Para terror de muchos, la robótica no para de alcanzar nuevos objetivos, algunos de ellos impensables hace unos años. Por ejemplo, ya son una realidad las piernas de cyborg que puedes controlar con la mente, un auténtico avance que puede facilitar la vida a muchas personas.

Los robots amenazan con cambiarlo todo, especialmente el mundo laboral. La llegada de las máquinas a los trabajos es un miedo generalizado, algo a lo que cada empresa se tendrá que enfrentar antes o temprano. ¿Mano de obra o robotización? Tesla tiene una respuesta que te tranquilizará, en parte.

La verdad es que estos robots nos pueden salvar de aquellas labores que no queremos realizar, como montar muebles de IKEA (una pura pesadilla), o de aquellos trabajos demasiado peligrosos para los seres humanos, como la desactivación de bombas, por ejemplo.

Una universidad estadounidense ha logrado que los robots se adapten como verdaderos animales

La adaptación de las máquinas a esas labores más complicadas lleva consiguiéndose desde hace tiempo, aunque había un punto débil que tenía que desaparecer del mapa. Como ya sabrás, los robots son aparatos frágiles, que encuentran un obstáculo insuperable al ser dañados.

¿Qué pasa si una máquina pierde una pieza o esta deja de funcionar correctamente? Podemos olvidarnos del robot, ya que su comportamiento no volverá a ser el mismo hasta que un humano intervenga. Sin embargo, desde Francia y Estados Unidos nos llegan muy buenas noticias al respecto.

Robots adaptados a los problemas como animales

Ya hemos mencionado que, hasta el momento, era necesaria la intervención de una persona en caso de que el robot sufriese un problema técnico. Este es el aspecto que han querido mejorar desde la Universidad Pierre y Marie Curie y la Universidad de Wyoming.

Los investigadores de ambos centros se han unido en un estudio que pretendía incrementar el poder de estas máquinas para conseguir el mayor tiempo posible de funcionamiento sin la necesidad de un ser humano. Es decir, lograr que los robots empiecen a tener la capacidad de adaptación de un animal.

Investigadores de la UPMC han logrado que los robots se recuperen como animales. UPMC

La fragilidad será una característica negativa olvidada en un tiempo gracias a la inclusión de un software que permite a estos robots adaptarse a los cambios. Gracias a ese sistema, los robots probados en la investigación son mucho más resistentes y aguantan más tiempo en situaciones complicadas.

Jean-Baptiste Mouret, uno de los coautores del estudio, ha explicado en la revista Nature cuál ha sido la base de la investigación:

Cuando se lesionan, los animales no comienzan a aprender desde cero. En cambio, tienen intuiciones sobre diferentes formas de comportarse. Estas intuiciones les permiten seleccionar de forma inteligente varios comportamientos diferentes para probar y, después de estas pruebas, eligen uno que funcione a pesar de la lesión.

Los investigadores han pretendido que los robots tengan un comportamiento similar ante un problema físico, pero ¿cómo lo han conseguido? ¿En qué consiste ese software instalado?

Menos de dos minutos para encontrar la solución

Entremos en situación: un robot se encuentra trabajando en una zona que acaba de ser arrasada por un terremoto. Su participación es necesaria para encontrar supervivientes, pero las malas condiciones de la zona han provocado que se dañe una de las piernas.

En ese caso, entra en juego el software desarrollado por investigadores franceses y estadounidenses. La misión no es que el robot repare esa lesión, sino que aprenda a seguir funcionando pese al daño que sufre. Para ello, es clave la aparición de un mapa detallado del espacio.

Gracias a ese mapa, el robot analiza la situación que se daría tras la aplicación de cada uno de los movimientos que puede realizar a pesar de la lesión, es decir, el robot estima en qué partes de su cuerpo puede confiar con ese daño en la pierna y sigue desarrollando su tarea.

En tan solo dos minutos o menos, y gracias a ese análisis exhaustivo de sus posibilidades, el robot se adapta a las nuevas condiciones como si de un animal se tratase, como puedes ver en el vídeo anterior. Los investigadores han encontrado hasta 13.000 maneras distintas de caminar, "con piernas dañadas, rotas y faltantes, y un brazo robótico con articulaciones rotas de 14 formas diferentes".

Con este algoritmo de prueba y error, y según afirma Daily Mail, el robot puede escanear todos los comportamientos posibles y elegir el mejor para seguir trabajando. Como bien explica el coautor Jean-Baptiste Mouret en su web, debemos comprender que el robot nunca entiende el daño que sufre, ni intenta repararse a sí mismo, solo se adapta a las circunstancias.

El logro conseguido por la Universidad de Pierre y Marie Curie y la Universidad de Wyoming es notorio. De esta forma, los robots pueden sobrevivir más tiempo en situaciones de extrema complicación sin requerir la ayuda de un ser humano.

Y no solo en esos casos, también destacan los investigadores la importancia de este avance para los robots encargados de ayudar a ancianos o enfermos, que podrán seguir realizando sus tareas aunque algunos de los elementos que lo forman se rompan. Así, parecen muy buenas las noticias que siguen llegando de la robótica.