La inmovilización de grandes animales marinos en las costas se ha convertido en un gran problema que los expertos no pueden evitar aún. Sin embargo, han encontrado una gran solución para tener noticia de esos encallamientos y tomar medidas cuanto antes en el asunto.

Esa gran solución pasa por unos dispositivos que ya conoces de sobra, los drones. No es la primera vez que vemos que estas pequeñas aeronaves no tripuladas ayudan a salvar la vida de seres vivos en el mar. Te invitamos a conocer a Little Ripper, el dron que ya rescata a personas en el agua.

Más de 300.000 cetáceos quedan heridos o mueren cada año como consecuencia de encallamientos

Las diferencias entre el rescate de personas y el rescate de ballenas en el mar son obvias, pero ambos empiezan a tener un factor común: la ayuda de drones. Los investigadores han encontrado en estas aeronaves sus mejores aliadas para empezar a reducir las cifras de un problema muy serio.

El gran tamaño de animales marinos, como las ballenas jorobadas y las ballenas francas, provoca que queden atrapadas en redes de pesca cuando se acercan a la costa. ¿Cómo ayudan los drones a solucionar este problema? ¿Tan importante es su colaboración?

Hora de pasar a la acción

El preocupante número de cetáceos que mueren o sufren lesiones cada año por culpa de las redes de pesca han obligado a los expertos a buscar nuevos métodos de salvación. Y no es para menos, ya que son más de 300.000 los animales marinos afectados por esta situación cada temporada.

NBC reporta la nueva alianza entre la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos y Oceans Unmanned, una asociación sin ánimo de lucro establecida en California. El objetivo es claro: estudiar cómo los drones pueden ayudar a resolver la situación de las ballenas encalladas en redes de pesca.

Los drones se han convertido en una gran método de salvación de ballenas varadas. Drones Company

La agencia estadounidense ha decidido empezar a usar drones con cámaras de vídeo para conseguir que el programa dedicado a salvar ballenas atrapadas sea mucho más seguro, tanto para los animales como para los trabajadores encargados del rescate.

El proceso de rescate de las ballenas es especialmente complejo, quedando muchas de ellas con graves lesiones. Para minimizar todo lo posible las consecuencias del procedimiento, los investigadores creen que pueden unir sus métodos tradicionales y la tecnología de los drones. ¿Cómo lo conseguirán?

Alianza para minimizar el riesgo

Como bien explican desde Star Advertiser, el rescate de las ballenas que quedan atrapadas en las redes de pesca es especialmente complicado. A menudo, estos animales son víctimas de grandes dolores al estar enredadas en dichas redes, por lo que acercarse a ellas conlleva un gran riesgo.

Entender mejor la gravedad de estas situaciones es mucho más fácil si atendemos a las declaraciones de Alicia Amerson, bióloga marina y pilota de drones:

Imagina una cuerda enrollada en la boca que te atraviesa las mejillas. Cuando tratas de escabullirte, la cuerda se enreda más en tus aletas, a veces cortándolas por completo. No puedes comer y lentamente te deshidratas y mueres de hambre.

La vida de los animales marinos que quedan entallados corre serio peligro si los expertos no actúan rápidamente. Aquí es donde participan los drones del programa freeFLY, que se encargan de buscar a las ballenas varadas y enviar la ubicación exacta a los trabajadores.

Llega el momento de los rescatadores, que tienen que acercarse en pequeñas barcas al lugar clave. Sin embargo, no todo está conseguido, ya que el dolor que sufren las ballenas puede provocar que estas compliquen enormemente el rescate y pongan en riesgo la vida de los trabajadores.

Para solucionar este inconveniente, tanto los expertos de la NOAA como los de Oceans Unmanned han pensado en aprovechar también el trabajo de los drones. El objetivo es que las aeronaves se acerquen lo máximo posible a los animales atrapados, analizando cómo es la situación y el estado real de las ballenas.

Un investigador prepara el dron que analizará la situación de las ballenas varadas. Oceans Unmanned

Esta información es enviada a los encargados del rescate, que estudian los datos para lograr llegar al animal de la mejor manera posible y liberarlo sin poner en peligro ninguna vida. Como ves, el proyecto se basa en utilizar drones para localizar a los animales varados y conocer toda la información sobre su situación.

NOAA y Oceans Unmanned ya han programado empezar con dicho programa en octubre de este año, época en la que las ballenas jorobadas empiezan a moverse desde Alaska hasta Hawái. Si todo sale bien, el programa freeFLY será utilizado también en Alaska y la costa oeste de Estados Unidos en 2019.

Los drones se han convertido en una buena opción para salvar a los más de 300.000 cetáceos que se quedan varados cada año. Sin embargo, estos dispositivos no son suficientes, y biólogos como Alicia Amerson reclaman ya más recursos para acabar con un problema más grave de lo que todos creemos.