Las criptomonedas no paran de crecer, tanto su valor como el interés que levanta en la sociedad. Un ejemplo claro es que hasta Venezuela ha creado su propia moneda digital, llamada Petro, con la que ya te puedes hacer. A estas alturas, puedes conocer incluso cómo de rico hubieses sido si hubieras invertido antes en Bitcoin. Cuéntanos, ¿hubiese merecido la pena el botín?

Como pasa habitualmente, no todo es positivo, y el crecimiento de estas divisas tan modernas trae aparejados algunos inconvenientes que debes tener en cuenta. Uno importante es la aparición de delincuentes que buscan robar grandes cantidades de dinero digital y que, como lees, tienen hasta tu propia criptomoneda preferida, Monero.

El origen de DAICO tuvo como objetivo mejorar lo establecido por una ICO

Otro de los obstáculos a tener en cuenta a la hora de invertir en monedas digitales es la cantidad de términos completamente desconocidos que debes dominar a la perfección. Cuanto mayor conocimiento tengas sobre ellos, mejor conocerás el sector y te beneficiarás al máximo de tus inversiones.

Blockchain, minado, bitcoins, BTC, casa de cambio, ICO, DAICO… Son muchos los términos que desempeñan un factor clave en el mundo de las criptomonedas y, a continuación, vamos a conocer detalladamente en qué se diferencian esos dos últimos que hemos mencionado: ICO y DAICO. ¿Son lo mismo? ¿Cuáles son sus similitudes? ¿Y desigualdades?

ICO, el origen de DAICO

Para entender mejor las diferencias existentes entre estas dos palabras, lo primero que debes saber es que no tienen la misma fecha de origen. Por un lado, la creación de las ICO se remonta a 2013 y su nombre hace referencia a Initial Coin Offering (en español, moneda de oferta inicial).

Parece que Vitalik Buterin, uno de los fundadores de la moneda Ethereum, no estaba demasiado contento con el funcionamiento de las ICO, por lo que decidió, en enero de 2018, crear su propio sistema: DAICO. Su nombre nace de la fusión entre ICO y DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas), como bien indica CoinCrispy.

Estas son las diferencias que necesitas conocer entre una ICO y una DAICO. Guía Bitcoin

El objetivo de Buterin era bastante sencillo y se limitaba a mejorar lo ofrecido por las ICO. Para ello, adoptó algunas de las características de las DAO y las aplicó al sistema que estaba desarrollando, dando lugar a DAICO. Pero, ¿qué quería mejorar el fundador de Ethereum?

Acceso a los fondos, principal diferencia

Tanto ICO como DAICO son métodos similares al proceso de crowdfunding, pero con una importante diferencia: hay una ganancia económica al final. Ambos sistemas facilitan la inversión de un usuario en un proyecto concreto, es decir, una financiación del mismo que puede otorgarle beneficios si todo sale bien.

Sin embargo, si el proyecto no termina como era esperado, en caso de las ICO, el inversor puede perder todo el dinero facilitado a los desarrolladores. Esto es algo que quería cambiar radicalmente el creador de DAICO y que supone una gran diferencia entre nuestros protagonistas.

DAICO trata de ofrecer más seguridad y control a los inversores que su antecesora, ICO

Según informa Cointelegraph, el acceso a los fondos cedidos a los desarrolladores representa una gran desigualdad entre ICO y DAICO. Por un lado, y haciendo referencia a la primera, si el proyecto no alcanza el límite establecido por los desarrolladores, estos últimos deben devolver el dinero. Sin embargo, si se obtiene el límite, no tienen por qué entregar de vuelta el dinero obtenido.

La situación es muy diferente con las DAICO, que querían entregar más seguridad y control al inversor. En el método de Buterin, el usuario puede decidir cómo va a seguir el proyecto a través de diferentes votaciones que determinarán si merece la pena invertir más dinero o es el momento de recuperar lo que queda de él.

Más seguridad y control en todo momento

Como decíamos, una ICO supone invertir una cantidad de dinero que puedes perder en su totalidad si el proyecto no sale bien, lo que convertía la financiación en una actividad de riesgo. El panorama pinta diferente con una DAICO, que ofrece más estabilidad y seguridad al que pone el dinero.

El inversor gana en control al contar con votaciones a lo largo del proceso que le otorgan una responsabilidad en el proyecto en el que confía. Además, de esta forma, hay comunicación entre inversor y desarrolladores, algo que no estaba asegurado en el caso de las ICO.

El objetivo de la creación de las DAICO fue mejorar a las ICO. Cointelegraph

Además, cabe destacar que, en el caso del sistema reforzado por las DAO, la financiación no se libera de golpe, sino que se produce de forma progresiva, por períodos, como señalan desde Steemit. Recordamos que, si el usuario no está de acuerdo con el desenlace del proceso, puede votar a favor del reembolso del dinero restante.

Un contrato especialmente inteligente

A menudo, las ICO y las DAICO son definidas como un contrato inteligente entre desarrollador e inversor en el que ambos quieren salir beneficiados. Sin embargo, los contratos regulados por una DAICO son mucho más rentables para el que financia si lo comparamos con los de una ICO.

Esto se debe a las características de DAO rescatadas por Vitalik Buterin, que quiere evitar así a los estafadores que se han estado nutriendo a base de los inversores de ICO. Los puntos de los que hablamos son los siguientes:

  • Los fondos se utilizan a largo plazo, no de forma inmediata.
  • Las decisiones se toman entre todos, no solo por un equipo centralizado de desarrolladores.
  • Se debe reembolsar el dinero si así lo deciden los inversores.

Esas 3 características resumen a la perfección las diferencias entre ICO y DAICO, y deberían ayudarte en gran medida a decidir qué método vas a emplear para las próximas inversiones en proyectos utilizando criptomonedas.