No es nada extraño que en China hagan uso de la inteligencia artificial para controlar a la población. Esta es la base del plan que tiene el país al más puro estilo Black Mirror, esa serie que pensamos que es ciencia ficción y que tiene su claro reflejo en China.

El reconocimiento facial es la mejor baza que tiene el país para vigilar a los habitantes y evitar así que cometan cualquier delito. De todas formas, si llegan a cometerlo, también recurren al reconocimiento facial para detenerlos, especialmente a los fugitivos.

Esta tecnología se convierte ahora en la herramienta para controlar también a los alumnos en las escuelas, un proyecto difícilmente aceptable. Esta idea no es nueva, pues ya te presentamos hace un tiempo a Nestor, un software de reconocimiento facial que detectaba a aquellos que no prestaban atención.

China vuelve a emplear el reconocimiento facial para controlar a los ciudadanos

A China le ha encantado esta idea y ha decidido implantar un sistema muy similar en sus escuelas. ¿Cómo funciona exactamente? ¿Llegan los alumnos a estar controlados? ¿Está el proyecto en funcionamiento en algún colegio chino?

Cámaras avanzadas para controlar al alumnado

Se acabó el distraerse en clase y no prestar atención a los profesores por más de unos segundos, al menos en China. Será totalmente imposible por culpa de la instalación en las clases de unas cámaras avanzadas que controlarán al alumnado mientras analiza su expresión facial.

Esta idea es tan terrorífica como parece, y seguramente no sea aceptada por muchas personas. Esto no ha evitado que tres cámaras hayan sido ya instaladas en una clase de la Escuela Secundaria Número 11 de Hangzhou, la capital de la provincia china de Zhejiang, según informa Mashable.

Estas cámaras han sido definidas como las "asistentes del profesor" y esa es su función principal: ayudar a estos a vigilar a los alumnos para que se porten bien. Estas cámaras cuentan con un sistema de reconocimiento facial que analiza al instante cómo están los niños e informa de ello al profesor.

El sistema del que hablamos está capacitado para medir las expresiones faciales de los alumnos, reconociendo hasta siete estados de ánimo: enfadado, asustado, triste, alegre, decepcionado, sorprendido y neutral. Si el sistema detecta que el nivel de desatención de un alumno es preocupante, puede alertar inmediatamente al profesor.

El algoritmo con el que trabajan dichas cámaras avanzadas destaca por su inteligencia, por lo que no se le escapa nada de lo que sucede en el aula. Basta que un alumno se distraiga por unos minutos para que este avise inmediatamente al profesor, que puede ver toda la información a través de la pantalla.

Las críticas no se han hecho esperar

La llegada de la inteligencia artificial a esta escuela de Hangzhou no servirá solo para controlar, sino también para dividir a los alumnos dependiendo de su comportamiento. Según informa N+1, los niños de cada clase empezarán a ser clasificados como A o B. ¿Qué significa esto?

Bien, parece que los alumnos marcados con la letra A serán aquellos con un comportamiento excelente, atentos siempre a lo que dice el profesor. Por el contrario, aquellos que reciban la B serán los que no atienden nada, algo que, recordamos, será detectado inmediatamente por el reconocimiento facial.

El exhaustivo control al que serán sometidos los alumnos de esta clase, más el ataque a su privacidad, ha causado ya críticas, por lo que el director de la escuela ha tenido que salir al paso con unas declaraciones un poco… dudosas:

Es lo mismo que tener maestros con un asistente para mejorar la calidad de la enseñanza. Algunos han dicho que puede infringir la privacidad de los estudiantes, pero solo registra los movimientos de los estudiantes, en lugar de filmar actividades en clase.

Aunque este sistema no llegue a grabar la actuación de los alumnos, sí afecta a su comportamiento. Así lo reconoce uno de los alumnos entrevistados por The Telegraph, que admite que ya no puede distraerse más porque es como si un par de ojos misteriosos le estuvieran mirando constantemente.

Y no es para menos, ya que este sistema de reconocimiento facial es lo suficientemente avanzado como para detectar hasta las expresiones más sutiles. Analiza sin ningún problema el comportamiento de toda la clase, lo que sirve también para comprobar quién va a clase y quién no.

El avanzado sistema informará al profesor cuando un alumno lleve un tiempo sin prestar atención

Con tan solo una imagen del alumno, el software puede recurrir a la base de datos e informar sobre su asistencia a clase. Se acabaron las listas de alumnos, el reconocimiento facial es la nueva moda. Y seguirá siéndolo en China, ya que si esta prueba en Hangzhou sale bien, el sistema será instalado en otras clases de todo el país.

No es para nada una sorpresa. Viendo que China ya utiliza el reconocimiento facial en numerosos ámbitos, era cuestión de tiempo que esta tecnología llegase también a la educación y los alumnos comenzasen a ser controlados a través de cámaras de vigilancia.