Google parece estar de acuerdo con la censura cuando la finalidad de la mima es volver a China con un motor de búsqueda que la lleve por bandera. Sin embargo, la aceptación no es la misma cuando el país es Rusia y su gobierno es el que le obliga a censurar ciertos resultados.

Rusia se ha dado cuenta del comportamiento de la Gran G, a la que acusa ahora de mostrar las páginas webs que están prohibidas en su territorio. La cosa no queda aquí y el gobierno ruso ha comenzado ya el trámite legal necesario para que Google pague las consecuencias.

Google no se adapta a la censura rusa

Roskomnadzor, la agencia de control rusa, ha publicado un comunicado en el que confirma que ha abierto una causa civil contra Google por no adaptarse al registro estatal que enumera todas las páginas webs prohibidas en Rusia que entró en vigor el 1 de octubre.

Según el regulador, la compañía no se ha conectado a esa base de datos, por lo que no ha comenzado aún a censurar las webs citadas en la misma y cualquiera que se conecte a Internet en el país puede seguir accediendo a links con información ilegal.

Rusia no está de acuerdo con la actuación de Google en el país. Google

"El lunes, 26 de noviembre de 2018, el departamento de Roskomnadzor en la entidad federal central abrió expediente administrativo contra la empresa Google LLC", se lee en el comunicado. Por el momento, parece que esas medidas legales tomadas contra la empresa de Alphabet podrían acabar con una multa de 700.000 rublos, alrededor de 9.000 euros.

Esa sería la consecuencia más inmediata, ya que, según informa Reuters, el gobierno ruso podría acabar obligando a las compañías que se salten la nueva regulación a dar el 1% de las ganancias que tengan en dicho país, aunque nada será confirmado hasta que se tome la decisión final en diciembre.