La turbina eólica más grande del mundo ya está funcionando y dará energía a decenas de miles de personas
China consolida su dominio eólico mundial con la puesta en marcha de la primera turbina de 20 MW. Un coloso de fabricación propia, con palas de 147 metros, capaz de suministrar energía a 40.000 hogares
China no se conforma con liderar la carrera de las energías renovables; ha decidido marcar un ritmo que el resto del mundo apenas puede seguir. La última prueba de su abrumador dominio es la puesta en marcha de la primera turbina eólica de 20 megavatios del mundo, un gigante de la ingeniería erigido frente a la costa de la provincia de Fujian. Con este hito, el país asiático no solo bate un récord, sino que establece un nuevo estándar en la industria eólica global, reafirmando su posición hegemónica con tecnología íntegramente desarrollada en su territorio.
De hecho, las cifras que rodean a este coloso de la ingeniería son mareantes. Cada una de sus tres palas se extiende a lo largo de 147 metros y, en su movimiento, barren una superficie descomunal equivalente a diez campos de fútbol. El rotor, por su parte, se eleva hasta los 174 metros sobre el nivel del mar, una altura estratégica que le permite capturar vientos más intensos y constantes para maximizar su eficiencia.
Un coloso tecnológico anclado en alta mar
En este sentido, toda esta envergadura se traduce en una capacidad de generación eléctrica sin precedentes. Se calcula que el aerogenerador producirá anualmente unos 80 millones de kilovatios-hora, energía más que suficiente para abastecer a 40.000 hogares durante un año completo. Son datos sorprendentes, pero no libres de problemas si estudiamos con lupa todo lo que tiene que ver con la energía eólica.
🇨🇳 ha producido la turbina eólica marina de propulsión directa de 18 MW, la más grande del mundo, con una velocidad media anual del viento de 10 m/s, capaz de genera 72 millones de kwh de electricidad limpia al año, lo que reduce las emisiones de CO2 en más de 55.000 toneladas.🥰 pic.twitter.com/yFWtMA9fRu
— Zhu Jingyang (@zhu_jingyang) November 11, 2023
Además, el aerogenerador no es solo una proeza de tamaño, sino también de eficiencia en su diseño. Los ingenieros chinos han conseguido una notable reducción de peso, concretamente un 20 % menos por megavatio en comparación con la media del sector, lo que simplifica tanto su fabricación como su instalación. A nivel medioambiental, su funcionamiento evitará la emisión de unas 64.000 toneladas de carbono anuales, un dato que recoge el medio Global Times.
Por otro lado, la instalación de esta megaestructura ha supuesto un desafío logístico de primer orden. La turbina se encuentra a 30 kilómetros de la costa, anclada en aguas que superan los 40 metros de profundidad. Su montaje en alta mar ha requerido una operación de alta complejidad que demuestra la capacidad técnica alcanzada por las empresas del país. Así China se confirma como uno de los líderes mundiales en la producción de esta energía, en Europa también hay otro país que lucha por ello y no es España.
En definitiva, este proyecto no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de una estrategia nacional apabullante. China ya lidera la clasificación mundial con una capacidad instalada que roza los 600 millones de kilovatios. Con cada nuevo proyecto, el mensaje al resto de potencias es más claro: la ambición del gigante asiático en la transición energética no parece tener límites.