La competitividad es uno de los conceptos que, presentes en la economía desde siempre, ha obtenido una mayor importancia a raíz de la crisis económica. Tanto es así que hasta las empresas cotizadas llegan a caer en bolsa pese al incremento de beneficios. ¿Por qué? Por no haber superado, quizás, los números presentados por la competencia del mercado.

Si además observamos el mercado, la industria del automóvil puede contribuir a la eficiencia de las empresas. Al fin y al cabo, los costes del transporte acaban repercutiendo en las cuentas que presenta trimestralmente o anualmente todas las empresas.

La competitividad del coche eléctrico irá en aumento conforme se incremente su demanda

Si profundizamos en este aspecto, no hay duda de que el transporte alternativo ofrecerá una mayor competitividad para aquellas empresas que apuesten por lo eléctrico, lo que parece que será la tecnología del futuro en la movilidad. De hecho, ya existen varias compañías que están electrificando sus propias flotas para adaptarse antes que sus competidoras.

Esto, no obstante, abre un nuevo debate. ¿Es cierto que en muchos países no conviene pasarse a la tecnología que está creciendo en el mercado del transporte? Un nuevo estudio elaborado por la prestigiosa Universidad de Michigan estaría afirmando justamente esto. ¿Por qué?

En algunos países, el coste energético se dispara por la utilización de energías fósiles, muy inestables por los vaivenes en el precio de las materias primas, y la nula inversión en energías renovables, lo cual requiere un desembolso muy importante, sobre todo en las primeras etapas del proyecto.

Contaminación y coche eléctrico sí pueden ir de la mano

En Urban Tecno ya te hemos mostrado las muchas ventajas que supone adquirir un coche eléctrico. Sin embargo, también es importante destacar qué puede penalizar y reducir al mínimo tales beneficios.

Según un estudio elaborado por personal de la Universidad de Michigan, publicado en el portal Quartz, el coche eléctrico no siempre es viable, ya que depende, principalmente del precio de la energía y el coste de producción de la misma.

El gráfico que muestra qué países contaminan más por cada milla que recorre un coche eléctrico. Quartz

Como podrás imaginar, en la lista de los países que mejor desempeño realizan en las energías limpias son los que aparecen en los primeros puestos de la lista.

Según se puede observar en el mapa anterior, de los 141 países analizados en estudio, tan solo en 19 países resulta más barato conducir un coche con motor de combustión interna que uno tradicional.

La obtención de electricidad mediante fases ineficientes repercute en el precio

Una de las peculiaridades que comparte la gran mayoría de estas excepciones, es que basa su producción de energía para el consumo en fuentes muy contaminantes, siendo la más predominante la que requiere carbón para su obtención.

En el lado opuesto, llama la atención países como Islandia o Noruega, los cuales disponen de una amplia cobertura eléctrica. De hecho, este país nórdico, pese a disponer de grandes reservas de petróleo o gas natural, está deshaciéndose de estos productos primarios para no depender de ellos en los próximos años.

Lo más probable es que ahorres con un coche eléctrico

Según los datos analizados por un nuevo informe que busca comprobar si el coche eléctrico será sostenible en el futuro, se vuelve, de nuevo, a demostrar que la tecnología alternativa es más eficiente que las motorizaciones que han predominado durante más de un siglo en la movilidad.

El Renault ZOE está obteniendo muy buenos resultados en algunos países. Corriente Eléctrica

Este nuevo golpe a la conducción que hasta hace pocos años habíamos conocido se suma a otros que han intentado desmontar las ventajas del coche eléctrico en diversos aspectos, ¡hasta ha habido estudios que han intentado explicar que el coche eléctrico es perjudicial para la salud!

¿Por qué esta demonización de la conducción sostenible? Según se puede apreciar en los resultados de un estudio de una popular universidad, solamente una veintena de países cuenta con la defensa de las motorizaciones tradicionales. ¿Por qué? Porque les resulta demasiado caro producir energía eléctrica por las infraestructuras pobres y la baja participación del Estados para ayudar a la comercialización de coches eléctricos.