Tesla es la marca más innovadora del mercado de la automoción de la última década. No solo por haber popularizado la electricidad como medio de desplazamiento, sino también por la inclusión de otras muchas tecnologías en todo cuanto rodea a los vehículos que produce. La firma ha cambiado los patrones del sector en múltiples áreas, incluyendo la digitalización de algunos de sus servicios.

Sin embargo, el fabricante de Palo Alto ha tenido que seguir valiéndose de algunos de los componentes más clásicos y rudimentarios presentes en la industria. De hecho, la marca fundada por Elon Musk dispone de toda una serie de proveedores que ofrecen productos también a otras compañías. El mejor ejemplo de ello nos lo muestran los clásicos limpiaparabrisas.

Los limpiaparabrisas son un elemento fundamental en la seguridad de los pasajeros

Este elemento fundamental en términos de seguridad apenas ha recibido modificaciones a lo largo de los años. La gran mayoría de automóviles cuentan con un total de 2, 3 o 5 piezas. Cobran especialmente protagonismo en la luna delantera, situándose 2, en la trasera, espacio que es ocupado por una unidad más pequeña y, menos frecuentemente, en los faros delanteros.

Este producto siempre ha sido objeto de debate, ya que suele sufrir un desgaste superior al resto de elementos de la carrocería expuestos y supone una cierta ineficiencia en términos de coeficiente aerodinámico. Esto es lo que ha hecho que la marca más puntera en movilidad eléctrica haya apostado por introducir una potencial estructuración del sistema.

Veamos, por tanto, qué movimientos ha llevado a cabo Tesla para desarrollar un sistema que podría extrapolarse al resto del mercado. ¿Y si ha llegado el momento de decir adiós a los cambios y sustituciones de este elemento? La inclusión de una potencial novedad tecnológica podría marcar una nueva era en cuanto a conducción con lluvia o nieve se refiere.

Una innovación con potencial para acabar con los limpiaparabrisas

¿Ha llegado el momento de calificar a esta solución tecnológica como obsoleta? A tenor por el movimiento propuesto por Tesla podría decirse que sí. Según se puede leer en el portal de nuestros compañeros Híbridos y Eléctricos, esta patente viene a modificar por completo el sistema de detección de agua y barrido de la misma.

El nuevo sistema de limpiaparabrisas de Tesla podría llegar en una futura gama de modelos de la marca. Cinco Días

La solución electromagnética permitirá mejoras en el rendimiento y en la estética, ya que visualmente no se apreciará la disposición de esta nueva tecnología. En la patente registrada recientemente, se puede observar cómo un único brazo será el encargado de retirar el agua sobrante del cristal. Ahora bien, ¿cómo se produciría la maniobra de acción y actuación del sistema?

Esta solución tecnológica podría ser una realidad en el futuro de Tesla

Lo primero que cabe destacar es que, teóricamente, se conseguiría un barrido mucho más limpio de la totalidad de la superficie del cristal. De hecho, el brazo mediría prácticamente lo mismo que la luna delantera, por lo que se conseguiría retirar todo el agua depositada en el cristal. Para hacerlo posible, se valdría de un sistema sistema electromagnético situado debajo del capó.

La disposición de imanes situados en puntos estratégicos es lo que permitiría trabajar al conjunto de componentes del potencial sistema de seguridad. De igual modo, la posibilidad de esconder las partes esenciales de esta tecnología en una zona no expuesta a las inclemencias del tiempo podría hacer posible un incremento de la vida útil de cada brazo con su correspondiente goma de plástico.

Una innovación diferencial para movilizar a la industria del motor

Este elemento mecánico, pese a ser fundamental, no deja de ser feo, rudimentario y, por qué no decirlo, puñetero en términos de mantenimiento. Disfrutar de una alternativa de estas características podría reducir el empleo de plástico en la producción de millones de limpiaparabrisas y contar con mejores resultados en términos de eficiencia.

Tesla ha patentado un sistema que sustituiría al clásico limpiaparabrisas en la automoción. Clean My Car

La filtración de esta novedad se ha producido gracias al anuncio publicado en los perfiles de Linkedin de algunas de las personas que están trabajando de primera mano en este proyecto. ¿Terminará llegando a la línea de montaje la opción planteada por este equipo de investigadores? Tesla podría oficializar este producto, por ejemplo, cuando se produzca el lanzamiento del Model Y.

El limpiaparabrisas podría tener los días contados si llega esta tecnología

Habrá que esperar, por tanto, unos meses más para conocer si el fabricante recibe el visto bueno de los organismos encargados en materia de seguridad en relación con el desempeño de este producto sustitutivo. En el papel, al menos, parece que solamente existen ventajas al respecto.

Por eficiencia, seguridad y, por qué no decirlo, por sostenibilidad, este nuevo producto tendría todos los alicientes para sustituir a uno de los elementos más rudimentarios y clásicos presentes en la industria de la automoción.