El Alzheimer es una de las enfermedades más devastadoras que se conocen. Y es que este trastorno es capaz de convertir a tus seres queridos y tus preciados recuerdos en un folio en blanco.

Aunque la detección precoz es fundamental para tratar de frenar su avance, a día de hoy es complicado para el personal sanitario hasta que hace unos meses se desarrollo una innovadora herramienta que emplea Inteligencia Artificial para notar sus primeros síntomas una década antes que el médico.

La mejor medicina para el Alzheimer es ser bilingüe

Sin ir más lejos, el Alzheimer es la forma más común de demencia, afectando a más de 1,5 millones de personas en España según el Imserso y de 5,5 millones de estadounidenses, como detalla el Daily Mail.

Pero las enfermedades no dejan de tener una parte de macabra lotería en la que el azar juega su parte y aunque la ciencia avanza tratando de encontrar tratamientos efectivos para el Alzheimer, minimizar algunos factores de riesgo es lo único que podemos hacer.

Además de cuidar nuestra alimentación ingiriendo alimentos que cuiden tu cerebro o realizar ejercicios mnemotécnicos, un estudio reciente ha evidenciado que aprender un segundo idioma podría ayudarnos a reducir su avance.

Aprender un idioma retrasa el avance del Alzheimer 5 años

Aunque era un rumor extendido en los últimos años, que fue refutado el año anterior con otro estudio elaborado por investigadores de la Universidad Vita-Salute San Raffaele italiana que confirmaba que se retiene más materia gris en zonas clave del cerebro si somos bilingües. Pero este año, la Universidad Concordia lo ha ratificado en personas jóvenes con otro estudio detallado de su cerebro.

Cuida tu cerebro, aprende un idioma. Popsi

Al parecer, la clave de todo es que el cerebro de una persona bilingüe (o que hable con fluidez más de un idioma) intercambia idiomas continuamente y es precisamente este interruptor el que ayuda a crear conexiones en áreas del cerebro relacionadas con el control del lado izquierdo del cerebro, lo que nos proporciona 5 años más de lucidez.

En el estudio realizado, se analizaron 85 personas que se encontraban con cierta demencia senil, es decir, en fases iniciales de Alzheimer, en zona de Quebec. Este área de Canadá es completamente bilingüe, si bien coexiste el francés regional con el inglés como idioma nacional principal.

Cada persona participante en el estudio se le realizó un escáner para medir su grosor cortical y la densidad de su materia gris en partes clave del desarrollo del Alzheimer, como son las áreas de control del lenguaje y las estructuras temporales del lóbulo, fuertemente atacadas por la pérdida de memoria y demencia.

En el análisis se encontraban por un lado 34 sujetos monolingües y 34 multilingües con antecedentes familiares de demencia y 13 monolingües y otros 13 multilingües con Alzheimer diagnosticado. Los resultados fueron claros: aprender idiomas es esencial para cuidar nuestro cerebro a lo largo de nuestra vida.

Natalie Phillips, profesora y coautora del estudio, lo explica:

Hasta ahora la investigación relativa a estructuras cerebrales se realizaba con adultos jóvenes o jóvenes sanos. Pero nuestro estudio contribuye a la hipótesis de que conocer dos idiomas ejercita ciertas regiones del cerebro, aumentando el grosor cortical y la densidad de la materia gris.

Los escáneres realizados no dejaban lugar a dudas: hay diferencias estructurales entre las personas multilingües y aquellas que no lo son. Así que aprender otro idioma no solo es una ventaja cultural, sino también un hábito saludable para mejorar nuestra reserva cognitiva a largo plazo haciendo de nuestro cerebro un órgano más flexible.

Tras este revelador hallazgo, los investigadores se encuentran analizando cómo exactamente hablar más lenguas nos puede ayudar a prevenir la demencia, en todo caso se trata de un hecho confirmado.

Así que ya sabes, es momento de retomar tus propósitos de año nuevo y, esta vez sí, aprender inglés. No solo mejorarán tus viajes, lo hará también tu cerebro.