La contaminación del agua es un grave problema que afecta a multitud de zonas del mundo. Sin ir más lejos, recientemente conocimos que 170 millones de ciudadanos en Estados Unidos están bebiendo agua contaminada desde hace muchos años.

Por otro lado, tenemos a "El material del futuro", términos que muchos utilizan ya para hablar del grafeno. Si unimos ambas partes, nos sale una historia muy interesante que puede beneficiar a todos. Y es que unos científicos australianos han creado un filtro de grafeno para purificar el agua sucia.

Ya no solo debemos pensar en las aplicaciones de este material que conocíamos hasta el momento, como la medicina, la telefonía móvil o la industria del automóvil, también debemos añadirle el tratado del agua. El grafeno está a punto de revolucionar otro sector gracias a sus grandes características, y nosotros estamos aquí para contártelo.

Elementos contaminantes, de aquí no pasáis

Millones de personas siguen aún sin acceso a agua potable en el mundo, por lo que el papel que este filtro puede representar es inmensa. Son científicos de la organización CSIRO, de Australia, los que se han propuesto utilizar el grafeno para solucionar este problema global.

Tal y como informa IFLScience, el filtro en cuestión se llama "Graphair" y está formado por una fina lámina de grafeno que permite el paso del agua, pero no de los elementos contaminantes que la acompañan. En resumidas cuentas, este filtro actúa como una gran barrera ante las sustancias que convierten al agua en no potable.

El grafeno ya sirve como filtro del agua para purificar agua sucia. IFLScience

Pero el grafeno no está solo en esa batalla contra los elementos contaminantes, sino que cuenta con la ayuda de un gran compañero, el aceite de soja renovable. Esta sustancia maximiza la actuación del grafeno, consiguiendo que el filtro actúe con más eficacia aún, y su presencia permite también reducir los costes de producción.

Revolución en el sector

Solo un paso es necesario para que Graphair se quede con todos los elementos contaminantes y se obtenga así agua totalmente apta para el consumo de las personas, como podemos ver en la publicación de este estudio en la revista Nature Communications.

Esto supone un cambio radical en comparación con los filtros de agua que existían hasta el momento, que necesitaban varios pasos para purificar el agua y retrasaban la salida del agua limpia. Por ejemplo, en esos filtros los elementos contaminantes se iban acumulando y había que extraerlos para continuar con la limpieza.

Según explica CSIRO, Graphair necesita muy pocos elementos para funcionar. Además, Dr. Dong Han Seo, líder del proyecto, ha avanzado sus planes para el futuro:

Todo lo que se necesita es calor, nuestro grafeno, un filtro de membrana y una pequeña bomba de agua. Esperamos comenzar las pruebas de campo en una comunidad mundial en desarrollo el próximo año.

Los objetivos de CSIRO no son pocos y ya están buscando ayuda financiera para seguir adelante con este proyecto. Por el momento, ya han asegurado que su filtro de grafeno podría convertir en potable todo el agua de la Bahía de Sídney.

El grafeno puede cambiar el futuro

Graphair no es el único filtro de grafeno que se ha diseñado hasta el momento para purificar el agua. Otro ejemplo es el tamiz creado por investigadores de la Universidad de Manchester, proyecto reportado por BBC en 2017.

Los responsables de esta investigación tuvieron que superar un gran obstáculo: las láminas de grafeno se hinchaban levemente cuando eran sumergidas en agua. Para evitar esto, añadieron una capa delgada de resina epoxi a cada lado de la lámina para conseguir que esta no se expandiese.

Este nuevo material, sumado a la reducción de los poros de las membranas de grafeno, permitió que la filtración del agua se realizase de forma más exhaustiva y la desalinización del agua marina fuese mejor. Al igual que CSIRO, los responsables de esta investigación basada en el material del futuro también miraban al horizonte para continuar con el desarrollo:

Esta es nuestra primera demostración de que podemos controlar el espacio de los poros en la membrana y llevar a cabo la desalinización, lo cual antes no era posible. El próximo paso será comparar este material con los mejores que existen en el mercado.

Estos filtros de grafeno pueden ser una auténtica revolución para el futuro. Basta con conocer que la ONU asegura que el 14% de la población mundial no podrá acceder a agua potable para 2025 para entender la importancia que esta aplicación del material tendrá en los próximos años.