Una nueva investigación pone en duda lo que creíamos saber sobre Marte: su clima era muy diferente hace miles de millones de años
Parece ser que Marte era cálido y húmedo hace miles de millones de años, contrastando con la teoría que afirmaba que era frío y gélido
Hace unos días, Marte volvió a ser noticia, ya que Elon Musk, fundador y CEO de SpaceX, anunció durante la Super Bowl LX que la compañía aeroespacial había cambiado de planes: su prioridad ya no era ir al planeta rojo, sino crear una ciudad autocreciente en la Luna. Si bien afirmó que en su hoja de ruta seguía estando la colonización del cuarto planeta del sistema solar, el proyecto no sería retomado hasta dentro de unos siete años, aproximadamente.
Que la NASA quiera volver a la Luna y establecer una presencia humana sostenible, así como una base permanente en el satélite para el año 2030, explicaría el nuevo objetivo de SpaceX. Además, la tecnología para alcanzar el planeta con el monte Olimpo (el volcán más grande del sistema solar) todavía no estaría lo suficientemente pulida para lograrlo desde la Tierra, pero partiendo desde la Luna las probabilidades de éxito de las misiones serían mucho más altas.
El cambio de prioridades, por tanto, no tendría que ver exactamente con las hostiles condiciones de Marte para la vida humana y biológica. El territorio del planeta se caracteriza por ser desértico, frío y árido, con temperaturas promedio de -60ºC, con una atmósfera irrespirable y casi inexistente, altos niveles de radiación solar y frecuentes tormentas de polvo. Sin embargo, un estudio reciente demostró que Marte era muy diferente hace miles de millones de años.
La clave: unos guijarros de arcilla que son similares a los presentes en la Tierra
Parece ser que Marte era cálido y húmedo hace miles de millones de años, contrastando con la teoría que afirmaba que era frío y gélido. Este descubrimiento tendría implicaciones para la idea de que la vida pudo haberse desarrollado en el planeta durante esa época. El artículo, publicado en la revista Nature, se refiere a Marte durante el Noeico (sistema geológico y periodo temprano en el planeta Marte, caracterizado por altas tasas de meteoritos e impactos de asteroides, así como otros factores que indican la posible presencia de abundante agua superficial), que se extendió desde hace unos 4.100 millones hasta 3.700 millones de años.
Esto ocurrió durante una etapa de la historia del sistema solar llamada el Bombardeo Intenso Tardío (LHB). Se han encontrado evidencias de impactos de meteoritos verdaderamente catastróficos durante el LHB en muchos cuerpos celestes del sistema solar. Dos cicatrices obvias de esta era en Marte son las enormes cuencas de impacto Hellas y Argyre; ambas tienen más de mil millas de ancho y cada una posee suficiente volumen para contener toda el agua del Mediterráneo y espacio de sobra.
Aunque cueste creerlo, es probable que esta época fuera en la que Marte fue más habitable, dadas las evidencias de accidentes geográficos esculpidos por el agua de esta época es abundante, e incluye valles fluviales secos, lechos de lagos, antiguas costas y deltas fluviales.
En el sistema solar primitivo, durante el Noéico, el Sol era aproximadamente un 30 % más tenue que hoy, por lo que llegaba menos calor a Marte (y al resto de planetas). Para mantener un clima cálido y húmedo en esa época, la atmósfera marciana habría tenido que ser muy densa —mucho más densa que la actual— y abundante en gases de efecto invernadero como el CO₂.
El nuevo artículo detalla el análisis reciente de guijarros de arcilla ricos en aluminio, llamados caolinita, los guales parecen haber estado sometidos a una intensa erosión y alteración química por el agua durante el Noeico . Estas arcillas están fuertemente empobrecidas en hierro y magnesio, y enriquecidas en titanio y aluminio. Los autores encontraron claras similitudes entre la composición química de estos guijarros de arcilla y arcillas similares presentes en la Tierra, que datan de períodos de la historia de nuestro planeta con un clima mucho más cálido y húmedo.