Protestas en Rusia contra la desconexión del país del Internet global
El Gobierno aprobó la creación de un Internet propio para proteger al país de interferencias extranjeras
Internet representa el tema más comentado durante las últimas semanas en Rusia. El poco agrado que el Gobierno de Vladimir Putin le tiene a la red es claro, quizás porque esta permite a los ciudadanos acceder a un sinfín de información que debería ser inaccesible para ellos.
Las barreras que el Gobierno quiere ponerle a Internet en Rusia han sido el motivo por el que miles de ciudadanos han salido a la calle este pasado domingo. Las protestas tenían una premisa clara: la permanencia del país ruso dentro del Internet global, sin límite alguno.
Los ciudadanos salen a la calle en contra de la desconexión
Según recoge BBC, miles de personas han protestado en las calles de Moscú contra las futuras restricciones en Internet que las autoridades de Rusia quieren establecer. Las movilizaciones no se dieron solo en la capital, sino que fueron imitadas en otras dos ciudades más del país: Voronezh y Khabarovsk.
La manifestación, convocada por el Partido Libertario, fue apoyada por unas 15.000 personas, según datos de los activistas. Las fuerzas policiales no estimaron lo mismo, ya que comunicaron que el número de asistentes había sido en torno a las 6.500 personas.
"¡Basta de romper internet, no al aislamiento!", fue uno de los gritos más escuchados durante las protestas, de las más multitudinarias en los últimos años en Rusia. La manifestación también fue protagonizada por varios discursos de opositores a la Ley de Censura, que explicaron por qué esta medida solo era otro esfuerzo del Gobierno de aislar a los ciudadanos del resto del mundo.
"Si no hacemos nada, empeorará. Las autoridades seguirán su propio camino y se aprobará el punto de no retorno", dijo un manifestante a Reuters. Para Sergei Boiko, de la Sociedad para la Protección de Internet, la ley se trata de una batalla más de Putin contra la libertad. "Puedo decirte esto como alguien que pasó un mes en la cárcel por un tweet", añadió.
Pese a que la manifestación en Moscú estaba autorizada por el Gobierno, eso no evitó que la policía llevase a cabo hasta 28 detenciones, muchas de ellas momentos antes a las protestas. Pese a que no había sido convocada ninguna concentración allí, un grupo de activistas también se reunieron en San Petersburgo para protestar contra la censura en Internet.
Tal y como menciona ABC, la tensión era palpable en las manifestaciones porque la Cámara Baja del Parlamento ruso acaba de aprobar leyes para sancionar las faltas de respeto al poder, a los símbolos del Estados y a los que se encarguen de difundir "fake news", es decir, los manifestantes se arriesgaban a ir a la cárcel por cualquier acción "sospechosa".
Una ley para desconectarse del Internet global
El Gobierno de Vladimir Putin ha mantenido una disputa contra Internet durante los últimos años, con momentos claves como el bloqueo de Telegram. Sin embargo, esa lucha se agravó hace un mes, cuando **la Duma (Cámara Baja del Parlamento ruso) aprobó que se creará una barrera en torno al Internet del país para bajarla cuando la seguridad nacional esté en juego.
Todo empezará con una prueba antes del 1 de abril que servirá para ver si los datos entre usuarios y organizaciones pueden ser tratados en territorio ruso, en vez de hacerlo en rutas internacionales. De esta forma, las autoridades rusas evitarían ataques al país al construir una barrera alrededor de Internet.
Marzo es un mes clave en las intenciones del gobierno, ya que tendrá lugar una segunda votación que decidirá si Rusia construye un sistema de Internet propio o sigue como estaba. Lo más probable es que ocurra lo primero, por lo que los operadores tendrán que adquirir equipos tecnológicos que faciliten al Estado el control del tráfico en la red.

Los críticos han catalogado la última medida del gobierno ruso como "Ley de Censura". Golden Frog
Los críticos ya han comparado esta medida con el telón de acero presente en China, utilizado por el Gobierno del país oriental para controlar y espiar a los ciudadanos, reprimir a disidentes y eliminar de la red aquellos contenidos que les atacan.
Gracias a esta ley, las autoridades "siempre pueden presionar el botón rojo para prohibir la salida de la zona rusa del Runet a otras zonas, al Internet internacional", ha explicado Sergey Boiko, bajando esa cortina de hierro ante el resto del mundo.
Miles de personas ya han mostrado su desacuerdo con la desconexión del Internet global en las calles de Rusia, aunque parece que eso no será suficiente para frenar a la Duma. Sin freno alguno en el liderazgo del país, Vladimir Putin y su equipo están a punto de poder desenchufar a Rusia de la red del mundo.