La inteligencia artificial jubilará a los bomberos en la primera línea de fuego con estos robots

Un equipo de ingenieros y científicos ha logrado un hito en la lucha contra los incendios al probar con éxito un enjambre de robots autónomos dotados de inteligencia artificial

La inteligencia artificial jubilará a los bomberos en la primera línea de fuego con estos robots
El equipo de expertos construyó el robot y le añadió aprendizaje de refuerzo de múltiples agentes o MARL (Universidad Griffith)
Publicado en Robótica

La lucha contra los incendios forestales y urbanos se enfrenta a un cambio de paradigma sin precedentes. Durante décadas, el factor humano ha constituido el eslabón más vulnerable en la extinción de fuegos de alta intensidad, donde las temperaturas extremas y la toxicidad del aire comprometen la integridad de los equipos de emergencia. Ahora, la tecnología parece haber hallado la fórmula para retirar a los efectivos de las zonas de mayor peligro.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Griffith, en colaboración con la firma Cyborg Dynamics Engineering, completó con éxito las pruebas de campo de un sistema de robots terrestres no tripulados. Estos dispositivos no actúan de forma aislada, sino que operan bajo una inteligencia de enjambre que les permite tomar decisiones complejas en milisegundos, una capacidad que hasta la fecha pertenecía únicamente al ámbito de la intuición humana.

Autonomía total en el epicentro del siniestro

Según recoge el portal especializado Interesting Engineering, este avance se apoya en una técnica denominada aprendizaje por refuerzo multiagente. El sistema permite que las máquinas evolucionen desde tareas sencillas de navegación hasta la coordinación total para sofocar múltiples focos de fuego de manera simultánea. Durante los ensayos, los prototipos mostraron una destreza singular para esquivar obstáculos y rodear las llamas sin necesidad de un operario que los dirija por control remoto.

El núcleo de esta innovación reside en su autonomía absoluta. A diferencia de los drones convencionales, que dependen de una señal de radio y de la pericia de un piloto, estos robots generan su propia estrategia de ataque a partir de los datos que recogen sus sensores térmicos y de gas. La capacidad de autoorganizarse para repartir las tareas de extinción reduce drásticamente la carga de trabajo en los centros de mando, que pueden centrarse en la estrategia global mientras las máquinas operan en el corazón del incendio.

Los resultados de las pruebas confirmaron la viabilidad del proyecto. El enjambre de robots alcanzó una tasa de éxito del 99,67% en la localización y control de incendios simulados, desplazándose con soltura en terrenos irregulares. Esta precisión permite que las unidades identifiquen el punto exacto donde aplicar el agente extintor, optimizando el uso de recursos y minimizando el tiempo de exposición al calor extremo.

El objetivo final de este despliegue consiste en crear un escudo tecnológico que proteja los activos de alto valor y las vidas humanas. Al procesar datos de una amplia red de sensores, estos sistemas toman decisiones con una rapidez inalcanzable para un operario que observa una pantalla a distancia. La tecnología ya se está adaptando para su empleo en explotaciones mineras y zonas industriales de alto riesgo, donde un siniestro puede derivar en catástrofe en cuestión de minutos.

La implantación de estos enjambres robóticos supondrá un alivio para los servicios de protección civil. En lugar de enviar a cuadrillas a ciegas en entornos de visibilidad nula, se podrán desplegar estas unidades de vanguardia para que realicen el reconocimiento inicial y el ataque primario. Se trata del primer paso hacia una era donde el fuego se combata con algoritmos, reservando el valor humano para la gestión de la crisis y no para el sacrificio en el frente.

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