Desde la llegada de Tesla al mercado, se ha vivido una agitación constante en el sector. ¿Son más eficientes los automóviles con baterías eléctricas? ¿Contaminan igual o más que los convencionales atendiendo a todo su proceso de producción? Muchas son las dudas que todavía, a día a de hoy, son objeto de interpretación. Sin embargo, una parece cada vez más resuelta. La relacionada con la seguridad.

Organismos estadounidenses o europeos, siendo los más destacados el NHTSA y EuroNCAP respectivamente, han echado luz sobre un debate de lo más interesante. ¿Es el coche eléctrico más seguro que uno de combustión interna? Esta pregunta, en principio, parece que no tendría por qué estar relacionada con este planteamiento. Al fin y al cabo, la carrocería y equipamiento son la clave de ello.

El Tesla Model 3 es uno de los automóviles más seguros del mercado actual

Sin embargo, la obtención de una mayor flexibilidad a la hora de integrar todos los componentes del coche eléctrico podría haberle dotado una ligera ventaja. Esto es, precisamente, lo que ha permitido al Tesla Model 3 convertirse en uno de los automóviles más seguros del mercado. Tanto en los organismos oficiales en Europa y Estados Unidos, se ha logrado una puntuación máxima.

Este logro, teniendo en cuenta que Tesla apenas lleva una década en el mercado, se debe, en parte, a unas instalaciones que la firma utiliza para probar sus propios vehículos. Las pruebas son homólogas a los denominados crash tests oficiales, por lo que sirven para mejorar aquellas áreas del vehículo en el que puede haber una mayor exposición en un hipotético accidente.

Veamos, por tanto, cómo funciona el Crash Lab, un punto fundamental para entender el éxito de la firma en una variable prioritaria para muchos consumidores y potenciales usuarios de un modelo de Tesla. Una de las claves, sin duda, consiste en mejorar en aquellos puntos en los que los organismos autónomos anteriores inciden más en la valoración.

Un proyecto sin el que se entendería la reputación actual de Tesla

La marca es consciente de las múltiples comodidades que aportar ofrecer un producto con una ventaja competitiva con tantas ramificaciones. El producto que comercializa Tesla ofrece una garantía de uso igual o superior a sus competidores a cambio de un coste de mantenimiento muchísimo menor. A lo que no se da un gran valor, en cambio, es a su increíble seguridad.

La compañía dispone en Freemont de unas instalaciones que incorporan todo lo necesario para afrontar los crash tests. Podemos encontrar todo tipo de pruebas, entre las cuales cabe destacar la disposición del choque frontal o lateral. Modelo que saca la compañía, modelo que termina en este apartado para probar su eficiencia en términos de seguridad.

El diseño de Tesla tiene todos los alicientes para ser un éxito en seguridad

Además del diseño creado para favorecer la absorción del impacto, la verdadera cualidad para afrontar un accidente radica, sobre todo, en la configuración flexible que otorga la inclusión de un conjunto de baterías situado bajo las plazas delanteras y traseras y la disposición de uno o dos motores eléctricos de pequeñas dimensiones.

En relación con el choque frontal, se puede observar cómo la libertad de un mayor espacio permite disponer de un mayor refuerzo en el área del capó, algo fundamental para evitar que los conductores terminen impactando, directamente, con la superficie externa. A ello hay que añadir la capacidad de Tesla para hacer que su paragolpes delantero se desfigure con el objetivo de absorber por completo el impacto.

Nuevos tiempos en los que hay que afrontar nuevos retos en seguridad

Tesla se ha enfrentado en muchas ocasiones a las críticas por su sistema de conducción autónoma. Esto, al estar únicamente ligado a la conducción, no es valorado por los organismos encargados de establecer los patrones de seguridad. Sin embargo, sí que se han producido episodios en los que el denominado Autopilot ha podido tener alguna que otra implicación en accidentes.

Tesla se ha convertido en uno de los fabricantes más seguros del mercado. Teslarati

La firma comandada por Elon Musk ha servido para explicar cómo llegarán a lo largo de los próximos años nuevos retos en términos de seguridad. ¿Recuerdas algún modelo que obtuviese, por ejemplo, 5 Estrellas euroNCAP a mediados de la pasada década? Es muy probable que, a día de hoy, no pasase de las 3 Estrellas.

Tesla suele lograr las máximas puntuaciones de los órganos de supervisión de la seguridad

La evolución y la innovación van marcando los ritmos a los que las firmas públicas fijan sus estándares de supervisión. Tesla, sin duda alguna, se ha convertido en una china en el zapato para toda una serie de fabricantes que, hasta el día de hoy, habían tenido este apartado como un mero sistema de cumplimiento para poder comercializar sus automóviles.

Se espera que el próximo modelo de Tesla, el Y, también consiga superar con nota las pruebas de los organismos anteriormente mencionados. Al fin y al cabo, se trata de un producto muy parecido al Model 3. Tanto es así que derivan de la misma plataforma.