El coche eléctrico basa su existencia, principalmente, en su eficiencia a la hora de garantizar la movilidad sin emitir gases contaminantes durante la conducción. La producción sí que puede generar polución, pero suele concentrarse en áreas geográficas fuera de los principales enclaves urbanos.

Ahora bien, si el principal objetivo de la movilidad sostenible es no contribuir al cambio climático en la misma proporción que lo que ocurre actualmente, ¿qué sentido tendría abandonar este tipo de vehículos una vez hubiesen finalizado su vida útil?

Se requiere la inclusión de una legislación que favorezca el tratado de las baterías

La baterías de los automóviles alternativos, igual que lo que ocurre con las de cualquier otro aparato electrónico, es altamente tóxica pasado el ciclo de uso de los productos que funcionan gracias a ella. Por ello, es importante legislar en relación a su sustitución o renovación, crear lugares específicos para su depósito y penalizar las conductas irresponsables.

En este sentido, uno de los países que más foco de atención está llevando a cabo en relación a esta materia es China. El país asiático es el principal mercado del coche eléctrico, por lo que el problema de la sustitución de los conjuntos de baterías será clave en la sostenibilidad de medio plazo. ¿Cómo atajar este desafío?

La solución está basada en una legislación actualizada a los tiempos de la movilidad del mañana. Las baterías del coche eléctrico, con el paso de los años, podrían llegar a afectar gravemente a la naturaleza de alrededor. Por ello, es muy importante sancionar las conductas que den lugar a prácticas que puedan entorpecer la salida del mercado de estos productos.

En China ya han facilitado una legislación sostenible

El principal objetivo del país más grande del mundo en términos de población ya ha comenzado a trazar su futuro más inmediato. El considerado como país más contaminante del mundo quiere dejar a un lado la capa de niebla permanente de contaminación que se produce en sus principales ciudades. Por ello, están incentivando el coche eléctrico con subvenciones públicas.

El Renault ZOE se ha convertido en una de las principales opciones eléctricas existentes en el mercado. El chapuzas informático

Tal y como se puede leer en el portal InsideEVs, en los próximos años se producirá un auge del mercado de ocasión de vehículos alternativos, así como de muchas de sus piezas. Esto incluye a las baterías por lo que es necesario plantear algunas limitaciones cuando se pretenda dar de bajo un automóvil bajo esta tecnología.

La sustitución de las baterías deberá recibir un trato especial para no contaminar

En China van a obligar a crear espacios especialmente preparados para la destrucción de los conjuntos de baterías de los coches eléctricos. En la mayoría de los casos, la amortización de este producto no será completa, pero sí necesitará ser tratada para recuperar sus propiedades.

Del mismo modo, los fabricantes instalados en el país deberán obligatoriamente ofrecer sustituciones de baterías a cambio de precios razonables con el objetivo de que los usuarios puedan reparar sus vehículos sin necesidad de tener que sustituirlos por otro nuevo cuando exista un problema relacionado con este componente esencial.

Por qué debería enfatizar la sustitución de baterías

Hace escasamente unos meses, la producción del Model 3 pudo poner en peligro el suministro de baterías en la industria de la automoción. Esta es la principal señal que nos advierte de la debilidad que posee todavía esta opción del mercado.

Conjunto de baterías de un Nissan LEAF de primera generación. Tu.no

Es importante valorar que las motorizaciones eléctricas comparten mercado con el resto del mercado tecnológico. La producción de las baterías es algo que ha tenido especial repercusión en el siglo XXI, de ahí que algunos de sus elementos como el cobalto se hayan disparado en precio.

Las baterías de un coche eléctrico son muy contaminantes para el medio ambiente

Por ello, estamos en el momento exacto en el que podría diseñarse una legislación específica que sirviese para regular, sobre todo, el retiro de este producto tóxico. Dada la homogeneidad de las presentes en la movilidad actual, se podrían aprovechar muchos de sus componentes para producir baterías para almacenar la energía durante los precios valle de las tarifas.

De esta forma, el consumidor podría ahorrar en la factura de la luz gracias, en parte, a la estandarización de las motorizaciones eléctricas. En uno u otro sentido, la introducción del coche eléctrico en la movilidad en estos próximos años será muy positiva para reducir la contaminación, pero esto no servirá de nada si sus baterías eléctricas terminan en un desguace común.