Acaban de procesar datos de radio llegados del espacio: han revelado algo inesperado

RIMS aprovecha cada segundo de observación, en cientos de direcciones del cielo

Acaban de procesar datos de radio llegados del espacio: han revelado algo inesperado
Radiotelescopio | Imagen con fines ilustrativos
Publicado en Ciencia

Del espacio surgen muchas señales de radio, pero a diferencia de lo que bastante gente cree, no tienen un origen desconocido. Al contrario: su explicación suele ser natural o humana. En la Tierra las captamos a través de radiotelescopios, que son aparatos diseñados para detectar las ondas emitidas por objetos celestes, permitiendo a los astrónomos observar fenómenos del universo invisibles a la luz visible. Resultan importantísimos para estudiar la formación de estrellas, galaxias, cuásares y agujeros negros.

Las ondas de radio suelen venir de estrellas, como el Sol, porque emiten radiación de forma constante. También de los púlsares (estrellas de neutrones que emiten señales tan regulares que, hace unos años, se pensaba que eran de origen extraterrestre), las nubes de gas y polvo, los agujeros negros y hasta de satélites, teléfonos o microondas fabricados por el propio ser humano.

Se estima que un radiotelescopio moderno detecta desde unos miles hasta varios millones de señales al día. Si bien la inmensa mayoría se descarga rápidamente por encajar con patrones conocidos o ser simplemente ruido, hay una parte pequeña que sí resulta interesante para su estudio. Un reciente estudio apoya que algunos de los descubrimientos más valiosos podrían haber sido archivados sin antes ser revisados.

Sin este método, se habrían necesitado casi 180 años de observaciones

Al reprocesar observaciones de radiotelescopios recopiladas hace años, los investigadores han identificado señales de radio de corta duración procedentes de estrellas cercanas y, en algunos casos, de sistemas que se sabe que albergan exoplanetas. Algunas de estas señales son consistentes con las interacciones magnéticas entre las estrellas y sus planetas; un efecto predicho desde hace tiempo por la teoría, pero rara vez observado directamente.

El trabajo ofrece una nueva forma de estudiar los campos magnéticos más allá del sistema solar, una propiedad que desempeña un papel fundamental en el desarrollo de los planetas y en su capacidad para mantenerse estables a lo largo del tiempo.

Los métodos convencionales reducen la información obtenida por radiotelescopios a imágenes estáticas (cuando una observación contiene señales de muchas estrellas simultáneamente), eliminando la mayor parte de la información sobre cómo varía la emisión de radio en escalas de tiempo cortas. El equipo de investigadores abordó el problema de la limitación práctica desarrollando la Espectroscopia de Radio Interferométrica Multiplexada (RIMS).

La RIMS, en lugar de comprimir las observaciones en imágenes fijas, conserva la información dependiente del tiempo y separa las señales de radio por dirección. Esto permite a los científicos seguir los cambios en la emisión de radio de muchas estrellas simultáneas, segundo a segundo, en una sola observación. Para probar el método, el equipo aplicó RIMS a más de 1,4 años de datos del estudio del cielo LoTSS de LOFAR (Matriz de baja frecuencia).

Sin este método, se habrían necesitado casi 180 años de observaciones específicas para alcanzar el mismo nivel de detección

Solo de ese archivo, extrajeron aproximadamente 200 mil espectros de radio con resolución temporal de estrellas cercanas y sistemas estelar-planetarios. Cyril Tasse, primer autor del estudio e investigador del Observatorio de París, declaró que "RIMS aprovecha cada segundo de observación, en cientos de direcciones del cielo. Lo que antes hacíamos fuente por fuente, ahora podemos hacerlo simultáneamente".

Los datos reprocesados ​​revelaron intensas explosiones de radio asociadas con una actividad estelar extrema, de naturaleza similar a las grandes erupciones solares. Además, algunas explosiones mostraron una fuerte polarización circular, una señal característica de los procesos magnéticos. Varios de estos eventos coinciden con las expectativas teóricas de interacciones electromagnéticas entre una estrella y un planeta en órbita cercana.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!