El coche eléctrico ha demostrado en múltiples ocasiones ser más eficiente que uno convencional en términos de coste. Sin embargo, todavía sigue siendo una alternativa minoritaria en el mercado. Una gran parte de los consumidores continúa sin prestar su voto de confianza a esta tecnología por una cuestión; su popularidad sigue siendo escasa.

Tesla llegó hace unos años al mercado con el objetivo primordial de revertir esta situación. Sin embargo, no fue hasta que llegó el Model 3 cuando comenzó una nueva etapa para entender el futuro del coche eléctrico. La firma de Palo Alto destapó el pequeño de la familia hace ya 3 años. Desde aquel momento, los fabricantes tradicionales se pusieron manos a la obra en sus proyectos eléctricos.

Elon Musk introducirá novedades para incrementar la cuota de mercado de Tesla

Ahora, la situación es muy distinta del marco idílico en el que vivía el sector basado en la combustión interna. Los proyectos basados en innovaciones eléctricas se dispararon, pero Tesla continúa siendo líder en el sector. ¿Por qué Elon Musk no ha hecho más que avivar este debate ahora? Miles de millones de dólares están en juego.

Tesla es consciente de la ventaja competitiva que posee en la actualidad. Por ello, está tratando de amortizar por todos los medios esta diferenciación. La compañía nacida con el objetivo de cambiar las reglas del juego podría estar a punto de dar un nuevo paso para distanciarse, todavía más, de su competencia. ¿Cuál es la última excentricidad que acompañaría a esta firma?

La autonomía es uno de los factores clave para entender la popularidad de esta compañía. Sus más de 400 kilómetros de kilometraje por carga en la mayoría de sus opciones se ha convertido en el eje de su negocio. ¿Cómo explotar otras soluciones destacadas? La durabilidad de las baterías es, sin duda, uno de los beneficios que más pasa desapercibido.

Un coche eléctrico con odómetro de camión de transporte

En la esfera del transporte de mercancías, observar unidades con cientos y cientos de miles de kilómetros no es algo extraño. Esto es así por una cuestión fundamental; muchas son las horas en las que deben estar en circulación para exprimir la rentabilidad. Ahora bien, ¿y si extrapolamos esto a la movilidad convencional?

El Tesla Model 3 ha conseguido superar a sus rivales de combustión interna en el mercado. Euribor

En el transporte privado basado en la movilidad convencional, superar la barrera de los 200.000 kilómetros puede ser una señal suficiente de desgaste como para cambiar de vehículo. Esto, en un coche eléctrico, no es así. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Tesla. ¿Sabías que ya hay una unidad de un Model S que ha superado los 800.000 kilómetros recorridos?

Tesla dispone de unos estándares de autonomía superiores a los de la competencia

Entre las ventajas que supone tener un coche eléctrico, sin duda alguna, una de las que más repercusión puede tener es su vida útil y baja degradación. Algunas unidades más antiguas de la berlina han llegado a mantener el 90% de su autonomía pasados los 250.000 kilómetros recorridos. De hecho, el propio Elon Musk ha asegurado que será posible sustituir parte de dicho componente.

De esta forma, se podría mantener la durabilidad de forma continuada. Esto podría derivar en una sustitución de baterías parcial, algo que reduciría considerablemente la factura expedida por Tesla. De hacerse público este anuncia, se hace patente por qué se seguirá potenciando una solución para mantener las cualidades de los productos de la marca.

Una innovación que impulsará las ventas del coche eléctrico

Uno de los problemas fundamentales por los que el consumidor no compra coches eléctricos se debe al alto coste que puede suponer la avería relacionada con la batería. Es cierto que la inmensa mayoría de problemas mecánicos son más fáciles de solucionar en la variante sin emisiones contaminantes, pero si el fallo viene de la batería, ves sacando la cartera.

Tesla ha conseguido situarse en lo más alto del mercado de coches eléctricos. Neo Motor

Gracias a esta nueva solución propuesta por el magnate sudafricano, se busca, principalmente, mejorar la imagen de sus productos frente a los de la competencia. Este gesto supondrá que bastaría con sustituir aquellos segmentos del conjunto de la batería que estuviesen dañados seriamente. Esto sería suficiente, por ejemplo, para recuperar una buena parte de la autonomía perdida.

El Tesla Model 3 dispone de módulos de baterías diferenciados

Al parecer, según se puede leer en Electrek, la sustitución de algunos de los bloques de baterías podría tener lugar por un precio que podría situarse entre los 5.000 y 7.000 dólares, una cuantía bastante menor a la que valdría un juego de baterías completamente nuevo.

Habrá que esperar un tiempo para conocer si la generación de baterías del Model 3, la que dispone de un mayor desarrollo tecnológico, consigue madurar sin una gran degradación. Esta, sin duda, podría ser la prueba definitiva para hacer entender al usuario de las bondades del coche eléctrico frente a las soluciones convencionales.