El espacio es algo que sigue fascinando a la especie humana en todos los sentidos: desde la búsqueda de planetas potencialmente habitables a la exploración más allá de los confines de la Vía Láctea con las sondas Voyager o la colisión de cuerpos celestes originando agujeros negros. ¡Queda tanto por descubrir!

Un viaje al espacio y ya no volverás a ser el mismo

Pero el espacio nos fascina a niveles insospechados, incluso en el modo en cómo nos afecta a nosotros. Para muestra, la de los gemelos Kelly. ¿Que no sabes quiénes son? Si siempre has querido ser astronauta y tener un hermano gemelo, la historia de los Kelly va a dejarte con la boca abierta.

Scott Kelly emprendió su aventura espacial allá por 2015. Un año después, retornó en marzo de 2016. ¡Qué experiencia más bonita la del reencuentro con tus seres queridos! Especialmente con tu hermano gemelo, el astronauta retirado Mark Kelly. ¿He dicho ya que son gemelos?

Un apunte sobre biología: gemelos vs mellizos

Por si tienes dudas, los hermanos gemelos son aquellos individuos cuya concepción ocurre a partir de la división de un mismo cigoto y son del mismo sexo.

Lo que les diferencia de los mellizos es precisamente eso, que estos últimos son aquellos embriones que provienen de la fertilización lograda entre gametos distintos y pueden ser de diferentes sexos. Los gemelos son prácticamente idénticos. Tanto es así que hasta el Face ID del iPhone X puede fallar al verificar su identidad.

Así han variado los gemelos Kelly durante el pasado año. Astronomy

¿Qué consecuencias tiene sobre el cuerpo humano pasar un año en el espacio?

Tras este pequeño inciso científico, retornamos a los gemelos Kelly. De regreso a su planeta natal, Scott Kelly era dos pulgadas (poco más de 5 centímetros) más alto que antes… y que, por supuesto, su hermano Mark. Pero no fue lo único que cambió, como detallan en Astronomy.

Tras el reconocimiento rutinario de la NASA, su año en el espacio también repercutió en su ADN. Concretamente en la metilación de su ADN, el proceso responsable de la creación de genes y que es clave en el desarrollo de enfermedades como el cáncer o los trastornos cardiovasculares.

Chris Mason, el investigador principal del estudio de la NASA sobre la evolución de estos gemelos, lo explica así:

Algunas cosas de lo más fascinantes que hemos descubierto con la exposición espacial es cómo cambia el cuerpo humano. Con este estudio, hemos comprobado cómo miles y miles de genes se alteran, activándose o desactivándose, algo que sucede en cuanto el astronauta llega al espacio. Algunos de estos procesos continúan temporalmente incluso cuando retornan a la Tierra.

Como parte de este estudio, Scott pasó un año trabajando en la estación espacial internacional expuesto a gravedad cero. Mientras tanto, su hermano Mark continuó con su vida como autor, activista político y consultor espacial.

Aprovechándose de las características biológicas de los Kelly, este estudio ha monitorizado los cambios de ambos en función de su entorno (Tierra vs Espacio), permitiendo a los investigadores dilucidar los efectos de los vuelos espaciales y la exposición al espacio.

Durante el último año, la NASA ha lanzado algunos resultados preliminares sobre algunos de los 10 proyectos realizados sobre el estudio de los gemelos.

Sin ir más lejos, en uno de ellos descubrieron que los telómeros de Scott (una parte de los cromosomas encargados de protegerlos) eran más largos que los de su hermano. ¿En qué se traduce este hecho? Algunos estudios científicos previos relacionan la longitud de los telómeros con menos achaques con el paso de los años.

En resumen, que gracias al espacio podrías estar más lozano que nunca.

Mason continúa con su explicación:

Este estudio representa uno de los más ambiciosos de la biología humana. Establece el punto de partida del entendimiento de los riesgos moleculares de los viajes espaciales y cómo poder proteger y solventar los cambios genéticos.

Aunque Scott ya ha vuelto a su vida normal, ni él ni su cuerpo volverán a ser los mismos previos a su aventura espacial.

Estudiando cómo han evolucionado los cuerpos de Scott y Mark, los investigadores esperan aprender tanto como sea posible sobre los efectos espaciales, algo fundamental para seguir explorando el espacio y quién sabe, algún día poder colonizar otros planetas.

La NASA espera publicar sus resultados finales sobre el estudio de los gemelos Kelly durante 2018.