Microsoft reduce sus objetivos de IA hasta en un 50 % por el poco interés de los usuarios

Millones de usuarios de Windows no encuentran utilidad real a las funciones de IA de Copilot, implementadas tanto en el sistema operativo como en los programas

Microsoft reduce sus objetivos de IA hasta en un 50 % por el poco interés de los usuarios
Copilot, el asistente de IA de Microsoft
Publicado en Tecnología

La gran mayoría de las grandes compañías estadounidenses están centradas en el desarrollo de la inteligencia artificial, y eso pasa por invertir miles de millones de dólares. Uno de los ejemplos más representativos es el de Microsoft, que acaba de anunciar una faraónica inversión de 17.5000 millones de dólares en India, con el objetivo de tener la mayor presencia en computación en la nube en el país asiático.

El problema es que muy poca gente tiene interés en esta tecnología en comparación de todo el dinero que se está invirtiendo en su mejora. La compañía cofundada por Bill Gates no para de integrarla en todo, desde cualquier recoveco de Windows 11, al mítico Bloc de notas, pasando por el servicio Microsoft 365, lo que tuvo una consecuencia bastante desagradable para los usuarios: el aumento del precio de la suscripción para acceder a Word, Excel o PowerPoint. Incluso en un jersey navideño.

La opinión general es que Microsoft está saturando a los usuarios con tanta IA, cuando en realidad debería enfocarse en mejorar el rendimiento y solucionar los problemas que se llevan arrastrando durante años en su último sistema operativo. Dave Plummer, el programador que creó el Administrador de Tareas, afirma que "es hora de que Microsoft tenga otro momento Windows XP". No parece que vaya a pasar, pero al menos la compañía es consciente de la situación y va a reducir sus objetivos de inteligencia artificial.

Gemini va camino de convertirse en la mejor alternativa a ChatGPT, y no Copilot

Microsoft ha recortado sus objetivos de ventas para su software agente de IA tras haberse dado cuenta de que no hay muchos compradores interesados en usarlo. En algunos casos, los objetivos se han reducido hasta en un 50 %, lo que sugiere que el gigante tecnológico sobreestimó el potencial de sus herramientas basadas en inteligencia artificial.

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero a veces resultan muy necesarias, y no hay que ser un lince para ver que los usuarios no tienen la misma estima por Copilot que por ChatGPT de OpenAI o Gemini de Google. El haber querido implementar el asistente a la fuerza ha acabado generando bastante rechazo por la comunidad.

Aunque estas herramientas se venden como un gran aliado para ser más productivo, hasta el punto de ser capaces de reemplazar a los seres humanos en ciertas tareas, lo cierto es que, en el mejor de los casos, solo sirven para completar tareas de bajo nivel. Y no siempre, ya que a menudo no terminan completándolas.

Se estima que ChatGPT tiene más del 61 % de cuota de mercado (se cree que para antes de que acabe 2025 podría llegar a tener mil millones de usuarios activos al mes, o una cifra cercana), y Gemini de Google se encuentra ahora a menos del 1 % del 14 % de Microsoft con Copilot. Esto, tras un crecimiento del 12 % durante el último trimestre, sugiere que Gemini va camino de convertirse en la alternativa más popular al bot conversacional de OpenAI.

Copilot no es el único problema que tiene Microsoft. Hay cientos de millones de usuarios que todavía no han actualizado a Windows 11. Y no porque sus equipos no cumplan los requisitos de hardware, sino porque no ven la necesidad de hacerlo. En su lugar, muchos están optando por dar el salto a una de las muchas distribuciones Linux disponibles, ya que el sistema operativo ha mejorado muchísimo la compatibilidad con videojuegos gracias a Valve y su capa Proton. Este era uno de los motivos por los que se sentían atados a la propuesta de Microsoft.

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