Si echamos la vista atrás para recordar nuestra entrada al colegio, recordarás el típico artilugio que se colocaba en el lápiz para poder sujetarlo mejor. El presente es muy diferente y ni esta ayuda sirve para arreglar los problemas causados por la tecnología.

Es posible que seas tan joven que no sepas ni usar una Game Boy, pero sí conoces a la perfección que hay otros dispositivos tecnológicos que han seguido acaparando la vida de las personas, cada vez con más fuerza.

El ejemplo claro es el smartphone, el teléfono móvil súper inteligente que es tan usado que puede incluso alterar tu cuerpo. Esta noticia puede parecer un tanto exagerada, pero el estudio del que te hablaremos a continuación sirve como ejemplo perfecto para confirmar su veracidad.

El excesivo uso de la tecnología es la respuesta a las dificultades de los más pequeños para sujetar el lápiz

La abundante (y creciente) presencia de la tecnología en la vida diaria está cambiando las capacidades de las personas y, en especial, las de los más pequeños. Los niños cada vez tienen más dificultades para agarrar un lápiz, y este estudio demuestra el por qué.

Grandes diferencias con el pasado

Lograr que un niño consiga agarrar bien el lápiz durante su etapa escolar puede ser más fácil si sigues consejos de expertos, como indican desde Orientación Andújar. Sin embargo, es posible que, pese al trabajo de los profesores y la ayuda de estas recomendaciones, tu hijo aún no sea capaz de coger bien los utensilios que sirven para escribir o dibujar.

No le des más vueltas al asunto, porque los terapeutas de la Fundación Heart of England NHS Trust tienen la respuesta que necesitabas. Actualmente, los niños se enfrentan a serias dificultades para agarrar el lápiz por culpa de la excesiva tecnología que utilizan día a día.

The Guardian ha sido el diario encargado de hacerse eco de toda la información sobre el estudio realizado por estos expertos británicos. Para que lo entendamos mejor, los responsables han explicado la diferencia entre la situación hace 10 años y la de ahora.

Los niños cada vez tienen más dificultades al coger el lápiz. Grafo-Lógico

Según han explicado al diario, hace 10 años, los más pequeños se dedicaban a dibujar, cortar y pegar trozos de papel, jugar con bloques de construcción u otros juguetes que consistían en trabajar con materiales como la plastilina.

Todas estas actividades facilitaban que los menores fortaleciesen los músculos de sus dedos, algo que luego les ayudaba a no tener problema a la hora de agarrar el lápiz. Sin embargo, la situación actual es muy diferente, y muchos niños dedican su tiempo a jugar con dispositivos tecnológicos en los que solo tienen que pulsar en la pantalla o deslizar el dedo.

Un dato facilitado por IFLScience revela la gravedad del asunto en Estados Unidos, donde el 40% de los niños menores de 8 años tienen una tableta para ellos solos. Esto provoca que la media de tiempo que pasan utilizando tecnología al día sea de 48 minutos.

Más tecnología, menos destreza y fuerza

Los terapeutas de la Fundación Heart of England no tienen reparos en señalar a la tecnología como la responsable de que los niños tengan menos destreza y fuerza que hace 10 años. Así lo explica Sally Payne, una de las responsables del estudio:

A los niños que ingresan a la escuela se les da un lápiz, pero cada vez más cantidad de ellos no pueden sostenerlo porque no tienen las habilidades fundamentales de movimiento.

Ahora, en las escuelas, los niños presentan un menor desarrollo de los músculos de los dedos, lo que no les permite agarrar bien el lápiz. El uso excesivo de tabletas y teléfonos móviles está detrás de este problema, por lo que los padres deben cambiar la situación y lograr que sus hijos desarrollen sus habilidades con mucha práctica.

La terapeuta Payne defiende que hoy en día es más fácil darle un iPad a un niño que motivarle para que se entretenga con juguetes de construcción o cortando y pegando. Este es un grave error, ya que los músculos entrenados en estas actividades son totalmente diferentes.

Patrick protagoniza un claro ejemplo

Para probar las palabras de los expertos, The Guardian ha mostrado el caso de Patrick, un niño de 6 años que ha ido a clases con un terapeuta para aprender a desarrollar esas capacidades necesarias de su dedo índice.

Esta decisión tuvo que ser tomada por su madre tras recibir un aviso por parte de los profesores de Patrick, que mostraban gran preocupación por los problemas que este presentaba a la hora de agarrar el lápiz. Según las declaraciones de la propia madre, su hijo cogía el lápiz como si fuese un hombre de las cavernas, lo que provocó su retraso al aprender a escribir.

El uso creciente de la tecnología por parte de los niños es el responsable de este problema. Panorama

Pese a todo lo explicado anteriormente, debes saber que no todos los expertos están de acuerdo con lo defendido por los profesionales de la Fundación Heart of England. Mellisa Prunty, terapeuta y vicepresidenta de la Asociación Nacional de Escritura a Mano, afirma que la escritura es un proceso muy individual.

"Sin investigación, el riesgo es que hagamos demasiadas suposiciones sobre por qué un niño no puede escribir a la edad esperada y no intervenir cuando hay una causa relacionada con la tecnología", defiende Prunty, haciendo así un llamamiento a la realización de más estudios sobre esta causa.

Está claro que las formas empleadas por los niños ahora para entretenerse distan mucho de las que existían hace 10 años. Desde la fundación británica defienden que esto queda reflejado en las dificultades para coger el lápiz, aunque la gravedad del problema debe ser investigada a fondo antes de sacar una conclusión generalizada.