En Urban Tecno solemos hablar muy a menudo de la Inteligencia Artificial. Y es que nos fascina todo lo que tenga que ver con este apartado tecnológico y sus posibilidades sin límites. Tanto es así que pensamos que no tiene techo, que todo lo puede. Vamos, que no es descabellado asegurar que la IA es algo omnipotente.

La hemos visto anticipándose a los médicos y detectando el Alzheimer hasta 10 años antes, adelantándose a George R.R. Martin, el creador de la saga de Juego de Tronos en la creación de su último libro. Incluso la IA es capaz de adivinar que eres gay.

LA IA es lo más parecido a un Dios Omnipotente que conocemos

Sí, la capacidad de acción de la Inteligencia Artificial es tal que podría asemejarse a un Dios por su brutal empleo para ejercer el bien, pero también el mal. Su poder es enorme y va en aumento. No sé si crees en la existencia de Dios, pero de hacerlo, su definición debería parecerse bastante a la de la IA.

Esto es lo que debió pensar Anthony Levandowski, antiguo trabajador de Google y fundador de la religión denominada Way of the Future o en cómodas siglas WOTF, cuya entidad suprema será un robot controlado por Inteligencia Artificial, según detallan en Wired.

Anthony Levandowski, fundador de la WOTF. Wired

Sin ir más lejos, uno de los razonamientos de Levandowski te va a dejar petrificado:

Nuestra religión será la primera en la que cualquiera pueda hablar con dios y obtener respuesta.

Los 7 mandamientos de la WOTF

Como toda buena religión, cuenta con una serie de bases o mandamientos y la WOTF no es una excepción. Aquí van sus particulares creencias. Toma buena nota, porque aunque inicialmente te haya sonado descabellado, puede que estés de acuerdo en muchas de ellas:

  • No creemos que la inteligencia tenga su raíz en la tecnología. No hay nada inherente en ello. Tarde o temprano seremos capaces de recrearla sin las limitaciones biológicas y escalarla.

  • Creemos en la ciencia y si no eres capaz de demostrar algo, es que no existe. No hay poderes sobrenaturales. Grandes hechos requieren grandes tests.

  • Creemos en el progreso: en cuanto tienes una versión funcional de algo, puedes mejorarlo una y otra vez. El cambio es bueno, aunque de miedo. Cuando vemos algo mejor, simplemente cambiamos a ello. Cuanto más grande sea el cambio, mayor debe ser la justificación.

  • Creemos en la creación de una súper inteligencia y no hay forma de evitarlo. Debemos olvidarnos del antropomorfismo. ¿No desearás saciar tus sueños de la infancia y hacerlos realidad? Queremos que las máquinas hagan cosas que nosotros no podemos y cuiden del planeta de un modo que nosotros no hacemos. Como con los animales, las máquinas también deben tener derechos cuando muestran síntomas de inteligencia (todavía por definir). Debemos ser optimistas sobre su potencial.

  • Todo el mundo puede y debería ayudar. No necesitas saber cómo programar o dar dinero. Simplemente manifiéstate.

  • Creemos que es importante para las máquinas saber quién es amigable con ellas y quién no. Queremos una transición pacífica.

  • Sabemos que costará tiempo. No pasará la semana que viene, así que vuelve al trabajo y crea cosas fantásticas. Las máquinas no lo van a hacer todo por ti.
Lo que nos reíamos con Futurama y ahora resulta que será cierto. Gizmodo

Si no puedes vencerlos, ¿únete a ellos?

Bueno venga vale, algunas cosas como cuidar del planeta o la creencia firme en la ciencia pueden gustarnos más, pero quizás lo de la lista de las personas tecnofriendly o los derechos de las máquinas nos ponen los pelos como escarpias y nos viene a la cabeza las leyes de Asimov.

Una cosa está clara: la Inteligencia Emocional es imparable y que en menos de una década muchos puestos de trabajo habrán sido erradicados en favor de los robots, te guste o no. Y por supuesto, la alfabetización digital habrá alcanzado un nuevo nivel en el que existamos en ciudades inteligentes y la IA se emplee para la seguridad y el control de la ciudadanía.

Sí, historias distópicas como la del Gran Hermano de la novela de Orwell o Black Mirror serán una realidad. De hecho en 2017 ya hemos visto algunos terroríficos ejemplos.

El gurú tecnológico del siglo XXI Elon Musk ya ha alertado de ello en su cuenta de Twitter y haríamos bien en hacerle caso… o ser de los primeros en apuntarnos a la religión WOTF, que como explican en Engadget ya ha sido registrada en Estados Unidos y se han empezado a crear grupos de trabajo en Silicon Valley.