Los coches eléctricos, conforme suceden los meses, están creciendo en cuota de mercado. Su desarrollo en la industria es todavía poco significativo. La electrificación se ha convertido en uno de los ejes fundamentales de las Administraciones Públicas debido a la problemática que está generando la polución. ¿Cómo se debe incentivar la participación de esta tecnología en el mercado?

El avance de las mecánicas sostenibles en Europa es imparable. Firmas como Nissan, Tesla o Renault, están incrementando las cotas de producción de sus opciones sin tubo de escape por el aumento de la demanda. Esta situación está siendo especialmente notable en países como Noruega. Aun así, una de las principales líneas a mejorar está relacionada con la falta de puntos de carga.

La electrificación del parque solo será posible mediante la apuesta por los puntos de carga

Por el momento, los fabricantes son los principales actores en esta materia. El mejor ejemplo de esta tendencia nos lo muestra Tesla, compañía que cada año instala miles de nuevos cargadores en aquellos lugares en los que hay una presencia de unidades de la marca. La electrificación del parque, sin duda alguna, se ha convertido en un objetivo de primer orden.

Ahora bien, al ser una industria estándar, ¿no sería más óptimo que las diferentes compañías se pusiesen de acuerdo para producir puntos de carga homogéneos? Así nació IONITY, la red compuesta por varios fabricantes en busca de un objetivo; dar servicio a los usuarios que ya se hayan lanzado a la adquisición y consumo de un coche eléctrico.

Pese a que fue anunciada hace más de un año, lo cierto es que ya se dispone de una serie de unidades instaladas. ¿En qué punto se encuentra actualmente esta red de carga diseñada en exclusiva para el Viejo Continente? El objetivo de esta propuesta radica, principalmente, en la eliminación de la huella de carbono en las grandes ciudades.

Una asociación para reducir costes como principal objetivo

Las propias marcas que producirán en los próximos años los coches eléctricos serán los que introduzcan los sistemas de recarga en las vías públicas. La red IONITY se espera que obtenga un reconocimiento en el futuro ante el aumento de la demanda que está por llegar. BMW, Ford, Daimler y Volkswagen son, a todas luces, sus principales referentes.

La red IONITY se ha convertido en el principal ejemplo de transformación del parque. AVVE

Al cierre de estas líneas, ya son más de 60 estaciones las que están operativas, habiendo otro medio centenar en construcción. En su conjunto, a lo largo de las próximas semanas, se podrá disfrutar de más de un centenar de unidades funcionando. Ahora bien, ¿por qué lo mejor está por llegar? El objetivo prioritario es alcanzar en el corto plazo la instalación de 400 unidades.

La red IONITY tendrá un crecimiento exponencial en los próximos meses

Sin duda alguna, el objetivo de este consorcio es la conversión de este fabricante en una empresa capaz de competir directamente contra plataformas como la que creó Tesla en sus inicio. Las estaciones Supercharger podrían ser el principal referente de IONITY para estimular el incremento de las ventas de coches eléctricos a partir de la próxima década.

Según se puede leer en Clean Technica, se espera que para finales de 2019 haya concluido la fase de expansión de la red IONITY en un 50% del volumen de pedidos. Esto, por tanto, nos lleva a pensar que se conseguirá la instalación de un montante de hasta 200 estaciones de carga rápida en Europa.

Un reparto de estaciones desigual en el que se premia a Alemania

Pese a que la asociación tiene por objeto la estandarización del coche eléctrico en Europa, el reparto de unidades no será proporcional. De hecho, países como Alemania o Francia serán los que tendrán una mayor representación. En cierto sentido, el origen de las principales marcas que colaboran en la red IONITY son de origen germano, algo que podría haber influido de forma notable.

La red IONITY continuará su instalación por diversos países de la Unión Europea en los próximos años. Híbridos y Eléctricos

Esta red de carga está especialmente pensada para ser compatible con toda la oferta de coches eléctricos en el mercado europeo. Aun así, su desarrollo está especialmente desarrollo para ser rentable desde sus inicios, por lo que se ha optado por comenzar su instalación en el eje europeo, Alemania.

Se espera que las primeras postas de IONITY lleguen a España en 2019

A España llegará esta tecnología, algo que podría producirse de aquí a final de año. Tal y como viene siendo habitual en este sector, las poblaciones costeras de Cataluña y la Comunidad Valenciana serán las que recibirán las primeras unidades por una sencilla cuestión; aprovechar el turismo de playa del verano procedente de Europa.

Habrá que esperar todavía un tiempo para ver cómo, finalmente, esta solución se convierte en una atractiva opción tanto para marcas como para los propietarios de automóviles. El precio, sin duda alguna, será la variable principal para poder analizar si el parque automovilístico del Viejo Continente está preparado para la transformación que está por llegar.