El ámbito de la ingeniería celular está experimentando numerosos y prometedores avances durante los últimos años. No hay más que echar un vistazo a los últimos grandes logros que se han llevado a cabo gracias a esta disciplina, como la programación de células humanas.

La ingeniería celular nos otorga infinitas posibilidades

Sin embargo, ¿en qué consiste realmente esto de la ingeniería celular? Como podemos leer en el diario ABC, se trata de una serie de técnicas procedentes de la bioingeniería, y que usan métodos fisicoquímicos para modificar estructuras celulares y la información que en ellas reside.

Un ejemplo lo encontramos en una reciente investigación realizada por científicos estadounidenses. Estos consiguieron modificar embriones humanos, lo que abre la posibilidad de curar enfermedades antes incluso de su aparición. ¿Hasta dónde podríamos llegar gracias a la ingeniería celular? Las posibilidades son prácticamente infinitas.

Enfermedades que se curan antes de su aparición

Hoy aquí, en Urban Tecno, venimos para contarte un nuevo hallazgo realizado gracias a la modificación a nivel celular. Los responsables de este descubrimiento han conseguido curar a animales estériles. Aunque ha sido llevado a cabo en roedores, como la mayoría de investigaciones pioneras, podría aplicarse en humanos, cambiando la vida de muchas personas.

La experimentación suele realizarse en roedores, para poder trasladarla a los humanos. Web Consultas

¿En qué consiste este gran logro?

Roedores estériles que podrán tener hijos

Como publican en la prestigiosa revista Science, este estudio ha sido diseñado por investigadores japoneses e ingleses. Cabe decir que los responsables se encontraban trabajando en algo totalmente distinto, en la creación de espermatozoides, y se han topado con esta consecución casi por sorpresa.

Los científicos consiguieron devolver la capacidad reproductiva a un grupo de roedores estériles, gracias a la reprogramación celular. Los ejemplares tratados poseían una serie de enfermedades genéticas que los hacían totalmente incapaces de tener descendencia.

¿Cuáles eran esas enfermedades?

Las enfermedades afectaban a sus cromosomas

Como bien apuntan desde El País, los pequeños roedores presentaban algunas enfermedades que más que afectar a sus genes, lo hacían a sus cromosomas sexuales. Por esto son conocidas más concretamente como trastornos cromosómicos. Estos defectos pudieron ser eliminados satisfactoriamente.

Entre las enfermedades encontramos al conocido como síndrome de klinefelter, y que causa una trisomía de los cromosomas que establecen el sexo. Si la hembra de cualquier especie presenta el par XX, y el macho XY, quien padece esta enfermedad tendría un trío, XXY o XYY. No es de extrañar que un desajuste de este tipo pueda causar infertilidad, ya que afecta a la base reproductoria del sujeto.

Un descubrimiento por casualidad

Llamamos serendipia a aquellos descubrimientos que se realizan de forma inesperada, fruto de la casualidad. Estas coincidencias han sido la base de numerosos e importantes hallazgos, y en este caso nos encontramos ante un nuevo exponente.

Los investigadores comenzaron tomando una serie de células de la piel de los ratones afectados. Tras esto, las células fueron sometidas a un proceso realizado con un compuesto a base de proteínas. Su objetivo era el de reprogramar esas células, convertirlas de nuevo en células madre, para poder así crear espermatozoides, que era su cometido original.

Una fertilidad que fue devuelta por sorpresa

A pesar de sus esfuerzos, los responsables del estudio no lograron lo que pretendían. Sin embargo, si que provocaron unos cambios sorprendentes e inesperados en las células tratadas. Las trisomías presentes en ellas desaparecían en la mayoría de casos, gracias a la anulación de uno de sus cromosomas. ¿Podrían los pequeños roedores tener descendencia ahora?

La respuesta es sí. Esas células reprogramadas fueron introducidas en los testículos de los ratones macho, que comenzaron automáticamente la producción de espermatozoides sanos. Estos fueron introducidos posteriormente en los óvulos de las hembras, para poder controlar todo el proceso. ¿El resultado? Crías totalmente sanas.

La familia siguió creciendo y creciendo

Por si esto fuera poco, los investigadores también realizaron un seguimiento a esas pequeñas crías. Estas crecieron adecuadamente, y no sólo eso, sino que además pudieron reproducirse y dar lugar a nuevos ejemplares.

Esto no es todo…

La cosa no acaba aquí. Al comienzo de este artículo te contábamos que las posibilidades que nos otorgaban este tipo de técnicas eran realmente numerosas, y aquí te traemos una nueva prueba de ello. Un experimento parecido al aquí tratado consiguió eliminar el síndrome de Down en otros ratones, posibilitando también su reproducción.

Esta patología, más común y conocida, también es provocada por una trisomía, pero en el par cromosómico número 21, y no en el par sexual. Visto lo visto, ¿hasta dónde podríamos llegar?