La salud de nuestra naturaleza es un tema que cada vez preocupa a más personas. No es para menos si tenemos en cuenta datos como que Nueva Delhi no puede tolerar más contaminación o las medidas drásticas tomadas por Londres para intentar atacar de frente el mismo problema.

La situación es tan complicada que ha llevado a 15.000 científicos a transmitir un aviso apocalíptico, advirtiendo que los problemas cada vez son más grandes y que el tiempo se acaba. Ante esta posición, también hay muchos que aseguran que el cambio climático es un cuento inventado que no tiene ninguna repercusión en el medio ambiente.

La NASA ha podido, por fin, confirmar una información muy esperanzadora

Uno de los elementos o partes que más preocupaba a los expertos hasta ahora era la capa de ozono, esa que se encarga de protegernos del peligro de los rayos ultravioletas. En la misma, se encontraba un agujero mortal creado por la emisión de compuestos químicos a la atmósfera.

La existencia de ese agujero representa una amenaza para la vida, ya que disminuye la eficacia de la propia capa de ozono. Como decíamos, hasta el momento la situación era bastante complicada, aunque la NASA acaba de comunicar la noticia que todos esperábamos. ¿Imaginas ya cuál es?

Protocolo de Montreal, inicio del éxito

El 1 de enero de 1989, como informa Wikipedia, entró en vigor el conocido como Protocolo de Montreal, revisado en 6 ocasiones hasta este 2018. Este pacto fue firmado por los países miembros de Naciones Unidas, la Unión Europea, la Santa Sede y los Estados Federados de Micronesia, y tenía un objetivo muy claro.

El tema del Protocolo era de tipo ecológico y la misión era proteger a la capa de ozono. ¿Cómo? Sencillo, reduciendo la producción y consumos de sustancias químicas que ayudan a engrandecer el agujero que se encuentra en ella. Si todos los países actuaban conforme a lo acordado, ese agujero tan mencionado sería una simple pesadilla pasada para 2050.

El agujero de la capa de ozono se ha reducido notablemente en unos años si lo comparamos con años anteriores, como 2001, en la imagen. República

Bien, parece que este Protocolo de Montreal ha comenzado ya a ser todo un éxito, según ha confirmado la NASA en un comunicado. La administración estadounidense ha explicado que el agujero de la capa de ozono se ha reducido en un 20% gracias a la reducción en el uso de productos que contienen CFC’s.

Estas sustancias químicas fueron las principales afectadas por el Protocolo de Montreal, ya que, al entrar en contacto con los rayos ultravioletas, liberan átomos de cloro que acaban con las moléculas de ozono de la estratosfera, como bien explican desde Cadena Ser.

Un objeto especial para la misión

La confirmación de la información que todos esperábamos ha sido realizada por la NASA, pero ¿cómo han podido los expertos llegar hasta ella? Los profesionales han trabajado duro, llegando a construir hasta instrumentos especiales para colocarlos en el satélite Aura.

Las investigaciones con Aura han mostrado "pruebas directas" de la recuperación de la capa de ozono, como lo es la reducción significativa de la presencia de sustancias CFC’s en la estratosfera. Como decíamos anteriormente, esta reducción en el uso de compuestos químicos se ha traducido en la disminución del 20% del agujero de la capa.

Este 20% menos es el resultado de la comparación con los datos tomados en las mediciones de cloro y ozono en el invierno antártico de 2005. "Vemos muy claramente que el cloro de los CFC´s está bajando y esto está permitiendo la reducción del agujero en la capa de ozono", ha afirmado Susan Strahan, de la NASA, como puedes ver en el siguiente vídeo:

El estudio de la NASA es el primero en confirmar de forma directa que ese agujero tan polémico está reduciéndose con el paso de los años. El mismo suele formarse durante la primavera en la región polar de la Antártida, misma zona investigada por los científicos en este análisis. Al hacerlo, descubrieron que los niveles de cloro descienden un 0,8% cada año.

Pese al éxito conseguido hasta ahora por el Protocolo de Montreal, aún no está todo el trabajo hecho. La NASA ha hecho hincapié en que los países deben seguir colaborando con fuerza para que los niveles sigan descendiendo, y conseguir que el agujero desaparezca completamente de una vez por todos.

El trabajo en equipo de todos los países es la mejor solución para el medioambiente

Esta situación ideal tardará en llegar, según comentan desde IFLScience. Los compuestos CFC’s tardan en desaparecer desde 50 hasta 100 años, por lo que la desaparición total puede retrasarse hasta 2060 0 2080, mientras el agujero se va rellenando progresivamente de forma muy lenta.

Si hay una cosa que queda clara después de esta noticia, es que no hay nada mejor que el trabajo conjunto de todos los países a favor del cuidado del medio ambiente. La naturaleza ya lo agradece y, por supuesto, los seres humanos también.