Desde el comienzo de la producción del Model S de primera generación, allá por 2012, Tesla llevó a cabo una línea de negocio paralela. Con el objetivo de extender el uso del coche eléctrico, comenzó a tejer una red de carga en busca de hacer más atractiva la apuesta por las variantes basadas en baterías de ion litio. Como resultado de ello se creó la mayor concentración de estaciones de carga en el mundo.

La compañía más destacada del mercado en lo que se refiere a movilidad eléctrica lleva años intensificando esfuerzos para dar un servicio premium a los usuarios de la marca. Tanto es así que, con el paso del tiempo, se ha incrementado paulatinamente el nivel de potencia de los puestos de carga. De hecho, la última actualización permite que muchas unidades puedan cargar a 300 kW.

Tesla permitirá el acceso a otros coches eléctricos en su red Supercharger

Con el paso del tiempo, no obstante, una idea ha ido cogiendo forma. Pese a la exclusividad que ofrece al usuario disponer de un Tesla en lo que ha carga se refiere, lo cierto es que mantener toda la infraestructura supone un coste muy alto. Por este motivo, siempre se ha especulado con un potencial acceso a otros vehículos ajenos a la marca. Parece ser que este momento ha llegado.

Esto es justo lo que se puede entender tras el anuncio suscitado por Elon Musk, la máxima expresión de la compañía. Aun así, cabe destacar que no se trata de algo nuevo, ya que países como Noruega o Alemania, ya habían ofrecido alguna que otra pista sobre ello. Al fin y al cabo, ayudas y subvenciones públicas en juego son algunas de las causas que han llevado a esta decisión.

Veamos, por tanto, qué es lo que se ha anunciado, por qué es una propuesta que puede resultar muy útil para el usuario y, sobre todo, qué polémica puede suscitarse a raíz de la noticia. Y tú, si fueras usuario de Tesla, ¿estarías a favor o en contra de esta medida? Ya han surgido varios de punta al respecto, los cuales están relacionados con el estatus de la marca y el precio del producto.

Un secreto a voces que, por fin, se confirma de la mano de Elon Musk

Para entender hasta qué punta nos encontramos ante una medida a destacar, Tesla dispone de hasta 25.000 puntos de carga rápida en todo el mundo. Se trata, como no podría ser menos, de la mayor red de carga presente en el Planeta. Su apertura a terceros tiene un fin objetivo; contribuir a una aceleración de la transición hacia una movilidad sostenible. ¿Qué hay más allá de esta medida?

La red Supercharger de Tesla es una de sus principales ventajas competitivas. The Verge

Es muy pronto para conocer hasta qué punto puede tener implicaciones a nivel de imagen de marca. Sin embargo, en una economía en la que el big data es fundamental, Tesla está a punto de ir un paso más allá en este sentido. Esto es así debido, principalmente, al uso de un método de pago único. Según se puede leer en el portal especializado Electrek, solo se podrá acceder al servicio a través de la app.

Esto, como es lógico pensar, obliga a todo aquel usuario de un coche eléctrico que quiera utilizar la red Supercharger a descargar la aplicación móvil. Con ello, la marca será capaz de recopilar múltiples datos personales, pudiéndolos utilizar posteriormente para su propio beneficio. Ahora bien, ¿cuál es el principal motivo por el que se dará acceso a más usuarios?

La clave está en la reducción del coste por carga y, por supuesto, la obtención de una nueva fuente de ingresos. Tesla, al ofrecer esta nueva alternativa, dará un mayor servicio en el mercado. De hecho, se espera que en 2022 este servicio esté operativo en la mayoría de países en los que hay estaciones Supercharger. Esto permitiría, por tanto, incrementar su facturación.

Un riesgo relacionado con la imagen de marca de Tesla entre el público

¿Está en riesgo el volumen de crecimiento de pedidos? Muchos usuarios han destacado, por encima de cualquier otra cualidad, el servicio de carga que ofrece Tesla. Si, ahora, una estación de carga puede que sea utilizada por automóviles ajenos a la marca, es posible que la calidad decaiga. De hecho, esto puede que sea un problema si no se incorporan más puertos de carga en determinadas ubicaciones.

Tesla no para de incrementar su red Supercharger por todo el mundo. Tesla

Otro problema que puede ocurrir está directamente relacionado con el prestigio que supone tener un Tesla para su propietario. Eliminar la exclusividad a la hora de cargar provoca que, quizás, no esté justificado el mayor precio de un coche eléctrico de la marca respecto a otro de la competencia. ¿Son riesgos que deben asumirse o Tesla intentará mediarlo con una oferta más competitiva?

Habrá que esperar un tiempo todavía para conocer cómo se producirá el acceso a vehículos ajenos a la marca. No obstante, pronto se conocerán nuevos detalles al respecto, ya que la firma podría dar luz verde al proyecto en apenas unos meses. De hecho, se espera que para finales de año ya se pueda desarrollar una primera fase en esta nueva operativa.