Científicos de todo el mundo llevan años buscando leyes que nos ayuden a conocer el mundo que nos rodea. Nuestro universo está plagado de procesos y fenómenos distintos, y muchos de ellos son realmente difíciles de entender. Sin embargo, el objetivo parece estar bastante claro.

Explicarlo puede ser a veces muy complicado

La consecución final pasa por encontrar una ley física que lo abarque todo, un enunciado que nos ayude a explicar todo lo que ocurre en este complejo entramado de materia y energía. Gracias a los esfuerzos de cientos de investigadores, y a pesar de lo difícil que esto pueda parecer, cada día estamos más cerca.

Propuestas como la revolucionaria Teoría de Cuerdas son la base de estos avances. Otras, como la física cuántica, son más conocidas y veteranas, por lo que pueden ayudarnos algo más de lo que pensamos.

Hoy aquí, en Urban Tecno, hablaremos de lo que puede ser la conjunción perfecta entre tecnología y ciencia. Esta es tal, que he dudado sobre qué categoría era la más adecuada para dar vida a estas líneas. ¿A qué nos referimos? Acompáñanos y descúbrelo.

Los átomos pueden ser la base de la tecnología más puntera. Cómo Funciona

Tecnología y ciencia, en busca de los ordenadores más potentes

Como podemos leer en el diario ABC, los marcos teóricos de la ciencia pueden ayudarnos en aspectos mucho más mundanos que los mencionados anteriormente. El desarrollo de la tecnología, por ejemplo, depende mucho de estos avances.

Gracias a ella, el futuro de la tecnología puede ser espectacular

Los ordenadores cuánticos son una clara muestra de ello, y su futuro es realmente prometedor. Pero, ¿qué es un ordenador cuántico? Este concepto refleja la máxima expresión de los dos términos que lo componen, y es que la mecánica cuántica puede ayudarnos a crear las computadoras más potentes.

Basándose en las peculiares características de las leyes cuánticas, el tradicional modelo binario, compuesto por lo números 0 y 1, puede ser modificado. Como apuntan desde 20minutos, la información pasa a formar qubits en vez de bits, unidades que pueden llegar a representar ambos dígitos del código binario al mismo tiempo, como los electrones que están en varios lugares a la vez en la realidad cuántica.

¿Qué es eso de la física cuántica?

La mecánica cuántica intenta explicar el comportamiento de las partículas subatómicas, es decir, las que son más pequeñas que los propios átomos. La realidad a este nivel es muy distinta a la que conocemos, y presenta particularidades muy curiosas.

Como podemos leer en Omicrono, el experimento del gato de Schrödinger es una buena manera de explicar los procesos que ocurren en esta realidad prácticamente alternativa.

En estos entornos pueden ocurrir fenómenos como que una partícula se encuentre a la vez en dos sitios distintos, o que la realidad dependa de si es observada o no. Nos encontramos ante un marco realmente complejo, por lo que podremos ahondar más en próximos artículos.

El microchip cuántico, un paso más

Teniendo en cuenta todos estos conceptos que nos otorga la física, y usando como pilar fundamental el qubit, un grupo de científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, ha conseguido crear un revolucionario chip cuántico.

Una nueva forma de entender los microprocesadores

Como reflejan en Muy Interesante, este nuevo chip abre toda una línea de diseño en lo que a arquitectura se refiere, posibilitando que durante los próximos años puedan crearse muchos más. ¿Qué tiene de especial este microprocesador?

Una de las principales características de los microchips cuánticos es que los átomos son usados como unidad estructural. Estos componen los qubits y gracias al trabajo de estos investigadores, la creación de nuevos procesadores será mucho más sencilla. Ellos han sido capaces de encontrar la forma más eficiente de emplear los átomos, otorgándoles más libertad.

Como apunta Guilherme Tosiuno, de los principales responsables de este estudio:

Lo que el equipo ha inventado es una nueva forma de definir un qubit de spin que usa tanto el electrón como el núcleo del átomo.

Esta nueva arquitectura permite, además, crear chips mucho más complejos, pudiendo generar más qubits en mucho menos espacio. Como ya te contamos por aquí hace algunos días, uno de los puntos más importantes en los componentes de un microprocesador es que sean realmente pequeños.

Por lo tanto, parece ser que las posibilidades son muy esperanzadoras, pero debemos tener una cosa en cuenta, y es que hablamos de un estudio experimental. Hablamos de un diseño que deberá perfeccionarse para poder llevarse a cabo finalmente, y esto sin tener en cuenta los recursos, la empresa que se decida a hacerlo, entre otros.