas que registra mayores niveles de contaminación, por lo que la popularización de estas medidas no para de incrementarse. Vecinos como Gerard Hargreaves, Consejero de transporte de Chelsea, ya han mostrado su defensa por este tipo de mejoras.

Hay una creciente demanda de instalaciones de carga y un número creciente de vehículos eléctricos en Kensington y Chelsea. Del mismo modo, la mayoría de los residentes no tienen acceso a un estacionamiento privado para cargar un vehículo bajo esta tecnología. Este tipo de soluciones utilizando el sistema de alumbrado público permite a los conductores cargar cómodamente sus automóviles más cerca de casa, al mismo tiempo que ayudan a combatir la contaminación en Londres.

Una inversión para expandir el coche eléctrico

Ciudades como Londres requieren de la realización de este tipo de propuestas para reducir los niveles de contaminación. Apoyar el transporte público o incentivar la adquisición de coches híbridos y eléctricos podría reducir en el medio plazo los riesgos que entraña una peor calidad del aire.

El Renault ZOE es uno de los automóviles eléctricos más vendidos del momento. Electrek

OVO energy o Ubitricity continuarán con la instalación de nuevos puntos de acceso durante los próximos meses. Esperan que el servicio vaya incrementándose a razón del aumento de coches eléctricos. Del mismo modo, ya se saben las tarifas que dispondrá un servicio que contará, en principio, con una potencia reducida en relación con otros proveedores.

Según se ha podido saber, se deberá pagar una suscripción mensual de 7.99 libras esterlinas al mes, es decir 8,90 euros, 10,53 dólares o 200 pesos mexicanos al cambio. Sin embargo, a ello habrá que sumar un coste supletorio de 15 peniques por cada kW que se utilice durante la recarga.

El cable de carga supone tener que incluir un gasto inicial de 222 euros

Por otro lado, habrá que pagar también el cable de carga por un precio de 199 libras esterlinas, o lo que es lo mismo, 222 euros, 262 dólares o 5.000 pesos mexicanos al cambio.

Si esta opción de suscripción mensual no convence, se puede elegir también la que no conlleva pagar mes a mes una cuantía fija. De este modo, deberán abonarse un total de 19 peniques por cada kW transferido al coche eléctrico. Habría que sentarse a hacer cálculos para ver qué opción le puede interesar en función de su utilización.

En los próximos años se mejorará la cobertura de un servicio que parece ser aún un tanto caro. Aun así, ¿se esperan fuertes subidas en las ventas del coche eléctrico en ciudades como Londres? Teniendo en cuenta cómo la Administración va a endurecer la política del transporte, todo parece indicar que sí.