El modelo de negocio de Tesla ha cambiado de forma muy destacada en tan solo unos meses. A estas alturas hace justo un año, las perspectivas de crecimiento de la producción del Model 3 eran decepcionantes, lo que llevó a la empresa a estar en una situación muy próxima a la suspensión de pagos. ¿Quién duda del potencial de la firma en la actualidad?

Algunos fabricantes acérrimos a la movilidad basada en los combustibles fósiles han terminado por aceptar las nuevas fuentes de diferenciación existentes en el mercado. Esto ha provocado que tengan que introducir variantes eléctricas en sus estrategias de producción para el medio y largo plazo. Ahora bien, esta nueva política ha tenido repercusión, también, contra el coche eléctrico.

El Tesla Model 3 ha provocado una pérdida de usuarios potenciales del Model S

El incrementado de la fabricación del modelo de acceso a la marca ha provocado que algunos usuarios hayan renunciado a la adquisición de un modelo de gama superior. Al fin y al cabo, la berlina de gama media de Tesla cumple a la perfección con las necesidades de su público objetivo. ¿Por qué iban a comprar, por ejemplo, un Model S? He aquí una falta de incentivo.

Ante esta situación, la compañía ha decidido actuar al ver que las ventas de sus modelos más destacados por precio se han convertido en residuales. La firma de Palo Alto quiere mantener su estatus premium a través del ofrecimiento de versiones de gran calidad, pero esto no será sencillo. ¿A qué método han recurrido para hacer más atractiva su oferta de gama superior?

Para encontrar una respuesta, es necesario hacer mención al software y sus múltiples implicaciones como factor tecnológico. La firma cuyo CEO sigue siendo Elon Musk ha decidido ofrecer una versión de acceso más barata sobre los Model S y Model X que tendrá como diferenciación una limitación de su capacidad de batería.

De nada sirve ser líder en movilidad eléctrica a precios astronómicos

Lo que de verdad puede liderar una transición hacia un nuevo modelo de producto es la disposición de un precio apto para la mayoría del mercado. Fuera de cualquier supuesto que reúna estas características, lo cierto es que no tiene sentido si se pretende una estandarización. Esto es justo lo que ha decidido asaltar Tesla con su modelo de acceso actual.

Tesla limitará la potencia del Model X creando una versión de acceso con menor potencia. Driving Eco

En términos de autonomía certificada por los ciclos de homologación EPA, las denominaciones dejarán de tener sentido en la gama más destacada del fabricante. Si hace tan solo unos días se decidió prescindir de las versiones de acceso de la berlina de alta representación y del crossover. Ahora, un nuevo movimiento busca, precisamente, copiar la estrategia del Model 3.

Todos los Model S y Model X contarán con una batería de 100 kWh

La eliminación de variantes provocará que todas las unidades que salgan de fábrica cuenten con la batería de mayor proporción, es decir, la de 100 kWh. Tras ello, se limitará la autonomía de forma electrónica hasta los 500 kilómetros por ciclo de carga. Un nuevo paquete denominado Extended Range permitirá liberar un extra que se situará en torno a los 40 kilómetros adicionales.

El precio de esta opción será de un total de 8.000 euros, teniendo una incidencia total de hasta un 8% en la autonomía total del producto. ¿Merecerá la pena pagar este extra por las capacidades que ofrecerá la opción sin limitación? Lo cierto es que, salvo viajes por carretera, dicho excedente no tendrá especial repercusión sobre el conjunto del producto.

Una polémica solución que tendrá repercusión sobre la competitividad

Según se puede leer en Electrek, la concentración de variantes y su limitación por electrónica tiene detrás un componente relacionado con las economías de escala. La limitación a una única alternativa de producción permitirá a la compañía ser más eficiente en la fabricación e instalación. Al fin y al cabo, se podrá concentrar la creación de baterías de 100 kWh.

Tesla ha apostado por la introducción de una línea más accesible para el público. Electrek

Este nuevo movimiento, por tanto, permitirá a la firma de Palo Alto tener un nuevo empujón en esto de la eficiencia. El movimiento se produce, todavía más si cabe, cuando las expectativas en Freemont pasan por incluir en la línea de montaje la versión de acceso del Model 3, una variante con un coste próximo a los 35.000 dólares.

El año 2019 será fundamental para entender el coche eléctrico en el mercado

Se espera que esta alternativa, el mayor desafío para la marca desde sus inicios en el mercado, sea una realidad para mediados de este años. El segundo semestre de 2019, por tanto, será fundamental para entender el coche eléctrico en los principales mercados en los que compite Tesla.

Ante esta situación, ¿en qué punto se encuentra el resto de compañías del espectro automovilístico? Estamos en plena transición hacia las mecánicas híbridas y, sobre todo, eléctricas. No se palpa esta situación en la mayor parte de países, pero será una realidad por las expectativas de reducción del precio que están por llegar próximamente.