Se avecinan grandes cambios para los aeropuertos del futuro, y no solo nos referimos a esos que va a implantar Estados Unidos en sus fronteras este verano. La tecnología desarrollada para las zonas aeroportuarias es muy interesante y cambiará totalmente la experiencia de todos los viajantes.

Superar las horas de espera por los retrasos de vuelos será muy diferente con los NapPods

Esa tecnología no incluirá la presencia de maletas inteligentes, por mucho que te digan lo contrario, pero sí servirá para mejorar, o al menos variar, la seguridad que ahora mismo reina en los aeropuertos. Por ejemplo, la inteligencia artificial que te reconoce por tu forma de andar es más eficaz que los lectores de retina y huellas dactilares en ellos instalados.

Los aeropuertos del futuro serán muy diferentes a los actuales y, afortunadamente, parece que no tendrás que esperar mucho para el primer cambio. 2019 dará la bienvenida a los NapPods, unas pequeñas cabinas ideales para aquellos que tienen que aguantar infinitas horas de espera. ¿Para qué sirven exactamente? ¿Podrán utilizarlas todos los usuarios?

NapPods, el sueño de todo viajero

Olvídate de dejarte cuello y espalda en esos insufribles asientos de aeropuertos, porque eso ya es pasado gracias los NapPods. Estos habitáculos están diseñados especialmente para aquellos que tienen que soportar horas y horas de espera tirados hasta que finalmente despega su avión.

Los retrasos en los vuelos suelen provocar que los viajeros tengan que recurrir a cualquier opción para intentar descansar durante esas horas de espera. Los NapPods llegan para estas situaciones, para que te olvides de la incomodidad del suelo y pases a esperar en las mejores condiciones posible en un aeropuerto.

Los NapPods tienen prevista su llegada a los aeropuertos en 2019. TravelWires

Como puedes ver en la imagen, los NapPods son pequeñas cabinas con aspecto futurista. Como informa Travel + Leisure, estos habitáculos cuentan con una silla que se puede convertir en cama si así se desea, más conexión Wi-Fi, enchufe para cargar tus dispositivos electrónicos y hasta ver Netflix.

Gracias a los purificadores de aire incorporados, el NapPod se mantiene fresco durante las horas que se use. Además, incluye un servicio de alarma sobre los vuelos para que el que lo utilice no llegue tarde nunca a la llamada.

"Nuestro objetivo es mejorar y hacer que la experiencia de viaje sea cómoda y agradable cada hora, mientras se viaja", dicen los creadores de este invento. Y lo han conseguido con éxito, porque NapPod parece el lugar perfecto para echar una siesta mientras se espera la salida del vuelo.

2019, la fecha clave

Tal y como explican desde Bustle, estas cabinas tan modernas aún están siendo desarrollada por la compañía eslovaca responsable de su creación. El nombre que han recibido es algo peculiar: AirPods, por lo que debemos estar atentos para no confundirlos con los auriculares de Apple.

Estos AirPods aún se encuentran en desarrollo, aunque se espera que la construcción de diez unidades haya acabado en los próximos meses y puedan ser probados en algunos aeropuertos de Reino Unido. Todo tiene que salir bien en esos tests para que estas interesantes cabinas se instales definitivamente en 2019.

El cómodo interior de los NapPods te permitirá aguantar mejor las horas de esperas. Travel and Leisure

La idea de la compañía fabricante es que hasta 100 AirPods sean implantados en los aeropuertos de Europa durante el próximo año. No hace falta decir que, si su funcionamiento es el esperado, estos habitáculos tan útiles llegarán a aeropuertos de todo el mundo.

Si te ha resultado interesante el AirPod presentado y quieres probarlo en el futuro, debes saber que seguramente te costará 18 dólares la hora, según avanzan desde Brit+Co. Tras abonarlos, podrás dejar allí tu equipaje, ver Netflix, consultar tu email y redes sociales o echar una siesta mientras esperas a que salga tu vuelo.

Cruzamos los dedos para que todo salga bien y los AirPods cumplan todos los requisitos para que puedan ser instalados en los aeropuertos. Nada mejor que un espacio personal e íntimo en el que descansar cuando acabas de descubrir que tu vuelo ha sido retrasado unas horas.