Tesla trabaja en una batería que dura 100 años y aguanta más de 1,5 millones de kilómetros
La colaboración de Tesla y Dahn ha permitido obtener una nueva batería con una vida útil de 100 años y capaz de rendir hasta pasado el millón y medio de kilómetros.
Las baterías de los coches eléctricos tienen un problema principal. Su coste de reparación es muy alto y, con el paso del tiempo y el incremento de kilómetros recorridos, se produce una pérdida de autonomía que, finalmente, termina por no ser útil para este tipo de función. Tesla, junto con Dahn, ha logrado dar con una tecnología que permitiría extender la vida útil de un conjunto de baterías hasta los 100 años, permitiendo, además, la realización de más de un millón y medio de kilómetros.
Todos conocemos el increíble trabajo que realiza Tesla en lo que se refiere a mejora de la tecnología presente en las baterías. Desde reducciones en el uso de cobalto hasta la apuesta por baterías con tecnología LFP, el fabricante comandado por Elon Musk se ha erigido como el principal valedor de una mecánica alternativa a las convencionales de combustión interna.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves para explicar el desarrollo de esta nueva tecnología, cuándo podría aplicarse en sus automóviles y, por supuesto, hasta qué punto nos encontramos ante una solución interesante desde el punto de vista de la innovación. He aquí las conclusiones de un proyecto que ha venido desarrollándose desde hace varios años.
Un proceso químico diferente que permite una menor degradación de la batería
La clave para entender esta nueva batería se encuentra en el empleo de una química de nueva factura del cátodo, basándose en esta ocasión en el níquel. Gracias a esta nueva composición, se ha podido obtener una mayor durabilidad que la que presenta la actual batería LFP. Además, comparte una misma densidad energética que las NCM convencionales, por lo que se trata de una propuesta especialmente pensada para alargar la vida útil de la misma.
Cabe precisar, no obstante, que los estudios han sido llevados a cabo bajo unas condiciones de temperatura idóneas, por lo que los resultados podrían ser distintos en caso de que la temperatura exterior fuera muy baja. Como bien sabrás, el frío no le sienta nada bien a las baterías de ion litio, lo cual tiene una repercusión directa en la autonomía. Las pruebas que han tenido lugar, de acuerdo con la información de InsideEV's, se han registrado a una temperatura ambiente de 25 °C.
La clave del proyecto estaría ligada, por tanto, a la presencia de un electrolito con sales de litio LiFSI en la ecuación. Agregar esta variable habría permitido un ciclo de degradación significativamente inferior al que tendría cualquier batería salida de Freemont, Shanghai, Nevada o Berlín, centros de producción que posee Tesla a gran escala en la actualidad. Esto nos lleva a una conclusión. ¿Merecería la pena adquirir un vehículo actualmente o sería mejor esperar?
Esto es como todo. La persona que pensó en comprar un iPhone 5 y, finalmente, adquirió un iPhone 8, claro que compró un producto mejor, pero el coste de oportunidad fueron unos 3 años de espera. Teniendo en cuenta la calidad apreciada de Tesla en la actualidad, sus automóviles actuales disponen de los mejores conjuntos de baterías del mercado, algo que se puede observar viendo los ciclos de kilometraje de algunas unidades del Tesla Model S de primera generación.