El coche eléctrico todavía tiene mucho recorrido por delante para que pueda considerarse como un sustituto de la movilidad actual. Por delante quedan varios años en los que varios agentes serán los que posibilitarán una mejora del precio de las variantes sin emisiones contaminantes. En este sentido, los productores de baterías tienen mucho que decir.

Al fin y al cabo, este seguirá siendo por mucho tiempo el componente que más costará en cualquiera alternativa eléctrica. Los conjuntos de baterías eléctricos son todavía una fuente de ineficiencia para los los productores, debido en parte, a los altos precios que están fijándose por el lado de la oferta.

El grafeno es una alternativa a algunos elementos actuales en la producción de baterías

El mercado de materias primas como el cobalto o el níquel están experimentando un fuerte incremento en el valor de su cotización, por lo que algunas compañías están comenzando a investigar sobre otras opciones a implementar con mejores resultados. En este camino, soluciones como el grafeno están adquiriendo un mayor peso.

Siguiendo esta premisa, según se puede leer en eeNews, un laboratorio ha conseguido unos resultados que vuelven a poner en el primer plano la inclusión de alternativas. ¿Cómo podría el antimonio, el estaño o en grafeno contribuir a la llegada del coche eléctrico? Veamos cómo podría influir en esta industria que estos elementos cobrasen importancia.

La inclusión de una nueva forma de producir el ánodo

El ánodo es uno de los componentes principales que posee cualquier equipo de baterías actual en el segmento eléctrico. Este sistema, según el portal citado anteriormente, podría estar a punto de recibir el uso de una nueva serie de elementos. De confirmarse en futuros estudios, estaríamos muy cerca de conseguir mejoras en la producción de baterías eléctricas.

Una nueva factura del ánodo de la baterías hace mejorar su autonomía y su tiempo de carga. Movilidad eléctrica

Como es lógico, la inclusión de estas novedades estarían íntegramente relacionadas con la mejora de la autonomía y el tiempo de recarga necesario para disfrutar de un mayor ciclo de uso. Es cierto que esta se convierte en la enésima opción que busca mejorar estos aspectos, pero podría ser la definitiva.

El ánodo de la batería sería el foco de atención de esta innovación

Así lo cree Dina Fattakhova-Rohlfing, del Instituto de Energía e Investigación del Clima de Juelich. Esta investigadora alemana, al mando de un proyecto que ha estado vigente en los últimos meses, habría sido capaz de producir un ánodo que mejoraría de manera exponencial la tecnología que emplea la mayoría de los coches eléctricos.

Al parecer, la instalación de nanopartículas de óxido de estaño enriquecidas con antimonio y la disposición de una capa de grafeno, habrían permitido gozar de mejoras exponenciales en términos de autonomía y tiempo de ciclo de carga. ¿Cuáles son algunas de las principales conclusiones de este estudio?

Qué beneficios son los que se han comprobado tras el experimento

Entre las conclusiones más relevantes del estudio, llama la atención cómo el ánodo ha conseguido una capacidad conductual mayor, al mismo tiempo que se obtiene hasta 3 veces más de autonomía en el mismo tiempo de carga. No obstante, la principal diferenciación está relacionada con la durabilidad de las baterías.

El coche eléctrico introducirá nuevas tecnologías relacionadas con sus baterías. Motor y Racing

El resultado que más importancia ha cobrado ha sido el mantenimiento de hasta un 77% de la batería tras la realización de más de 1.000 ciclos de carga. En términos prácticos, esto equivaldría a la realización de más de 400.000 kilómetros contando con que la autonomía fuese cercana a los 400 kilómetros por cada recarga.

Muchos Tesla Model S de 2012 están mostrando fiabilidad pese al paso del tiempo

En los últimos meses hemos visto cómo varios Tesla Model S se han acercado a cifras en estos términos. ¿Qué hubiese ocurrido si dispusiesen de esta tecnología? Esta tecnología podría comenzar a introducirse en el mercado en el medio plazo, ya que todavía deben realizarse nuevos estudios que terminen de constatar las mejoras que se están obteniendo.

Pese a la inclusión de estas mejoras, el precio seguirá siendo la variable más destacada a la hora de valorar el precio de un automóvil. Por ello, urge a los fabricantes encontrar la manera de generar economías de escala con un propósito claro; el incremento de la demanda de estas opciones.