La tecnología del coche autónomo no ha parado de crecer en los últimos años. Compañías de diversos sectores tecnológicos han apostado fuertemente para hacerse con la propiedad industrial de una de las innovaciones que cambiará la movilidad para siempre. Se podrá estar más de acuerdo o menos con la apuesta sin conductor, pero será una prioridad en los próximos años.

Es posible que en el corto y medio plazo, los automóviles ofrezcan soluciones para garantizar una transición pausada, pero la segunda mitad de la década de 2020 incorporará avances que nos harán replantearnos si ponerse al volante es más seguro que dejar que un software sea el que realice todas las funciones.

Empresas del tamaño de Apple o Google están impulsado la conducción autónoma

En la industria de la autonomía en la conducción, ya son varias compañías las que están desarrollando avances de todo tipo. Cabe destacar proyectos como el llevado a cabo por Apple, obcecado en la eliminación de cámaras, o el de Waymo, compañía filial de Alphabet que está a la cabeza de esta tecnología.

Ahora bien, viendo lo avanzados que están los diversos programas que están en marcha, ¿es hora de replantearse el futuro del transporte de personas? El holding General Motors ha anunciado, tal y como se puede leer en InsideEVs, que podría tener disponible una flota para realizar cobertura lista para el 2019.

De ser así, podría significar una futura competencia para Waymo, la cual realizó hace unos días un encargo de varios miles de automóviles a Chrysler con este mismo propósito. ¿Será sustituida la profesión del taxi por este tipo de servicio? De presentar batalla, el colectivo podría estar a punto de vivir una segunda disputa con otras aplicaciones móviles creadas para ofrecer servicios de desplazamiento.

General Motors podría ser el siguiente competidor del taxi

Si desde hace un tiempo están en disputa aplicaciones como Uber o Cabify con el sector del taxi, en los próximos años podrían llegar otras alternativas dispuestas a ganar terreno contra el tradicional servicio del taxi. Esto es lo que se puede deducir tras comprobar cómo la apuesta de General Motors pasa por lanzar su propio sistema de coches autónomos.

Para General Motors, 2019 será el año que podría comenzar la puesta en escena de la conducción autónoma a gran escala. CNBC

Al parecer, esta nueva alternativa habría comenzado a postularse cuando General Motors adquirió la firma Cruise Automation, una empresa que basaba su fuente de diferenciación en la obtención de un sistema de autopilotaje eficiente. En la actualidad han conseguido que lo autónomo incremente el coste en unos 20.000 dólares, por lo que sigue siendo inviable.

La tecnología actual de GM cuesta en torno a los 20.000 dólares, un precio muy alto aún

No obstante, el principal objetivo es reducir el coste de explotación de una unidad hasta los 300 dólares, por lo que todavía se debe mejorar el proyecto. Aun así, persiste la meta de 2019 para introducir el servicio de taxis autónomos en Estados Unidos, lo cual permitiría obtener márgenes de hasta un 20 o 30% en relación con el mercado actual.

Como es lógico, la tecnología autónoma incluirá, como principal ventaja competitiva, la pérdida de condición del conductor, principal fuente de coste en el servicio del transporte. De hecho, prevén reducir el precio medio de los desplazamientos en más de la mitad, lo que contribuiría a un aumento de la demanda.

La estrategia de GM pasa por ganar dinero en el transporte

El Chevrolet Bolt podría ser el automóvil destinado a ofrecer un servicio de transporte autónomo a partir de 2019. Ahora bien, para ello, el principal escollo sería esquivar los entramados legales que existen en la mayoría de los países en relación a la conducción autopilotada.

Cruise podría ser el nombre utilizado para lanzar su servicio de taxis autónomos. Faconauto

¿Imaginas contar con una flota de coches autónomos eléctrica que apenas contenga costes? Es decir, nos referimos a un despliegue de unidades que estén en constante movimiento durante los 365 días. ¿Puedes hacerte a la idea de la importante suma de beneficios que podrían producir para los fabricantes de automóviles?

Este es, sin duda, el motivo por el que la tecnología autónoma podría producir una doble consecuencia. Por un lado, nos llevaría a renunciar a conducir nuestros propios automóviles, finalmente, por una imposición de carácter legal. Sí, la conducción será una de las nuevas actividades que, de nuevo, la industria robótica nos ofrecerá resultados mejores.

En el futuro nos plantearemos si de verdad es necesario tener un coche en propiedad

Por otro, sin duda, sería el hecho de replantearnos si de verdad es necesario disponer de un coche en propiedad. ¿Por qué? Servicios de transporte mucho más económicos podrían comenzar a predominar gracias a la conducción autónoma. Esto, no obstante, solo podría ser una realidad en un horizonte temporal de largo plazo.

Así pues, este primer paso, así como el dado anteriormente por Waymo, hacen mucho más terrenal la hipótesis de la disrupción tecnológica sobre la industria de la movilidad. La transición se acelerará en los próximos años, por lo que habrá que estar muy seguro uno a la hora de comprar un coche.