Los fenómenos naturales son capaces de mantener en vilo a la población a la que afectan durante unos días. El ejemplo perfecto en este 2018 es Nueva York, la ciudad norteamericana, víctima principal de una impresionante bombogénesis que ha modificado radicalmente el aspecto de sus calles durante un tiempo. Pero, ¿qué es esta extraña bombogénesis de la que hablamos?

Ya sabemos que el cambio climático está dejando sus huellas en nuestro clima, como demuestra el hecho de que 2017 entró en el top 5 de años más calurosos de la historia. La ciencia cada vez es más precisa en la detección de los fenómenos relacionados con la meteorología e incluso se ha llegado a confirmar que podrá predecir la próxima catástrofe natural antes de tiempo.

La bombogénesis es un fenómeno cada vez más habitual en el clima del planeta Tierra

¿Podrá la ciencia avisarnos de la llegada de terremotos y tsunamis como los que arrasaron Japón en 2011? Aún no está claro, aunque los expertos sí pueden alertarnos de la llegada de fenómenos como el del que vamos a hablar en este artículo. La bombogénesis cada vez acapara más las noticias, aunque no todos podríamos explicar en qué consiste este desconocido acontecimiento de la naturaleza.

La denominada como tormenta del año ha centrado toda su fuerza en Estados Unidos, pero hay otros ejemplos que debes conocer. ¿Cómo actúa una bombogénesis? ¿Cómo puedes reconocerla en un mapa? A continuación, los ejemplos más impactantes de lo implacable que es la naturaleza.

Bombogénesis, un término relativamente nuevo

La meteorología cuenta con diversos términos que hacen presencia en nuestras vidas en algunas ocasiones. Tormenta, huracán o tornado son palabras que todos conocemos, pero el peligro llega cuando aparecen fenómenos ante los que no sabemos qué hacer. ¿Si no sé qué es una bombogénesis, cómo puedo actuar contra ella?

Bien, ese desconocimiento acaba ahora. Según informa Breaking, la bombogénesis es un término que se lleva utilizando desde los años 80, es decir, desde hace relativamente poco tiempo. Esa palabra fue formada al mezclar "ciclogénesis", término empleado cuando se forma un ciclón, y "bomba", que hace alusión a la rapidez que caracteriza a este fenómeno.

La bombogénesis ha atacado con especial fuerza a Nueva York en 2018. Hive Mind

Al unir esas dos palabras y sus significados, podríamos concretar que la bombogénesis es un ciclón que se extiende rápidamente. De forma similar la definen los propios expertos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, que especifican que este fenómeno ocurre cuando "un ciclón de latitudes medias se intensifica rápidamente".

Tal y como explica AccuWeather, estas tormentas de gran poder suelen tener lugar en el océano, y pueden catalogarse como tropicales o no tropicales. Además, la gran diferencia protagonizada por esta bombogénesis es la presión que se da en la misma, o más bien la velocidad a la que esta desciende.

Nueva York es el claro ejemplo de cómo afecta una bombogénesis a una ciudad

Una tormenta de invierno suele tener una presión atmosférica de 29.53 pulgadas de mercurio, o incluso pueden llegar a descender de las 29.00 pulgadas. Vigilar esa presión es clave para saber si una tormenta ha sufrido bombogénesis o no.

En caso de que la presión atmosférica descienda mínimo 0,71 de pulgada (24 milibares) en 24 horas, podremos decir que ha ocurrido una bombogénesis. Los efectos de este fenómeno se dejan ver rápidamente, como podremos comprobar en los siguientes ejemplos.

La naturaleza es implacable y estas imágenes lo demuestran

La bombogénesis ha adquirido especial importancia en este 2018 tras su paso por la costa este de Estados Unidos, donde ha dejado increíbles imágenes de Nueva York, entre otras ciudades. Estados como Nueva Jersey, Maryland, Virginia o el mismo Nueva York han tenido que declararse en alerta para mantener la seguridad de sus ciudadanos.

Esta imagen muestra los efectos de la bombogénesis en Nueva York. El Diario

Y no es para menos, ya que la presión ha descendido 53 milibares en apenas 21 horas. Como informa El Diario NY, las autoridades avisaron rápidamente sobre los grandes riesgos de inundaciones en distintos distritos de Nueva York, que irían acompañadas de fuertes rachas de viento que amenazaban con llevarse por delante todo lo que encontrasen a su paso.

Los paraguas son elementos de breve supervivencia durante esta bombogénesis, incapaces de soportar los vientos de un ciclón invernal que ha decretado un duro inicio de 2018. Este protagonista en cuestión ha recibido el nombre de "Nor’easter" y puedes ver sus efectos en movimiento en el siguiente vídeo:

El de 2018 no ha sido la única de las grandes bombogénesis que han puesto en peligro a zonas del planeta. Este tipo de tormentas suelen suceder cada 10 años, aunque en esta ocasión podemos hablar de la que ocurrió en 2013, recientemente.

El medio Cazatormentas explicaba lo que ocurría con la borrasca Jolle, que estaba a punto de sufrir una bombogénesis en el territorio europeo. Todas las miradas apuntaban a sus posibles efectos en el mar, ya que era muy posible que causase olas de gran altura, de entre 8 y 8,5 metros de altura.

Algo similar pasó con la tormenta Doris en el Reino Unidos, según afirma Mashable. Esta tormenta se vio afectada por la llegada de una bombogénesis, por lo que su potencia se intensificó en pocas horas. Para entender mejor el paso de un fenómeno de este tipo, lo mejor es verlo reflejado en un mapa.

Como ves, la bombogénesis es un sistema meteorológico que afecta a una amplia zona, a la que lleva nieve, hielo, lluvias, fuertes vientos e incluso inundaciones. Eso es lo que sucedió exactamente hace ya unos años, en 1993, en la que fue calificada como la Tormenta del Siglo.

Con solo conocer su nombre, ya puedes hacerte una idea de las temibles características de la misma. La Supertormenta de 1993 afectó también a la costa este de Estados Unidos, llegando a cubrir de nieve el estado de Alabama. Según apunta Euronews, los expertos llegaron a definirla como "uno de los fenómenos meteorológicos más mortíferos y costosos del siglo XX".

En esa ocasión, la tormenta afectada por la bombogénesis sufrió un cambio de de 29,41 pulgadas (996 mbar) a 28,45 pulgadas (963 mbar) en tan solo unas horas, convirtiéndose en el mejor ejemplo para conocer qué es este fenómeno y qué significa su llegada a tierra para las personas.

La Supertormenta de 1993 llegó a ser catalogada como la Tormenta del Siglo. Euronews

Como habrás podido comprobar, la bombogénesis debe su aparición a la tormenta a la que acompaña. Sin la presencia de un ciclón o huracán, este fenómeno no llegaría a existir ni a invadir las ciudades con su aire, lluvia o nieve. Pero, a estas alturas, ¿sabes quién elige los nombres de los huracanes y en qué se basa?