Ya sabes que en Urban Tecno somos muy fans de las historias con protagonistas que pasan a la historia por su valentía. Ese fue el caso de la vaca rebelde que, cansada de vivir en la granja, huyó para irse a vivir con los bisontes.

La historia de hoy no implica ni huidas ni rebeldía, pero si valentía por parte de un adolescente aventurero. Su nombre es David Hahn y ya pertenece a la historia por la construcción que realizó en el jardín de su casa.

Las aficiones de los jóvenes pueden incluir la música, la lectura, salir con los amigos o ir al cine. Sin embargo, Hahn estaba totalmente implicado en el mundo científico, de ahí su ingeniosa idea: construir un reactor nuclear en su casa. ¿Qué mejor que tenerlo a pocos metros de ti?

David Hahn es uno de esos nombres que pasan a la historia por su carácter aventurero

El nuclear es un tema muy comentado actualmente por culpa de países como Rusia, que ya ha mostrado el verdadero poder de su arma, o Corea del Norte, que amenaza de forma constante con lanzar su propia bomba atómica.

La labor de David Hahn no tenía como objetivo poner en peligro a nadie, sino que fue pura curiosidad. Vamos conocer mejor la historia de este atrevido científico, ¿por qué construyó un reactor nuclear y cómo lo logró? ¿Qué consecuencias tuvo esta arriesgada conducta?

David Hahn, un Boy Scout muy particular

Remontémonos al año 1995 en la ciudad de Golf Manor, en el estado de Ohio (Estados Unidos). En esa fecha, nuestro protagonista apenas tenía 17 años, pero eso no era impedimento para conseguir todo lo que se proponía. Su mayor afición era la ciencia, tema al que dedicaba su tiempo libre mientras hacía experimentos químicos.

Para llevar a cabo todas esa pruebas, Hahn contaba con varios libros que le permitían adentrarse en un mundo del que cada vez conocía más. Como relata el medio We Are The Mighty, el joven era Boy Scout, y a sus compañeros de aventuras también les tocó aguantar su espíritu científico.

Fue en esa etapa en la que más se documentó sobre la química, llegando a recibir una distinción sobre energía atómica mientras estaba en los BSA (Boy Scouts of America), según informa La Brújula Verde. A estos logros hay que añadirle que Hahn tenía el libro The golden book of chemistry experiments (El libro dorado de los experimentos químicos).

David Hahn, Boy Scout, ha pasado a la historia por construir un reactor nuclear en el jardín de casa. La Brújula Verde

Lo aprendido como Boy Scout, más lo aportado por libros y por sus profesores, llevó al adolescente a practicar con experimentos químicos, aunque no todos salieron bien. En una ocasión, provocó explosiones que llevó a sus padres a prohibirle las prácticas en su habitación, por lo que se tuvo que trasladar al célebre cobertizo en el jardín.

Ese cambio es vital en esta historia al ser el lugar en el que David construyó el reactor nuclear. Parece que nuestro aventurero favorito ya tenía claro que quería realizar esta tarea, ya que comenzó a realizar diferentes trabajos para poder financiarla.

David Hahn consiguió todo lo que se propuso, ya que el reactor nuclear fue construido finalmente en el jardín. Pero, ahora surgen una serie de preguntas, ¿cómo lo logró? ¿Qué pasó finalmente con ese reactor?

Un proceso programado con éxito

El reactor nuclear de David fue finalizado el 26 de junio de 1996, pero su proyecto había comenzado mucho antes. Como hemos mencionado, este joven se puso a trabajar para financiar el proceso, pero no llegó a comprar todos los elementos.

El diario Daily Mail explica en un artículo cómo Hahn fue arrestado en noviembre del año anterior al ser pillado robando neumáticos. Pero ahí no acaba la cosa, ya que los agentes encontraron una caja con materiales radioactivos en su coche.

Con el dinero ganado trabajando, David compró todos los elementos nucleares que estaban a la venta

La misión del adolescente continuó poniéndose en contacto con expertos en elementos nucleares. Ellos fueron los encargados de informar a David sobre cómo podía obtener los "ingredientes" necesarios para ese reactor. Por ejemplo, el americio-241 lo obtuvo rompiendo detectores de humo, mientras que las linternas de gas le proporcionaron torio 232.

Del dinero ganado trabajando, Hahn llegó a gastarse 1.000 dólares en comprar baterías a las que después les extraería el litio. Como ves, el aficionado científico no dejó nada al azar y se hizo con todos los elementos necesarios para ese deseado reactor nuclear, algunos de ellos disponibles incluso en supermercados.

Una vez preparado todo el conglomerado, David comenzó a crear energía. Y lo consiguió sin ninguna duda, ya que puso en peligro a toda su vecindad. Uno de los habitantes de la zona alegó haber visto incluso un resplandor verde saliendo del cobertizo producto de la radioactividad.

David Hahn fue recabando información de libros de la época e incluso de sus profesores. HypeScience

Los expertos en radioactividad de Golf Manor acudieron rápidamente al laboratorio que el joven había creado en el cobertizo. Para tranquilizar a los vecinos, estos trabajadores afirmaron encontrarse allí para realizar una limpieza ordinaria, aunque la realidad era bastante diferente.

El vecino David Hahn había puesto en peligro a los 40.000 habitantes de la zona al construir un reactor nuclear en el jardín de casa. La policía investigó todo el terreno, encontrando una gran cantidad de material radioactivo que Hahn había acumulado para sus experimentos.

Un desenlace indeseado

Lo más curioso de todo este tema es que la mayoría de los ciudadanos de Golf Manor no fueron conscientes del peligro al que habían estado expuestos hasta que David Hahn concedió una entrevista a Haper’s Magazine unos años después. Su increíble hazaña le llevó a ganarse el nombre de "Radioactive Boy" (Chico Radioactivo).

El reactor nuclear no tuvo nada que ver en el fallecimiento de Hahn en 2016

Daily Mail se puso en contacto en 2013 con el protagonista para descubrir que sus intereses seguían siendo los mismos. En esa fecha, Hahn quería crear una bombilla que pudiese aguantar 100 años encendida, y no dudaba en mostrar su seguridad para conseguirlo.

Sin embargo, el destino de David Hahn no ha sido positivo por culpa de su adicción al alcohol. Desgraciadamente, el hombre falleció en septiembre de 2016, y su padre tuvo que salir a desmentir la supuesta influencia del reactor nuclear en su muerte, según informó Ars Technica.

La construcción del reactor nuclear en el jardín de su casa con tan solo 17 años convirtió a David Hahn en una auténtica celebridad. Su aventura sigue siendo recordada más de 20 años después, y no es para menos.