Imágenes reales tomadas por el MEV-1 del satélite Intelsat 901 con la Tierra de fondo

Si se rompe tu coche, lo reparas. Lo mismo probablemente con el ordenador y con casi cualquier electrodoméstico que puedas encontrar por casa –si la obsolescencia programada te lo permite–. Pero, ¿qué haces cuando la vida de un satélite de cientos de millones de euros llega a su fin? Lo jubilas. O al menos eso era hasta ahora, pues una misión espacial de una compañía privada ha conseguido reparar un satélite antiguo y lo ha puesto a funcionar de nuevo.

La misión de rescate comenzó el pasado octubre. Por entonces se envió un aparto espacial mediante un cohete Proton-M y se enganchó el 25 de febrero al satélite Intelsat 901, situado a unos 36 000 kilómetros de la superficie de nuestro planeta. Al viejo satélite de 19 años se le acopló la astronave de Space Logistics, la subsidiaria de Northrop Grumman, que será su compañero durante los próximos cinco años –cuando enviará al satélite de vuelta a la órbita cementerio, una zona orbital que está sobre la geoestacionaria donde se envían algunos satélites al final de su vida útil–.

La ambiciosa misión MEV-1 del grupo espacial Northrop Grumman ha conseguido revivir un satélite antiguo, por primera vez en la historia

MEV-1 —Mission Extension Vehicle 1 por sus siglas en ingles– será literalmente su motor, y el satélite Intelsat 901 será básicamente el cerebro operacional; las funciones que siga realizando serán las mismas, pero su nueva fuente de energía y propulsión será aportada por el aparato de MEV-1. Por lo tanto, esta misión del grupo Northrop Grumman ha alargado la vida útil de este antiguo satélite en otros cinco años, cuando se planea que será retirado de nuevo.

Este satélite, lanzado originalmente en junio de 2001, proporcionaba ondas de banda Ku –usadas eminentemente para emitir televisión por satélite– a Europa y ondas de Banca C –para actuar como satélite repetidor de comunicaciones– a la región del Océano Atlántico. Ahora, se ha convertido en el primer objetivo del primer servicio de satélites en órbita.

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MEV-1: la misión encargada de revivir un satélite en órbita por primera vez

Imagen computarizada de la misión MEV-1 acoplada al satélite Intelsat 901

Una vez acoplado, el día 2 de abril, el aparato de la misión MEV-1 movió al que será su nuevo compañero por el próximo lustro desde la posición orbital 67,5° Oeste hasta la 27,5° Oeste. Posteriormente transfirió 30 clientes tanto comerciales como gubernamentales, para lo que tardó un total de seis horas.

Una vez se acabe el nuevo ciclo de vida de este satélite –habiendo acabado su primer ciclo en 2014–, el aparato MEV-1 lo moverá, como decimos, hasta esta órbita cementerio, desplazándose posteriormente hasta otro satélite al que se le dará una segunda vida; no obstante, aún se desconoce cuál podría ser el siguiente satélite a restaurar, por lo que los cinco años podrían ampliarse en el futuro si así se necesitase. Lo mejor de todo es que es una opción muy interesante puesto que es relativamente económica.

Prueba operacional realizada en tierra donde se puso a prueba la conexión entre el MEV-1 y el Intelsat 901
Tras 5 años con el satélite Intelsat 901, MEV-1 lo moverá hasta la órbita cementerio y buscará otro satélite para rescatar

No obstante, y a pesar de que se desconozca por el momento cuál será el próximo destino de la misión MEV-1, se pondrá en marcha otra misión MEV-2 para rescatar el satélite Intelsat 1002, otro satélite de telecomunicaciones lanzado en junio de 2004 que se está quedando sin combustible.

Este proyecto, que supone un cambio completo en el juego, no está pensado para rescatar satélites que estén completamente muertos, sino que también puede rescatar aquellos que tengan un nivel bajo de combustible. Y también puede hacerlo si el satélite sigue en funcionamiento con un impacto mínimo en sus operaciones en el momento de la instalación.

Nuestra visión es establecer una flota comercial de vehículos de servicio en órbita geoestacionaria que pueda realizar cualquier servicio necesitado. Nuestras tecnologías incluyen robótica y propulsión solar de alta energía para permitir futuros servicios basados en nuestro enfoque de mantener la simplicidad en la extensión de la vida útil de los satélites. Space Logistics proporciona un servicio de extensión de vida útil de satélites flexible, escalable, de bajo riesgo y eficiente económicamente.

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Y del mismo modo también podrá ser usado simplemente para cambiar de órbita algún cuerpo orbital artificial. Además, podría ser usado para realizar inspecciones y reparaciones, así como reemplazamiento de algunas partes o sistemas de un satélite.