Si existen empresas capaces de dominar el mundo, esas son Microsoft, Google o Apple. Además más o menos se mueven por los mismos terrenos con diferente éxito. Así, mientras Microsoft reina como software de sobremesa, se hunde irremediablemente en el sector del smartphone.

Lo que está claro es que la competencia es feroz y cada nuevo producto o servicio de una de ellas suele contar con una réplica casi inmediata del resto.

Dicen que en el amor y en la guerra todo vale (personalmente tengo mis dudas sobre esta máxima), por ello hoy nos levantábamos con una curiosa medida adoptada por Microsoft: retirar la app de Google Chrome de la Windows Store, como detallan en Business Insider.

Así lucía el polémico "instalador" de Google Chrome. Business Insider

Sorprendentemente esta medida llega justo 24 horas después de que la Windows Store por fin diera el visto bueno a subirla a su plataforma de descargas, según se hizo eco de la noticia The Verge. Una novedad que haría que los usuarios de Chrome tuvieran una alternativa más para descargar el programa.

Las razones de Microsoft para retirar la app de Google

Ojo que no significa que el popular navegador no sea compatible con el sistema operativo de escritorio más usado en todo el mundo, de hecho podrás hacerlo como siempre: desde Internet Explorer o Microsoft Edge, dirigiéndote a la web de Google, descargándolo y procediendo a su instalación.

Las razones que esgrime Windows para su retirada tienen su lógica y es que Google se había limitado a incluir un simple link que dirigía a a la página web de Google, vamos, que el instalador no era tal.

Por ello los usuarios que hicieron uso de la Windows Store evaluaron la aplicación muy mal con una media de 1,4 estrellas sobre 5 en 74 reviews. Una vergüenza para un producto de una marca de la talla de Google.

Los usuarios se ensañaron con la app de Google Chrome, y no es para menos. Business Insider

Esto además de ser una chapuza desde el punto de vista de usabilidad y la imagen de marca, viola las políticas propias de la Windows Store y a Microsoft le ha faltado tiempo para liquidarla de un plumazo.

Desde luego, a Microsoft le ha salido genial la jugada. Y es que los de Redmond van a la zaga en la carrera de las plataformas de Apps, con Google Play y la App Store completamente consolidadas y la competencia no piensa ponérselo fácil. Sin ir más lejos, en Google ya han dicho que no va a adoptar completamente Windows 10.

Por su parte, Microsoft tiene claro que las apps que aparezcan en su tienda deben proporcionar un valor único y distintivo, por lo que no cierran la puerta a Google, siempre y cuando se esfuerce un poco más. En sus propias palabras:

Queremos apps que proporcionen añadidos distintos y únicos. Google será bienvenido para que construya la app de su navegador e integrarla en nuestra tienda siempre y cuando cumpla las políticas de nuestra Microsoft Store.

Un chantaje en toda regla

Y es que para la mayoría de los usuarios de Windows 10, esa app era más un fastidio que otra cosa. El que quiere puede descargar como siempre el navegador. Pero sí que hay una parte de sus usuarios que desearían que Google se pusiera las pilas: los estudiantes. Este año Windows lanzó Windows 10 S, una versión especial dirigida a este sector y que solo pueden instalar software desde la Windows Store.

Pero, ¿por qué ha hecho Google esta bravuconearía? La explicación tiene toda la lógica del mundo. Chantaje es una palabra muy fea, pero se aproxima bastante a la coacción que están llevando a cabo: Google quiere que Microsoft integre Blink, su motor de renderizado web, pero en Redmond se niegan a hacerlo porque cuentan con tecnología propia. Hasta que no lleguen a un acuerdo en este sentido, probablemente no veremos Google Chrome en la Microsoft Store.

Aunque Google juegue duro, otros programas populares si que se han ido sumando a la Windows Store, como pueden ser Spotify o Apple iTunes, si bien con no ciertos retrasos no exentos de polémica.

Y es que Microsoft y Apple también tienen sus más y sus menos, lo mismo que Apple y Google, a pesar de ciertos rumores sobre la adquisición de la marca de la manzana mordida tras la muerte de Steve Jobs.