Un laboratorio estadounidense tiene una misión importante: ver cómo podría sabotearse un reactor nuclear
El Laboratorio Nacional Argonne del Departamento de Energía de Estados Unidos está enfocado en el uso de la ciencia e ingeniería para producir energía limpia, entre otras cosas
Tras los desastres de Chernóbil (1986) y Fukushima (2011), una parte del mundo dio la espalda a la energía nuclear. Japón cerró decenas de sus reactores, mientras que Alemania aceleró el apagón de sus centrales. Si bien otros países como Francia, Estados Unidos, China y Rusia continuaron apostando por ella, muchos temían que sucediera otra catástrofe de magnitudes impredecibles, además de la incertidumbre de qué ocurrirá exactamente con los desechos radiactivos generados por estas instalaciones.
Han pasado casi 15 años desde el último gran accidente nuclear; no es mucho tiempo, pero el planeta sigue avanzando y las necesidades no son las mismas. El auge de la inteligencia artificial ha provocado una alta demanda energética que, si bien las redes eléctricas actuales pueden gestionar, podría ser insuficiente en el futuro si no se toman medidas. ¿Y por cuál se está apostando? La energía nuclear.
En plena descarbonización, algunos expertos creen que es imposible dejar de utilizar combustibles fósiles sin la ayuda de la energía nuclear. Por ello, gigantes tecnológicos como Microsoft, Amazon y Google están invirtiendo en el desarrollo de pequeños reactores nucleares modulares (SMR, por sus siglas en inglés). Nadie quiere que vuelva a ocurrir un accidente como el de Chernóbil o Fukushima, por lo que un grupo de investigadores está investigando los riesgos de sabotaje interno en los reactores nucleares de próxima generación.
El informe concluyó que las medidas de seguridad dificultan el éxito de un sabotaje
Los ingenieros del Laboratorio Nacional Argonne del Departamento de Energía de Estados Unidos —enfocado en ciencia e ingeniería para la energía limpia, la seguridad nacional y la supercomputación— están probando cómo las acciones internas podrían perturbar los sistemas de seguridad pasiva en los reactores nucleares de próxima generación antes de que esos diseños se construyan y obtengan licencia.
Al parecer, los sistemas de seguridad pasiva ya están integrados en muchos reactores operativos a nivel mundial, y hay datos que respaldan su fiabilidad. Sin embargo, debido a que los pequeños reactores nucleares modulares y otros diseños avanzados todavía dependen más de ellos, es necesario saber si tienen vulnerabilidades críticas.
Darius Lisowski, gerente del grupo de pruebas y análisis de seguridad de reactores en Argonne, dijo: "queremos saber qué podría causar que estos sistemas no funcionen. En este proyecto, nos centramos en los delincuentes que podrían tener acceso autorizado y conocimiento del funcionamiento interno. ¿Qué podrían hacer para que fallaran?". Así que en lugar de tratar el riesgo de sabotaje como una hipótesis, los investigadores están probando situaciones en instalaciones experimentales reales.
El grueso de los experimentos se concentra en la Instalación de Pruebas de Eliminación de Calor por Apagado por Convección Natural de Argonne, la cual permite a los ingenieros simular cómo se mueve el calor a través de los sistemas del reactor cuando las bombas y la energía no están disponibles. Los investigadores examinaron posibles situaciones, como dejar abiertas las trampillas de acceso o bloquear las vías de enfriamiento.
Todos los hallazgos fueron recopilados en un informe titulado 'Identificación de riesgos de sabotaje y amenazas adversas a los sistemas pasivos de eliminación de calor de desintegración en reactores nucleares avanzados', preparado para el Organismo Internacional de Energía Atómica. Como era de esperar, las protecciones de acceso controlado, alarmas y el diseño conservador dificultan el éxito de un sabotaje.
Según el equipo, identificar los riesgos de forma temprana puede evitar que pequeños descuidos se conviertan en problemas graves más adelante. Lisowski afirmó que "al utilizar redundancia, centrarnos en las amenazas más graves y cumplir con estrictas pruebas de diseño, podemos asegurarnos de que las características de seguridad pasiva sean robustas".