Pese a que el coche eléctrico ya es una realidad, aún parece difícil que estos consigan energía gracias los paneles solares instalados en su carrocería. Es cierto que ya hay algunos modelos preparados para incorporar la tecnología capaz de recibir la radiación y emplearla en movimiento, pero son proyectos ineficientes.

Ofrecen una autonomía ridícula en comparación con aquellos que reciben la electricidad a través de un cable. No obstante, hay algunos que admiten estas 2 fuentes de energía. En este caso, el aporte de la supletoria no ejerce una gran influencia en el conjunto de la autonomía, por lo que en aras de ofrecer un producto más comercial, se prescinde de ello.

La obtención de energía solar en la automoción es aún un reto

Entonces, ¿cuándo veremos modelos eléctricos que se apoyen en placas solares para aprovechar un ahorro en la factura de la luz? Hace unos días ya te mostramos un prototipo de autocaravana que proporcionaba energía eléctrica a sus pasajeros.

No es una alternativa eficiente aún, pero en el mundo de la competición ya está haciendo sus pinitos. La World Solar Challenge es una competición de vehículos solares que se realiza a través de 3.021 km en el desierto de Australia, desde Darwin hasta Adelaida.

¿Cómo es por dentro esta prueba que lleva celebrándose desde el año 1987 y que cada año cuenta con una mayor expectación en cuanto a público y patrocinadores? Veamos cómo podía ya en la década de los años 80 existir una modalidad de competición con responsabilidad sobre la sostenibilidad y el uso de fuentes de energía alternativas.

World Solar Challenge, la competición que se adelantó al futuro

¿Quién iba a decir que ya podríamos ver algún que otro coche eléctrico funcionando con paneles solares? En la segunda mitad de los años ochenta comenzó un proyecto que daría con la aparición de varios prototipos compitiendo en una prueba de resistencia.

La World Solar Challenge es una carrera en la que únicamente se puede utilizar energía solar en el desplazamiento. ABC

Hans Tholstrup, según se puede leer en un artículo publicado por New Scientist fue el impulsor de la movilidad eléctrica gracias a la obtención de energía solar. Gracias a la financiación que obtuvo por parte de varios centros educativos pudo alcanzar la cifra de los 3.000 kilómetros recorridos en Australia.

En esta prueba experimental, ya en la actualidad, cuenta con equipos preparados especialmente por Universidades con el objetivo de incrementar la autonomía y la velocidad media de los bólidos, los cuales poseen diferentes concepciones para aprovechar al máximo su estructura a la hora de acoplar paneles solares.

La última edición, celebrada a principios de mes, se la ha llevado el equipo Nuon, un referente holandés que ya ha participado en otra ediciones. Según se puede leer en el diario deportivo As, Lisanne De Rooijfue el que se hizo con la victoria tras recorrer más de 3.000 kilómetros aprovechando la energía solar.

La prueba de resistencia que se celebra durante varios días hasta completar el recorrido circulaba en sus primeras ediciones entre Sídney y Perth. Sin embargo, tras la cuarta edición celebrada, el Estado de Asutralia del Sur se hizo con los derechos de la competición, por lo que pasó a celebrarse cubriendo la distancia que separa las poblaciones de Darwin y Adelaida.

Sus diseños son, como es lógico, futuristas a más no poder

En esta modalidad, ni el mínimo confort, ni la estética, y ni siquiera un mínimo de tecnología que no sea fundamental para su rendimiento, están disponibles en este tipo de coches venidos del futuro. Son alternativas que año tras año van logrando obtener mejores resultados, encaminados todos a batir una marca establecida como tope que sirve como línea de meta.

Uno de los bólidos que participaron en la última prueba de la World Solar Challenge. The Standard

Según se puede leer en Green Report Cars, durante la pasada edición compitieron un total de 42 vehículos, habiendo sido la mayor participación desde que se cumplen sus 30 años de historia.

Los participantes deben, cada año, enfrentarse en 3 modalidades disponibles; Desafío, Crucero y Aventura. ¿Por qué han decidido segmentar el mercado? Debido, principalmente, a las diferentes cualidades que los participantes tenían.

En la primera modalidad, los competidores que se han inscrito en esta rama de la competición deben lograr una velocidad máxima que sea superior a la de sus rivales. Es, como puedes imaginar, una prueba orientada solamente a las prestaciones, dejando a un lado la autonomía de sus baterías.

Se ha fijado un tiempo máximo en base a un récord anterior

Las otras 2 modalidades son las que cuentan con un mayor número de participantes, los cuales deben concluir la prueba en un tiempo inferior a las 30 horas, el cual es el tiempo de récord que tuvo lugar en 2009.

Una apuesta que no se descarta a futuro

La electricidad dominará el mercado del automóvil tarde o temprano. Todas las alternativas sostenibles que destacan actualmente poseen tecnología eléctrica basada en conjuntos de baterías. Ahora bien, ¿por qué no hacer uso de una en lugares estratégicos de la carrocería?

Lightyear presentó hace unas semanas un proyecto solar apasionante

Actualmente, hay proyectos que quieren hacer uso de la obtención de la energía solar para aplicarla al movimiento. La compañía Lightyear está creando su propio coche eléctrico solar. Aún no podemos conocer su diseño final, pero la empresa cree poder tenerlo listo para dentro de 2 años.

Llegará el momento en el que podamos utilizar la energía del Sol para materializarla en la automoción, pero aún es pronto para que sea una realidad. Mientras tanto, nos tendremos que conformar con alternativas como la World Solar Challenge, una prueba con años de historia que nos acerca un poco más cómo será la movilidad del futuro.