El segmento del coche eléctrico aún nos parece un tanto futurista. ¿Cómo es eso de la conducción silenciosa? ¿Disponer del máximo par en un instante tras pisar el acelerador? ¿Eso qué es? Nos hacemos muchas preguntas referentes a los cambios que están produciéndose en la industria.

Yendo incluso un poco más lejos, podemos llegar a plantearnos cuestiones que van mucho más allá. ¿Cargar tu coche en el garaje de tu casa o en el común de tu edificio? ¿Cómo puede llegar a ser eso viable?

Los puntos de recarga fijos serán, sobre todo, cómodos para el consumidor

Quizás, lo que ocurre, es que durante demasiados años los fabricantes nos han hecho acudir a la gasolinera de toda la vida más de lo que deberíamos. ¿Llegará el día que añoremos repostar con la pistola de toda la vida? Todo nos hace indicar que no.

Puede ser que nuestras pautas de consumo cambien en los próximos años. En un futuro, los puntos de recarga estarán por doquier, ¡hasta en tu misma plaza en la que guardas el coche a diario! ¿No lo crees?

La infraestructura primordial estará en la vía pública, pero ello no quiere decir que no puedan proliferar las estaciones de carga privadas. Ahora bien, ¿merecerán la pena teniendo en cuenta que están acortándose los plazos de recarga? Veámoslo.

Qué son los denominados Wallbox y cómo funcionan

Según informa el portal especializado Recarga Coches Eléctricos, es un sistema que se alimenta por corriente alterna, ya sea en su modalidad monofásica o trifásica. Su principal función consiste en, obviamente, el envío de energía eléctrica al automóvil.

Su instalación apenas requiere una conexión y algún que otro atornillado para dejarlo anclado a la pared. Su precio varía en base a la tecnología que dispone y su capacidad para traspasar la corriente, entre algunos otros factores.

El BMW i8 es un híbrido enchufable que dispone de su propio modo eléctrico. LOXONE

Un Wallbox, según uno puede traducir del inglés, significa la unión de los términos ‘pared’ y ‘caja’, haciendo alusión a la forma del producto y cuál es el lugar en el que ocupa.

Es discreto, no aparatoso y suele ser un digno compañero de todo coche eléctrico que precie. ¿Por qué? Estos puntos de recarga fijos (como también se les suele denominar) están preparados para administrar la energía eléctrica utilizando diversos tipos de conectores.

Los Sistemas de Alimentación de Vehículos Eléctricos (SAVE), como son también llamados en el mercado según LuGEnerGy, podrían llegar a proporcionar energía eléctrica de manera bidireccional.

La tecnología V2G, que es como así se interpreta esta línea de investigación, podría dotar al mercado de soluciones para que el consumidor pudiese ahorrar en su factura de la luz, pero esto, al menos de momento, se antoja como algo hipotético.

Pago por servicio o el mejor horario para cargar son algunas de sus funciones

La innovación ha permitido que este tipo de suministradores de electricidad sean capaces de recargar las baterías de los coches eléctricos en base a una serie de órdenes. Los hay que únicamente transmiten la electricidad si se paga antes algo de dinero.

También hay otros que transfieren la corriente en función de la tarifa que se tenga contratada, tal y como explica Wallbox, una de las empresas que producen y comercializan estos aparatos.

Este tipo de sistemas de recarga funcionan de forma segura, garantizando que cualquier usuario pueda utilizarlo, tal y como argumenta Mapfre. Aun así, es conveniente que alguien autorizado detalle cómo funciona y qué precauciones hay que tomar.

Tesla dispone de su propio wallbox oficial, disponible en España a través de algunos distribuidores. Tesla

Sin embargo, el peligro para que pueda producirse un calambrazo durante la recarga o a la hora de conectarlo es difícil, de muy baja probabilidad. Esto se debe a que dispone de una tecnología que requiere la autorización de la persona que está al tanto de la acción para activar y desactivar el mecanismo.

Su importancia dependerá de la tecnología de los puntos de recarga públicos

La demanda de esta solución innovadora se verá afectada por la duración y eficiencia de los puntos de recarga instalados en la vía pública. ¿Por qué?

Pongamos el ejemplo de Tesla Motors. Además de estos Wallbox que comercializa, dispone de una red de muchos puntos de acceso denominados Supercharger.

Los puntos de recarga públicos ofrecen una mayor eficiencia

Estos últimos son capaces de transferir mucha más energía a la hora, por lo que una carga que dote de una gran autonomía puede realizarse en menos de una hora.

Por ello, en este caso, los Wallbox de la compañía únicamente tendrían sentido si geográficamente no hubiese uno cercano. ¿Ocurrirá algo parecido con los demás modelos eléctricos? Una instalación para nuestro propio garaje puede resultar lenta, por lo que debemos tener nuestro coche eléctrico toda la noche cargando.

¿Y si uno público disminuyese mucho el tiempo de espera? Quizás, en este caso, el pago por servicio tiene mucho más sentido.