El nuevo Super Mario Odyssey es un Super Mario con todas las de la ley, y aunque será recordado como un clásico, no es tan clásico como los juegos más "clásicos" de la saga. Puede parecer un trabalenguas, pero no lo es: es la realidad. Nintendo ha decidido que esta nueva entrega se caracterice por su diversidad e innovación, dejando atrás ciertos aspectos que podían restar jugabilidad.

Rompedor, así es Super Mario Odyssey

Si eres un fan de lo retro es posible que este gesto por parte de los nipones no te haya gustado demasiado, o sí, quizás te ha impresionado que hayan decidido romper con lugares comunes que ya son icónicos en Super Mario Bros. Lo cierto es que esta serie de decisiones no afectan, para nada, a la grandeza del título, que es, sin discusión posible, absolutamente brillante.

Esta es una escena que no verás ya en Super Mario Odyssey, ¡adiós a los champiñones! Popular Mechanics

Vivir así, es morir de amor

En este nuevo juego de la saga no existe el típico sistema de vidas. En su lugar, las monedas que vayas recolectando se verán afectadas, disminuyendo de 10 en 10 cada vez que cometas un fatal error que termine en "muerte". Ten en cuenta que el juego te castigará de otra forma, por ejemplo, no siendo capaz de alcanzar Lunas recónditas y complejas. Esta característica sin-vidas se agradece enormemente, pues permite que exploremos a nuestras anchas sin preocuparnos por las vidas que nos quedan. Pero ¿y si se acaban las monedas?

¿Game over?

Pues si terminas todas tus monedas y cometes un fatal error no perderás todo tu progreso, Mario volverá al último lugar en el que haya estado (más o menos). Esta es quizás la decisión que más pueda molestar, pues algo tan icónico como reiniciar la aventura luego de nuestra incompetencia, nos parecía un castigo justo.

Sin embargo, y a diferencia de otros Super Mario, Super Mario Odyssey cuenta con unos niveles abrumadores en los que la recolección de Lunas, monedas y monedas especiales se hace especialmente entretenido. Posiblemente, si el juego contara con un Game Over definitivo, esto generaría una frustración mucho mayor en los jugadores que podrían pensárselo dos veces antes de volver a acometer tan titánica tarea. Pensamos que la decisión de Nintendo, en este caso, es acertada.

Una nave por montera

Tendrás que decir adiós a los carismáticos mapas de mundo que sirven para explorar los diferentes niveles y mundos en este nuevo título. En este caso será la propia nave "Mariana", la fabulosa Odyssey, la encargada de hacer los honores. Ya no caminarás a través de escenarios para seleccionar un nivel, viajarás en una nave sin mayor posibilidad de selección. ¿Demasiado parco? Puede, pero los mundos son tan asombrosamente increíbles que te dará exactamente igual.

Vestidos que visten, pero no invisten

En Super Mario Odyssey podrás cambiarte de traje tantas veces como gustes (y tantas como tu ahorro en monedas te lo permita), pero esto no implicará que tus habilidades se modifiquen. De esto ya se encarga el inseparable amigo que habita en tu gorra, Cappy, que te concederá la posibilidad de poseer a los enemigos que se crucen en tu camino, haciéndote dueño y señor de las habilidades especiales de cada uno. Créenos, es mucho más variado y divertido que los típicos trajes de Mario.

Ya no tendrás tu ración de champiñón

El otoño no ha llegado a Super Mario Odyssey, por lo que no será posible que te encuentres con ninguno de los champiñones especiales de la saga. Ni crecerás, ni acumularás vidas extra. Si deseas ser un gigante, lo mejor es que busques un enemigo colosal y lo poseas con la habilidad que te concede Cappy. Nosotros no hemos echado de menos la falta de estos objetos, y creemos que tú tampoco lo harás.

Un Mario muy "humano"

New Donk City incluye algo nunca visto en un juego de Super Mario, seres humanos. La verdad, es una opción que añade variedad y nos hace hacernos la pregunta del millón: ¿es Mario un ser humano o es de una raza diferente? Pues es una incógnita que tendremos que descubrir en algún momento de nuestra vida. Sea humano u otra raza, lo cierto es que se hace raro comparar las proporciones de Mario con las de los habitantes de la ciudad, aunque terminarás por acostumbrarte en 5 minutos.

Menos es más

En este juego hay menos mundos que en otros de la saga, pero su tamaño es ostensiblemente mayor que el de los niveles de las anteriores entregas de Super Mario. Créenos, el número total de pantallas te va a importar poco cuando veas todo lo que tienes que hacer en cada una. Tendrás escenarios bellísimos y enormes plagados de secretos y que invitan, en todos los casos, a seguir descubriendo más, a revisar cada recoveco para ver si tu insistencia tiene premio.

Las tradiciones están para romperlas

En este caso la ruptura sienta como anillo al dedo. Esta serie de rupturas con las idiosincrasias de la saga sientan bien a Super Mario Odyssey, hacen que el juego luzca diferente, fresco e innovador. No siempre es necesario incluir los mismos elementos para crear un juego redondo (el ejemplo de The Breath of the Wild habla por sí mismo), de hecho, generar variedad y posibilidades es lo que mejor que le puede ocurrir a cualquier título que se precie, y es beneficioso para la industria.

Sin embargo, Super Mario Odyssey sigue sabiendo a Super Mario, incontestablemente. Sus geniales plataformas, las piruetas de Mario, los entretenidos combates, y la infinidad de recovecos secretos siguen estando muy presentes. ¿Y qué si no hay vidas? ¿Y qué si no hay Game Over? El juego no deja de castigar tus errores o falta de habilidad de otras formas diversas y eso, amigos, es lo que se llama genialidad.