El 'sueño' de los centros de datos en Estados Unidos, en peligro: 69 jurisdicciones bloquean nuevas construcciones
Los precios de la electricidad se han disparado hasta un 267 % en los últimos cinco años
La inteligencia artificial es la nueva gallina de los huevos de oro de las Big Tech, y como tal están destinando gran parte de sus recursos a desarrollarla. Esto no supone únicamente mejorar los modelos de IA, sino también crear la infraestructura que la sustenta. En otras palabras: centros de procesamiento de datos.
Se tratan de grandes instalaciones especializadas en el entreno, ejecución y gestión de aplicaciones de inteligencia artificial. En su interior albergan hardware de alto rendimiento, como miles de GPU y TPU para procesar volúmenes de datos masivos y cargas de trabajo intensivas. Los centros de datos consumen muchísima energía, además de requerir avanzados sistemas de refrigeración para evitar el sobrecalentamiento.
Actualmente, en el mundo hay alrededor de 12 mil centros de datos. Un número que no para de crecer debido a la inteligencia artificial. Cada vez más países cuentan con infraestructura especializada para IA, con Estados Unidos liderando el ranking (más del 45 %). Sin embargo, el país norteamericano está poniendo límites para evitar convertirse en un gigantesco data center de más de 9 millones de kilómetros cuadrados.
Casi la mitad de los habitantes de Estados Unidos se opone a tener un centro de datos cerca de su vivienda
Las grandes corporaciones tecnológicas se enfrentan a cada vez más prohibiciones contra los centros de datos. Entre marzo y abril de 2026 se implementaron 14 nuevas medidas, y según el Rastreador de Moratorias de Centros de Datos de Estados Unidos, ya hay activas 50 prohibiciones en diferentes jurisdicciones, además de cuatro gobiernos locales que han implementado una prohibición permanente en su área de responsabilidad.
También hay tres prohibiciones propuestas, así como varias en otras etapas, incluyendo aquellas en proceso de creación, las que exploran la posibilidad de una prohibición y algunas con prohibiciones vencidas. Algunos pueden pensar que las medidas son exageradas, pero lo cierto es que la inversión desmedida en centros de datos está provocando una grave escasez de diversos recursos.
Los chips de memoria y almacenamiento son dos de los más afectados por la IA y los centros de datos, y los expertos creen que pronto podríamos ver también escasez de CPU, a medida que aumenten las cargas de trabajo de inferencia de IA. Solo hay que ver que el precio de las videoconsolas ha subido, los fabricantes han empezado a utilizar memorias más lentas en sus dispositivos y montar un PC gaming se ha vuelto un capricho de ricos.
Pero lo más grave es que la construcción de centros de datos de IA impacta profunda y negativamente en las comunidades aledañas, sobre todo en lo que respecta al aumento de los costes de electricidad, la contaminación acústica y la atmosférica. Y es que los precios de la electricidad se han disparado hasta un 267 % en los últimos cinco años para los que viven relativamente cerca de una de estas instalaciones, pues las compañías eléctricas se han visto obligadas a modernizar su infraestructura.
Al parecer, casi la mitad de los habitantes de Estados Unidos se opone a tener un centro de datos cerca de su vivienda. Y eso es un grave problema para las tecnológicas, ya que los mayores gigantes del sector son de allí. Microsoft, Google, Amazon, Meta, OpenAI y Anthropic son los nombres más conocidos, pero hay otras compañías que buscan hacerse un hueco en la industria. Una industria en la que no para de quemarse dinero sin obtener un beneficio a cambio.