Los robots tendrán pronto el mismo tacto que los humanos y es gracias a este nuevo sistema

Una reciente investigación consigue que las máquinas adapten sus movimientos y su fuerza de agarre observando solo unos pocos ejemplos humanos, en lugar de memorizar miles de casos

Los robots tendrán pronto el mismo tacto que los humanos y es gracias a este nuevo sistema
Mejorar los movimientos y el tacto de los robots es algo posible y alcanzable
Publicado en Robótica

Durante décadas, los robots han sido excelentes repitiendo tareas en entornos controlados. Donde empiezan los problemas es fuera del laboratorio y en lugares llenos de situaciones imprevisibles. Una taza puede pesar más de lo esperado, una fruta ser más blanda de lo habitual o una herramienta ofrecer una resistencia distinta. Para los humanos, ajustar la fuerza y el movimiento es casi instintivo. Para la mayoría de los robots, aún es un gran problema.

Enseñando a los robots a tocar como seres humanos

Gracias a un reciente artículo publicado en la revista científica IEEE Transactions on Industrial Electronics, hemos conocido una investigación que propone una curiosa solución. En su estudio, se propone que los robots reproduzcan movimientos humanos ajustando tanto la posición como la fuerza del agarre, incluso cuando se enfrentan a objetos que nunca han manipulado antes. Y esto sucede con algo clave: necesitan muy pocos datos de entrenamiento.

El trabajo, liderado por Akira Takakura y explicado en un comunicado de la Universidad de Keio, parte de la idea de que los sistemas clásicos que reproducen el movimiento humano se basan en grabar gestos y copiarlos. Y aquí el problema es que funcionan bien solo si el objeto es prácticamente idéntico al original. En cuanto cambia algún parámetro, el sistema falla.

Así se transfiere, en tiempo real, el movimiento de un humano a un robot

Así se transfiere, en tiempo real, el movimiento de un humano a un robot

La novedad introducida en esta investigación es utilizar una técnica estadística llamada GPR o Regresión por Procesos Gaussianos. Dicho de forma sencilla, este método permite aprender relaciones complejas entre variables con pocos ejemplos. En este caso, el sistema aprende cómo cambian los movimientos y las fuerzas humanas en función de la rigidez del objeto que se manipula.

El sistema observa cómo una persona coge distintos objetos y aprende la idea general de cómo hacerlo, no el gesto exacto. Es decir, entiende cuándo hay que apretar más y cuándo menos, según lo que se tenga entre las manos. Gracias a eso, el robot puede coger objetos nuevos, aunque sean más duros o más blandos que los que ha visto antes, sin romperlos ni dejarlos caer.

Cuando los investigadores lo pusieron a prueba, el robot cometió muchos menos errores que los sistemas habituales. Con objetos parecidos a los conocidos falló bastante menos, pero con objetos totalmente nuevos la mejora fue todavía más evidente. En todos los casos, el nuevo método funcionó claramente mejor que los anteriores.

Esto abre la puerta a robots más útiles en la vida real, que necesitarán menos datos y menos recursos. Por tanto, esta tecnología será más barata y más fácil de usar para las empresas y para cualquier persona. Gracias a la investigación, los robots empezarán a entender cómo tocar y no solo a repetir movimientos. Y eso, por lejano que parezca, los acerca a convivir con nosotros en el día a día.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!