Leyendo el titular puedes pensar que es, quizás, sensacionalista pero es completamente verídico y acertado. De hecho, en Porsche están convencidos de lograr recargas de baterías en un tiempo de récord, por debajo de los 15 minutos.

Aún así, ¿de verdad podemos afirmar esto a día de hoy? A un servidor, ante tal información, le vienen a la cabeza las futuristas estaciones de carga de Tesla conocidas como Superchargers.

Porsche cree que cargarás tu coche en menor tiempo que lo hace tu móvil

Estos puestos, colocados en posiciones estratégicas, están en expansión, ofreciendo potencias de hasta 100 kWh, tal y como explica ForoCochesEléctricos. En la actualidad los adoramos, pero en un futuro cada vez más cercano podrían quedar obsoletos.

El culpable, cómo no, es la innovación y la investigación continua de los fabricantes que apuestan por la conducción eléctrica. Porsche tiene entre ceja y ceja un objetivo, la futura hibridación y conversión de toda su gama.

Por qué Porsche es unos de los fabricantes más punteros en lo alternativo

Podríamos pensar que la firma de Stuttgart diseña, produce e incentiva la compra de modelos aspiracionales y, sobre todo, contaminantes. Sí, cierto, pero también lleva paralela una línea con vistas a futuro.

Basta con mirar el Porsche 918 Spyder, su punta de lanza en el mercado, para darse cuenta de cuáles son sus metas para los próximos años.

En el marco de la competición, del mismo modo que argumenta el portal especializado Soy Motor, el 919 Hybrid es uno de los bólidos más punteros utilizando la hibridación.

La competición y la investigación han dotado a Porsche de un know-how en materia eléctrica

Ahora, unas informaciones aparecidas en el medio Engadget, ha provocado un aluvión de rumores sobre lo que nos espera en los próximos meses.

Según se ha podido saber, la compañía bávara, propiedad del grupo VAG, está llevando a cabo pruebas con puestos de carga de altísima potencia. Al parecer, duplicarían la eficiencia de los que están siendo utilizados ahora por Tesla.

Las informaciones apuntan a que cada una de las estaciones sería de 800 voltios. Sin embargo, aún no se ha encontrado la forma de realizar ciclos de carga de 350 kWh, es decir, transferir hasta 350 kilovatios en una hora.

Porsche está investigando cómo transferir 350 kWh en sus modelos. Electrek

El problema reside en la capacidad de carga de los automóviles. Por el momento, sí que se han conseguido registros que giran en torno a los 150 kWh, niveles ya superiores a los que ofrece Tesla.

¿Debería, por tanto, el fabricante americano mirar hacia Alemania en vez de preocuparse por alternativas creadas por startups? La práctica nos dice que sí, más aún cuando el proyecto Mission E se espera que llegue para el año 2019.

¿Cómo pretende llegar al mercado con un automóvil 100% eléctrico? Con una berlina de lujo como ya lo hizo Tesla en 2012 con el Model S.

Mission E, la esperanza de la conducción eléctrica en el seno de Stuttgart

El año pasado salió a la palestra un concept que dejó al público ensimismado. Ahora ya estamos más concienciados con los diseños de los vehículos eléctricos, pero en el pasado teníamos la certeza de que generalmente serían feos.

Tan solo hay que ver el General Motors EV1 y su posterior actualización para darnos cuenta de que su fuerte no era su imagen exterior hace unos años.

El Mission es, por ende, la prueba definitiva que nos dice que el cambio generacional de la industria traerá consigo modelos igualmente bonitos que muchos de los que puede haber en la actualidad.

El Porsche Mission E dará mucho que hablar en la industria en los próximos años. Porsche

Según las últimas noticias ofrecidas por Business Insider, el fabricante germano estaría contemplando la posibilidad de invertir 1,16 mil millones de dólares para adaptar la planta de Stuttgart para producir el futuro rival del Model S.

La incursión en la movilidad eléctrica se iniciaría con un automóvil capaz de poner en aprietos tanto el mercado de berlinas de representación tradicional como el más puntero. Ahora bien, ¿qué se sabe por ahora de un proyecto llevado a cabo a conciencia?

Su tecnología es sublime, pero su diseño es difícil de igualar

Según se puede leer en la propia página web de Porsche, la mecánica eléctrica sería capaz de desarrollar unos 440 kW, es decir, unos 600 CV de potencia.

Estos datos le permitirían garantizar llegar a los 100 km/h desde parado en tan solo 3,5 segundos, lo cual equivaldría a lo que tardan muchos superdeportivos de la actualidad.

Autonomía, prestaciones y confort son las señas de identidad del Mission E

En referencia a la autonomía de la que hemos hablado anteriormente, dispondría de un rango inicial de unos 500 kilómetros, dependiendo, por supuesto, de la suavidad con la que se pise el pedal derecho.

Las baterías se situarían, del mismo modo que ocurre con los modelos que Tesla comercializa, bajo los asientos, disponiendo así de una mayor capacidad de carga. Gracias a esta tecnología, se podría contar con 2 maleteros; el tradicional y el de debajo del capó, ausente por la desaparición del motor de combustión.

Como es lógico, se introducirá la tecnología semiautónoma gracias al empleo de una centralita conectada con multitud de sensores y cámaras colocados en puntos estratégicos de la carrocería.

El interior del Mission E nos recuerda al del actual Panamera. Eso sí, romperá con la tradicional disposición de multitud de botones. Porsche

Teniendo en cuenta todos estos detalles, ¿es esta berlina la competidora real del Tesla Model S actualizado dentro de 2 años? Habrá que demostrar que se pueden conseguir los datos analizados anteriormente, pero sí, parece ser un duro rival.

En Porsche ya han asimilado que el futuro tiene claros tintes eléctricos

¿Te imaginas una combinación entre la producción de un Mission E para 2019 y la disposición de puntos de carga con capacidad de hasta 350 kWh? Eso significaría, a priori, el liderazgo absoluto en el segmento.

Esto se conseguiría de calle si se dejase la variable precio fuera de la ecuación. Sin embargo, sabemos que esto no funciona así, por lo que Porsche intentará trasferir a las ventas la inversión realizada estos años.

Aún sabiendo que no será nada barato, ¿no firmarías un avance de esta magnitud? Los fabricantes lograrían con el tiempo reducir sus costes, abaratando la llegada del vehículo eléctrico.

Todo esto último son meras suposiciones, pero enmarcadas en un plazo de un lustro. Echa la vista atrás y verás cómo estaba el mercado hace 5 años. ¿Pasa demasiado rápido el tiempo o la revolución eléctrica ya está aquí y no nos hemos dado cuenta?