La Inteligencia Artificial se ha convertido en una especie de genio de la lámpara o incluso una varita mágica: le hemos visto inventar nombres perfectos para cervezas, detectar el sarcasmo en tus emojis, pilotarán aviones en menos de una década e incluso posibilitarán que seamos capaces de entender a nuestras mascotas.

Y es que el poder de la Inteligencia Artificial parece no tener límites, sea el campo que sea. Sin ir más lejos, la IA ha demostrado tener más ojo que tu madre cuando os vais a cenar a un restaurante y promete reproducir en casa ese plato tan delicioso que habéis pedido pero es incapaz de adivinar las especies correctas. Tranquila señora, ya hay un programa que nos permite obtener al detalle ingredientes y formas de cocción para que copie la receta de DiverXo, si es que puede.

Conseguir la cookie perfecta es complicado para una máquina, así que imagínate para ti

Lo que se ha propuesto ahora sigue la estela anterior, solo que esta vez con las deliciosas galletas con chips de chocolate o cookies, según cuenta el Daily Mail.

Para ello, los programadores de Google han empleado el proceso de aprendizaje de la IA que consiste en crear una base de datos de ensayos y errores hasta conseguirlo. Además, cuentan con una red neural llamada Vizier que gestiona otras redes neurales mediante parámetros… Sí, si suena aburrido es porque en realidad lo es; el entrenamiento de la Inteligencia Artificial es laborioso. Vamos, tanto como que te pusieras tú mismo hasta conseguir pillarles el punto a las galletas.

No sabes lo difícil que es cocinar hasta que te pones tú mismo

Si eres un cocinillas o foodie, sabrás que no es tan sencillo. Cada horno tiene sus complicaciones, pero además, incluso usando las mismas cantidades, basta con cambiar la marca de los ingredientes para que ya no quede igual.

Y es que infravaloramos a nuestras abuelas y sus legendarias rosquillas. Que quede perfecto es cuestión de mucha, muchísima práctica.

Para enseñar a Vizier, Google tomó una receta y consiguió unos voluntarios que se ofrecieron a probar galletas hasta dar con la perfección hecha cookie, según los testers.

Hacia la perfección

Como comprenderás, aunque te ofrezcas voluntario para probar galletas, quizás tu opinión no sea demasiado válida. No te ofendas, pero quizás eres de esos que les gusta la carne muy hecha, o la tortilla de patata sin cebolla o le echas ketchup al solomillo… un desnortado de la vida, vamos.

Hacia la galleta perfecta. Pixabay

Así que Google ha puesto a prueba a su Vizier con chefs empleando precisamente recetas de profesionales de la cocina para dar con la galleta con chips de chocolate perfecta. El feedback lo recibieron mediante encuestas, para que todo fuera anónimo y fácilmente extraíble.

El aprendiz Vizier tomaba nota de las conclusiones, analizaba los resultados y ajustaba el procedimiento para la siguiente ronda. Desde luego, el procedimiento de aprendizaje de la Inteligencia Artificial aunque largo, resulta asombroso: no hay más que ver cómo un robot fue capaz de ganar al campeón mundial del videojuego DOTA 2 con solo tres meses de entrenamiento estudiando estrategias y debilidades de los jugadores. En cocina, lo que parece funcionar es el feedback sobre detalles y procesos de la receta.

Como podemos leer en el paper publicado con los detalles del proyecto en la web de Google:

Las galletas mejoraron significativamente con el paso del tiempo, de hecho las de las últimas rondas estaban muy bien hechas y según los autores, estupendas.

Los ingredientes de la cookie perfecta

Los ingredientes y las condiciones de horneado constituían parámetros que Vizier tenía que optimizar, así que además del tiempo y la temperatura, el reto era encontrar las proporciones perfectas para la levadura, azúcar moreno, azúcar blanco, mantequilla, huevos, vainilla, harina, chocolate, sal, pimienta (sí, has leído bien) y extracto de naranja. Nosotros te dejamos la base, ya nos dirás qué tal te salen si lo intentas.

Entonces, los chefs preparaban las galletas con una precisión milimétrica, intentando no alterar la receta a no ser que fuera estrictamente necesario. Una vez hechas, se las pasaban a los testers, que daban su opinión en una encuesta. Vizier analizaba los resultados y ajustaba la receta para la siguiente ronda. Tras varias semanas repitiendo este proceso durante dos días, el Santo Grial de la galleta hizo su aparición.

Una de las características que más sorprendió de Vizier era la forma en la que aprendía rápidamente la diferencia entre el tamaño de los lotes y la influencia de la concentración de los ingredientes. Ya te habrás dado cuenta que no es lo mismo cocinar para uno que para siete. Igualmente, no produce el mismo efecto quedarse corto de mantequilla que pasarse.

Desde luego, con la Inteligencia Artificial la optimización se verá altamente beneficiada.

Como reza el paper:

Gracias a la Inteligencia Artificial, la investigación y desarrollo alcanzarán otro nivel en cuanto a optimización. Además, también diseña unas cookies excelentes.