Esta semana nos ha tocado despedirnos de Kepler, el mítico telescopio de la NASA que se dedicaba a investigar sobre los planetas existentes fuera del Sistema Solar. Tras algo más de 9 años de trabajo, Kepler se ha quedado sin combustible, por lo que la NASA se ha visto obligada a jubilarlo.

La decisión ha sido por fuerza mayor, porque este telescopio ha conseguido dar una cantidad inmensa de información clave a la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos. Como llega el momento de decirle adiós, ¿qué mejor que hacerlo repasando sus grandes descubrimientos?

Kepler: un trabajo por encima de las expectativas

2009 fue un año clave en el desarrollo de la NASA, ya que esa fue la fecha en la que los investigadores lanzaron a Kepler al espacio. El objetivo era investigar qué había fuera del Sistema Solar y, especialmente, si había planetas similares a nuestra Tierra.

La realidad es que la NASA tenía puestas muchas esperanzas en este telescopio, pero aún así este ha logrado superar todas las expectativas iniciales. "Kepler ha superado todas nuestras expectativas y allanó el camino de nuestra exploración y búsqueda de vida en el Sistema Solar y más allá", ha comunicado Thomas Zurbuchen, director adjunto del Departamento de Misiones Científicas en una nota en la web.

El trabajo de Kepler durante este tiempo ha facilitado el descubrimiento de miles de planetas y estrellas más allá del Sistema Solar. Como explica la NASA en el siguiente vídeo, la gran precisión del telescopio ha permitido encontrar cuerpos de dimensiones muy, muy pequeñas que seguirían siendo desconocidos sin su trabajo.

Durante estos 9 años y medio de trabajo, Kepler ha recopilado información que luego era analizada detalladamente por los investigadores de la NASA. De esta forma hemos podido conocer que el telescopio ha descubierto más de 2.681 exoplanetas. Además, ha encontrado 2.899 cuerpos celestes que podrían ser también planetas externos al Sistema Solar.

La cifra es algo más amplia cuando en lo que a estrellas descubiertas se refiere: 530.506. Respecto a estas estrellas, Kepler también ha permitido llegar a la conclusión de que hay planetas que orbitan alrededor de dos estrellas, no solo de una.

Exoplanetas, exoestrellas y hasta exolunas han sido descubiertos por Kepler durante estos 9 años

Gracias al trabajo de Kepler la NASA ha podido confirmar que hay más planetas que estrellas en la Vía Láctea. Además, ha mostrado la diversidad de los exoplanetas en cuanto a tamaño, composición, etc. Afortunadamente, la abundancia de planetas similares a la Tierra es notable, situados incluso en el lugar habitable de sus estrellas.

La NASA ha recalcado en varias ocasiones que Kepler ha permitido un vital acercamiento a planetas fuera del Sistema Solar que "podrían ser lugares prometedores para la vida". Así, cada una de las investigaciones forma ya la base de un análisis clave para el futuro.

Finalmente, uno de los descubrimientos más importantes del telescopio ha llegado cuando estaba a punto de morir. Hablamos de la primera exoluna, un satélite a una distancia de 8.000 años luz que orbita un planeta gigante y gaseoso.

La falta de combustible acaba con Kepler

Los importantes hallazgos que Kepler ha realizado durante este tiempo serán el origen de confirmaciones claves para la ciencia en unos años. Gracias al telescopio los investigadores ya saben que hay planetas por todos los lados, un solo dato que ya cambia el enfoque de muchos análisis.

Su salida el 6 de marzo desde Cabo Cañaveral marcó el inicio de su misión principal. Pasó un tiempo antes de que Kepler enviase los primeros datos recolectados, aunque eso no fue problema alguno para los investigadores, que ya sabían que el telescopio podría dar grandes alegrías.

Esa misión principal acabó en agosto de 2013, pero fue renovada por la extendida K2. Kepler continuó buscando exoplanetas fijándose en los pequeños eclipses que se producen cuando estos pasan por delante de sus estrellas. Desgraciadamente, el telescopio no podía seguir trabajando durante toda la vida y comenzó a mostrar señales de debilidad.

Kepler se ha quedado sin combustible tras más de 9 años de vida investigando el espacio exterior. NASA

Corría marzo cuando conocimos que Kepler se estaba quedando sin combustible. Ante ese problema, la NASA decidió aguantar hasta el final y retirar a Kepler solo cuando se quedase sin energía. Como ya sabrás, ese momento llegó el 30 de octubre de este 2018, día en el que tuvimos que despedir a Kepler.

Esto no fue una sorpresa para los investigadores, que sabían que su muerte era algo que tenía que pasar antes o temprano. "Estoy contento por el impresionante legado de la misión. Gracias a Kepler, ahora sabemos que vivimos en un Universo rico en puertos que podríamos llamar hogar", explicó a El Mundo Dimitar Sasselov, astrofísico de la Universidad de Harvard y uno de los científicos que contribuyó a crear la misión.

La última decisión de los responsables de Kepler ha sido retirarlo en la órbita en la que estaba, a 151.300 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia que irá aumentando poco a poco. La mejor idea posible cuando se trata de evitar riesgo posible con un telescopio incontrolable que pronto será sustituido por la NASA.