Crean un robot especialmente diseñado para rebotar piedras en el agua
En un mundo dominado por robots con funciones muy serias encontramos a Skippa, que no tiene una función muy útil, pero que se adueñará igualmente de tu corazón.
El mundo de la robótica sigue avanzando para ofrecernos una vida más sencilla en el mañana. Prueba de ello lo son impresionantes robots como los diseñados por la Universidad Pierre y Marie Curie y la Universidad de Wyoming, que son capaces de adaptarse al daño como los animales, clave para trabajar en catástrofes naturales.
No tan importantes, pero también alucinantes son los robots de Disney para rodar escenas de acción en sus películas, reduciendo el peligro de los actores de riesgo. Como ves, solemos descubrir a robots con una función destacada en la sociedad, pero ¿qué pasa si existen máquinas menos heroicas? Te presentamos a Skippa.
El robot tira-piedras que querrás tener
Al visitar piscinas, lagos, playas y demás zonas con agua, es inevitable querer probar tu talento si tienes alguna piedra cerca. La coges, la tiras con tu mejor intención y ves incrédulo como esta recorre apenas unos metros antes de hundirse en el agua.
Queda claro, no eres el mejor en eso de lograr rebotar piedras por la superficie, pero no te preocupes, tenemos la solución para ti. Toca el momento de darle la bienvenida a Skippa, el mejor robot en esta tarea, no encontrarás a nadie que supere a esta máquina lanzadora.
Skippa no se pone tan contento como los humanos cuando consigue que las piedras reboten más de 50 veces en el agua, pero es igual de adorable. Su creador Mark Rober, ex ingeniero de la NASA, se ha encargado de darle un diseño a la altura de su importancia.
Como puedes ver en la imagen, Skippa no es uno de esos robots con una estructura impresionante que aparentan querer acabar con tu vida. En realidad, se trata de un proyecto sin importancia del propio Rober, que quería entretenerse durante su tiempo libre.
Con esa intención nació Skippa, que utiliza como base un lanzador de platos de arcilla similares a los utilizados en tiro al plato, según informa Technabob. En ese primer momento, el robot era una simple máquina sin perfeccionar, por lo que su creador decidió invertir algo más de tiempo y convertirlo en el lanzador perfecto.
Un plan de ingeniería para alcanzar el cielo
Mark Rober hizo uso de la ayuda de sus sobrinos para lograr un diseño ideal para Skippa. Es obvio que lo consiguieron con éxito, pero ¿cómo perfeccionó el lanzamiento del robot? Sin problema alguno gracias a los conocimientos del creador en ingeniería.
Rober investigó a fondo cómo tenían que variar los factores que intervenían en el lanzamiento de la piedra para alcanzar la trayectoria perfecta con el máximo número de rebotes posibles. En concreto, todo se basa en los 4 siguientes aspectos:
- Grosor de las piedras.
- Ángulo de rebote de la piedra sobre el agua.
- Ángulo inicial de impacto de la piedra con el agua tras el lanzamiento.
- Diámetro de las piedras.
En cuanto al primer factor, es recomendable que la piedra sea plana en la parte inferior y lo más pesada sin que limite la velocidad que cogerá tu brazo al lanzar. Además, el ángulo al lanzar la piedra debe ser de 20 grados, siendo el mismo ángulo el que debe tener la roca antes de tocar el agua.
Finalmente, y con el objetivo de protagonizar el lanzamiento perfecto, se debe girar la roca en el aire cuantas veces sea posible antes de que aterrice en el agua. No te preocupes si no tienes muy claro cómo conseguir esos 20 grados de ángulo al tirar, puedes solucionarlo agachándote un poco, como podemos ver en el siguiente vídeo.
Todos estos datos los comprende y ejecuta sin problemas Skippa, el robot lanzador de piedras. De esa forma, y lanzamiento tras lanzamiento, la máquina nos demuestra que es muy complicado superarle.
Una actuación de récord
Los robots están llamados a mejorar el trabajo de los seres humanos, hecho que amenaza con fuerza el empleo de las personas en el futuro. Al respecto, podemos estar tranquilos con Skippa, que ya se acerca mucho a los logros humanos, pero aún no ha sido capaz de alcanzarlos.
Y mejor que sea así, ya que, según explica Microsiervos, Skipa ha dejado a todos impresionados al conseguir lanzar una piedra que ha rebotado alrededor de 60 veces contra el agua, quedándose solo a algunos tantos del mejor lanzador de piedras humano.
Existen los robots expertos en deportes, cocina, limpieza y... también en el epostracismo
Ese título aún está en manos de Kurt Steiner, con el record mundial al rebotar una piedra sobre el agua hasta en 88 ocasiones en 2014. Algo más normal fue el anterior logro, que se situaba en 2009 con 51 saltos, cifra superada sin problemas por nuestro robot favorito, Skippa.
Por otro lado, el epostracismo (la disciplina de rebotar piedras en el agua) también mide el número de metros que recorre la piedra desde que es lanzada, cuyo récord está fijado en los 65 metros de distancia. Es posible que Skippa no alcance esta distancia, pero no importa porque ya se ha ganado el corazón de todos, como demuestra el más de millón y medio de visualizaciones en YouTube.