Los fabricantes de coches eléctricos están apostando cada vez más fuerte por las mecánicas eléctricas. El margen de contribución todavía sigue siendo poco competitivo respecto a las opciones de combustión interna, pero el objetivo es reducir el gap existente entre ambos tecnología. Volvo es una de esas firmas que ya ha comenzado a realizar pasos determinantes.

La firma de origen sueco, bajo el paraguas del grupo inversor chino Geely Motors, ha realizado un movimiento que podría marcar una época. Si desde hace un tiempo ya no comercializa mecánicas diésel, el próximo objetivo que se han fijado es introducir, de forma sostenida, alternativas completamente eléctricas. Estas se unirán a las variantes híbridas enchufables que se opservan en las versiones T8.

Volvo comercializará el XC40 Recharge en los próximos meses

El XC40 se convertirá en el primer modelo puramente eléctrico que se comercializará en adelante junto a las versiones de gasolina e híbridas anteriormente mencionadas. En este aspecto, el fabricante ha decidido apostar por una introducción en su modelo SUV más competitivo. Esto es así porque se trata del modelo, a priori, más urbanita.

Su denominación es Recharge y, según se puede leer en Electrek, parece que se convertirá en el nombre que equiparán todas las motorizaciones eléctricas de la marca. Ahora bien, en relación con este modelo, ¿qué podemos esperar de una opción que se sitúa en uno de los segmentos más demandados en la actualidad? Su desempeño, al fin y al cabo, marcará la opción de comercialización en los próximos años.

Veamos cuáles son, por tanto, las aspiraciones de este producto, cuál es el público objetivo al que va destinado y qué podemos esperar a lo largo de los próximos años en relación a las mecánicas eléctricas dentro de Volvo. ¿Y si estamos ante la confirmación de que el coche eléctrico es una solución a la contaminación en el centro de las ciudades?

Volvo apostará por el SUV como versión para extender el coche eléctrico

Echando un vistazo al modelo de negocio de Volvo, es lógico entender que la gama de acceso de las variantes SUV sea la que inicie la andadura de los motores y baterías eléctricos. El XC40 Recharge disfrutará de unos registros que hará que muchos usuarios se replanteen abandonar la costumbre de acudir a la gasolinera cada ciertos días. ¿Por qué? He aquí la justificación.

El Volvo XC40 Recharge se convertirá en el único modelo eléctrico de la firma sueca. Electrek

En términos estéticos, dejando a un lado los posibles emblemas que hagan referencia a sus emisiones contaminantes nulas, lo único que llama la atención respecto a su variante con mecánicas convencionales es la desaparición de la parrilla delante. Esto es así, principalmente, porque no hay nada que se requiera refrigerar. Más allá de ello, no habrá una apreciación estética.

El Volvo XC40 Recharge promete 400 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP

En términos de su fuente de energía y dinámicos, cabe destacar cómo disfrutará de 2 motores eléctricos de 300 kW (400 CV de potencial) en total, situados cada uno en cada eje motriz. Esto, como es lógico, le conferirá tracción a las 4 ruedas. En relación con la autonomía, una batería de ion litio de 78 kWh le permitirá circular hasta 400 kilómetros teóricos por cada ciclo de carga completo, según el ciclo WLTP.

En relación con el sistema de recarga, disfrutará de serie con un cargador de 11 kW, pero es compatible con sistemas de carga de alta velocidad hasta los 150 kW, una potencia que está ofreciendo actualmente Tesla en su red Supercharger. Todo ello no lo convierte en una opción diferencial, pero sí asegura la combinación de una huella de carbono nula en el transporte y la calidad del fabricante.

Un coche eléctrico que sigue penalizado por su principal problema

Como viene siendo tradicional en cuanto se menciona el término coche eléctrico, el peso es el principal de los excesos. Si una variante basada en combustión interna apenas supera la tonelada y media de peso, el XC40 Recharge supera notablemente las 2 toneladas de masa. Según se ha informado durante su presentación, 2.150 y 2.250 kilogramos es lo que marcará la báscula.

Volvo aprovechará el éxito del XC40 para introducirse en el mercado eléctrico. Electrek

En relación con las dimensiones del vehículo, no cambian con el objetivo de aprovechar la plataforma utilizada hasta el momento. Podría decirse que se trata de un movimiento parecido al realizado por Mercedes con el EQC. En ambos caso, se ha hecho utilización de una misma base para obtener economías de escala en la fabricación. Ahora bien, ¿será suficiente para la conquista del consumidor?

Es importante recordar cómo Volvo es una de las firmas, en cierto modo, veteranas en esto de la movilidad sostenible. En el pasado, el C30 contó con una serie limitada de unidades completamente eléctricas, pero las dificultades presentes en aquel momento lo liquidaron al poco de ponerse a la venta. Todo parece indicar que, en esta ocasión, sí se cuenta con unas mejores expectativas comerciales.