El coche eléctrico será la alternativa para reducir los altos niveles de contaminación que estamos viviendo en las metrópolis del mundo. Las Administraciones, conforme van pasando los meses, están incrementando sus actuaciones con el objetivo de mantener a raya unas emisiones que no paran de crecer, sobre todo ayudadas por las motorizaciones diésel.

Ante esta situación, debemos plantearnos si la compra de un coche de tecnología alternativa se adapta a las necesidades de cada uno. Quizás, si crees que su mayor dificultad es el poder cargarlo de modo sencillo, debes saber que multitud de compañías están pensando en crear sus propias redes de carga.

El sector energético tiene una oportunidad única en este momento

Para ello, es necesario invertir ingentes cantidades de dinero en materia de instalación, cobertura y mantenimiento. Pese a ello, a sabiendas que el coche eléctrico cuenta con el favor de una demanda creciente, no son pocas las compañías energéticas que apostarán por este servicio en los próximos años.

La compañía alemana E-ON es la última en subirse al carro. Contrariamente a lo que otras empresas del sector ha defendido, el productor germano quiere centrar parte de su negocio en esta rama de actividad. Por ello, implementará una red de cargadores que será competencia de Ionity, la entidad creada en base a unos acuerdos de diversos fabricantes de automóviles.

¿Cómo pretende entrar la energética en un mercado que aún no está saturado? Es importante recordar que el coche eléctrico no dispone de tantos puntos de recarga como querrían sus propietarios. Es más, quizás su demanda no es mayor por esta propia carencia.

E-ON buscará multiplicar la oferta de Ionity

Hace unos días recibimos con los brazos abiertos la llegada a un acuerdo por parte de varios productores de automóviles en relación al desarrollo del coche eléctrico. De esta colaboración ha sido posible la aparición de Ionity, el futuro instalador de hasta 400 estaciones para 2020 por toda Europa.

La empresa alemana e-on contará con su propia red de carga de coches eléctricos en tan solo unos meses. e-on

Si esta noticia cuajó entre todos aquellos que creemos en la movilidad sostenible, lo que tiene pensado hacer E-ON nos ha dejado de piedra. Nada más y nada menos que la instalación de hasta 10.000 puntos de recarga en tan solo 2 años, multiplicando por cinco los datos que ofrecía la cohesión anterior.

Del mismo modo, se espera que cada una de las postas que se produzca cuente con una potencia que ofrecerá de 150 kW a 350 kW, datos semejantes a los que ofrece la modalidad competente.

Cualquier coche eléctrico podría recargar sus baterías en 20 minutos

Siguiendo este dato como indicador, será posible recargar unos 400 kilómetros de autonomía en un rango comprendido entre los 20 y 30 minutos, tal y como se puede leer en Electrek.

La empresa, con una fuerte conexión con el mercado de la movilidad alternativa, ya tiene desplegada su propia red de carga en zonas donde la media de coches alternativos es superior a la media europea. ¿Era este el salto que necesitaba dar? En tan solo unos meses comenzaremos a ver cómo opera en esta nueva estrategia que ya echa a andar.

Una compañía que incrementará sus esfuerzos por la movilidad limpia

E-ON es una compañía ligada al transporte sin emisiones contaminantes. Más allá de la decisión de incorporar una infraestructura de unos 10.000 puntos de carga, tiene una tradicional apuesta por la defensa de la calidad del aire.

Tesla comparte un Supercharger con E-ON para la recarga de coches eléctricos. Auto.cz

Por ejemplo, en la ciudad de Nottingham, en Reino Unido, dispone de una flota de autobuses eléctricos que ha servido para reducir la polución del centro urbano, mientras que en la República Checa dispone de una estación que comparte con el fabricante Tesla para la disposición de Superchargers compatibles con otras alternativas que utilizan otra serie de conectores.

La firma germana, además, está adaptando parte de su red (la futura ya contará con potencias de hasta 350 kW) para permitir una mayor transferencia de energía. Esto permitirá reducir los tiempos de carga, uno de los puntos débiles actuales de la tecnología eléctrica.

El coche eléctrico no termina de acrecentar su futuro liderazgo

Aún es pronto para ver si alguna que otra compañía del sector de la energía o fabricante de automóviles decide apostar por el suministro de electricidad. Al fin y al cabo, esta decisión entraña, sobre todo, riesgos en un momento disruptivo como el que vivimos actualmente.

¿Cargar las baterías en casa o utilizando la infraestructura pública? Quizás, hasta que el mercado no decida cómo cargaremos el coche eléctrico en los próximos años, no veremos muchos más competidores en la industria.

Al fin y al cabo, es un problema que se retroalimenta. No crece su demanda como debería por ausencia de puntos de recarga. Del mismo modo, no hay una red más eficiente de estaciones eléctricas por no haber un parque electrificado.