En una época en la que es común leer tristes noticias sobre cómo el cambio climático aboca a la extinción de especies como la tortuga marina macho del arrecife australiano o la del viral oso polar famélico que inmortalizó National Geographic, pero sigue siendo sorprendente comprobar cómo se originan nuevas especies (en algunos casos también por el calentamiento global) como el cocodrilo naranja o encontrarnos con escenas tan increíbles como esta: una auténtica horda de pingüinos agolpados como si fueran los caminantes blancos de Juego de Tronos.

Sí, hablamos de una colonia de pingüinos tan grande que es capaz de distinguirse desde el espacio, precisamente gracias a eso la revista divulgativa Scientific Reports ha hecho público este hallazgo. Misteriosamente, nadie había reparado en ellos hasta ahora.

Hasta ahora la comunidad de pingüinos que habita en la península Antártica había ido disminuyendo precisamente por culpa del cambio climático y la fusión de numerosas placas de huelo, pero con el hallazgo de más de 1,5 millones en el área denominada Danger Islands, la supervivencia de estas divertidas aves parece estar garantizada por más tiempo.

Donde hay mucha caca de pingüino, hay muchos pingüinos

Los investigadores dieron con los primeros indicios en 2014 gracias a unas imágenes tomadas de la NASA pertenecientes al programa satelital Landsat. A decir verdad, desde el espacio no se veía claramente los pingüinos, dada la distancia y la resolución media de las fotografías, pero hubo algo que no dejó lugar a dudas: el enorme montón de guano generado por esta colonia.

Si había tanta caca, era porque también había muchos pingüinos, por lo que se aventuraron a examinar de forma más profunda la zona, situada en el extremo norte de la península.

Fotografía de la NASA donde se ve la enorme colonia. NASA

Mediante el empleo de drones se sobrevoló la región, constatando algo que parecía inverosímil: más de 750.000 parejas de pingüinos vivían agolpadas en esa zona. Hasta ese momento, se pensaba que las Danger Islands era una zona tan inhóspita que apenas contaba con aves.

Michael Polito, investigador de la Louisiana State University y autor del estudio, explica así para BGR:

Las Danger Islands no solo albergan la población más grande jamás reportada de pingüinos Adélie de la península antártica, sino que parecen no haber sufrido los efectos de la disminución de población que han hecho mella en el lado oeste de la península antártica, relacionados con efectos asociados al cambio climático.

La pregunta es: ¿por qué tantos pingüinos han elegido esa zona como su residencia habitual? ¿Es una migración casual u obedece a algún tipo de impulso que les ha hecho elegir esa zona menos afectada? ¿Es otra prueba más de la teoría de la evolución de Darwin en forma de supervivencia por parte de los pingüinos?

Los datos obtenidos por la expedición de investigación serán clave para ofrecer una imagen más clara de cómo se adaptan estos animales al cambio climático, que provoca la fusión de icebergs y el aumento generalizado de temperaturas.